Persistir y seguir
“Pablo y sus compañeros intentaron anunciar el mensaje de
Dios en la provincia de Asia, pero el Espíritu Santo no se lo permitió.
Entonces viajaron por la región de Frigia y Galacia, y llegaron a la
frontera con la región de Misia. Luego intentaron pasar a la región de Bitinia,
pero el Espíritu de Jesús tampoco les permitió hacerlo. Entonces siguieron
su viaje por la región de Misia, y llegaron al puerto de Tróade. Al caer
la noche, Pablo tuvo allí una visión. Vio a un hombre de la región de
Macedonia, que le rogaba: «¡Por favor, venga usted a Macedonia y
ayúdenos!» Cuando Pablo vio eso, todos nos preparamos de inmediato
para viajar a la región de Macedonia. Estábamos seguros de que Dios nos
ordenaba ir a ese lugar, para anunciar las buenas noticias a la gente que allí
vivía”, Hch 16:6-10
Pablo y sus compañeros tenían la intención de evangelizar la
provincia romana de Asia. Sin embargo, el Espíritu le prohibió comunicar el
evangelio en esa región. Entonces viajaron por la región de Frigia y
Galacia. La epístola a los Gálatas nos habla que una de las dificultades
que Pablo tuvo fue una enfermedad que le obligó a cambiar de rumbo y tuvo como
resultado su misión entre los gálatas, Ga 4:13.
Pablo modificó su agenda y decidieron luego ir a
Bitinia, pero el Espíritu tampoco les permitió evangelizar en ese lugar. El
Espíritu puede abrir puertas y también las puede cerrar para dirigirnos por
caminos que no pensábamos andar. Las dificultades también nos pueden hablar de
que Dios sigue teniendo el control y nos orienta en forma diferente para
llevarnos a donde debemos ir.
El Espíritu los guio a Troas y les presento una nueva
visión: Europa. Bajo el impulso del Espíritu la frontera misionera suele
ampliarse. El Espíritu es quien dirige la misión y ensancha las fronteras de
esta. No debemos darnos por vencidos y seguir adelante. Guillermo
Carey, el famoso misionero a la India, en una de sus cartas escribió: “Mi
posición resulta insostenible… hay dificultades por todas partes, y muchas más
por delante; por lo tanto, no tenemos otra alternativa que seguir adelante”.
Que Dios nos capacite y ayude a no claudicar.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox










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