"Tercer Espacio para una nueva manera de ser iglesia para los demás"
El tercer espacio es un lugar social, donde las personas se reúnen, interactúan y construyen comunidad. Harold Segura nos comenta que "los confinamientos de la humanidad en los años de una pandemia global nos han invitado a poner el acento eclesiológico donde debían haber estado: la comunidad y no el templo, la misión y no la institución, la pastoral y no el pastor, la espiritualidad y no la religión."
Hay personas que están en una búsqueda de Dios, pero no desean una religiosidad que se manifiesta en estructuras, reglamentos, legalismo e etiquetas. Hablamos de personas que están buscando una comunidad que sencillamente siga a Jesucristo.
Una manera diferente de ser iglesia implica estar lejos de modelos de repetición, tradicionales y jerárquicos. Salir de una dimensión clerical (la profesionalidad del clero) hacia una dimensión eclesial (el sacerdocio de todos los creyentes). Un espacio que esté lejos del amor al poder.
Un "tercer espacio'' nos habla de la escucha atenta, del poder del amor, del apego, la empatía, la proximidad, la equidad. También nos indica la importancia de la ternura, la amplitud y la gracia. Implica demoler y dejar viejos paradigmas para movernos en libertad y afirmar el respeto, el cuidado mutuo, la aceptación, el perdón.
Una manera simple de ser iglesia sin determinadas etiquetas es donde encontramos una comunidad para sanar, para volver a creer, para desarrollar la fe, tener esperanza y en libertad decidir dónde seguir.
Una iglesia con un espacio diferente nos habla de la misión que se concreta en la búsqueda del otro, del servicio en la sociedad local, de la solidaridad con los que sufren, de la cooperación global donde el evangelio no ha llegado.
Bienvenidos a este "tercer espacio". "Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a uno mismo", Soren Kierkegaard
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox




























