Día de Alegría
Mision Local y Global (GloCal)
Ver a las iglesias locales llevando todo el evangelio a todo el mundo
sábado, 21 de febrero de 2026
"La fe cristiana es una fe que nació para caminar"
viernes, 20 de febrero de 2026
"Dios nos protege en la soledad amenazadora como si fuera la niña de sus ojos."
La niña de sus ojos
¿Alguna vez estuviste perdido en algún lugar o te rescataron de una circunstancia difícil? ¿Qué pensaste y qué sentimientos llegaron a tu vida?El texto de Deuteronomio 32:10 dice: "Los encontró por el desierto, por tierras secas y azotadas por el viento; los envolvió en sus brazos, los instruyó y los cuidó como a la niña de sus ojos."
Alessandro Pronzato nos relata que toda aventura espiritual pasa por el desierto. Es el lugar donde la realidad es despojada de las apariencias y reducida a lo esencial, a lo indispensable. Es la prueba de la precariedad y Dios se hace seguridad a cambio que perdamos las nuestras. El que camina en el desierto se contenta solo con Dios - Dios debe ser todo.
En el desierto se encuentra uno frente a un cielo sin límites, frente a la arena y al propio ser. El ser humano se ve obligado a encontrarse consigo mismo, por eso el desierto fascina y asusta. Es la tierra de la gran soledad, es la ausencia de otros y otras, ayuno de encuentros y abstinencia de presencias. El desierto es el preludio de un encuentro con Dios. El profeta Oseas nos dice: "Por eso, ahora voy a seducirla: me la llevaré al desierto y le hablaré con ternura”, Os 2:14.
La gran prueba es la fe. Sin fe no se puede vivir en el desierto. El desierto puede florecer, el silencio puede convertirse en mensaje y la soledad en comunión. Isaías dice: "Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca", Is 43:19.
El desierto es tu situación concreta y Dios te conoce, te mira, se interesa por ti, no te pierde de vista. Es donde Dios nos provoca. Dios nos seduce. Es aquí donde se prepara un banquete. "Dios nos protege en la soledad amenazadora como si fuera la niña de sus ojos."
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
jueves, 19 de febrero de 2026
Jesús siempre nos sorprende. Jesús pasa, ve, elige y llama.
Dejar algo atrás
miércoles, 18 de febrero de 2026
Todavía, podemos confiar en Dios.
El arenal
“Pero también del hijo de la esclava haré una gran nación, porque es descendiente tuyo». Al día siguiente, Abraham se levantó de madrugada, tomó un pan y un recipiente de cuero para agua y se los dio a Agar, poniéndoselos sobre el hombro. Luego le entregó al muchacho y la despidió. Agar partió y anduvo errante por el desierto de Berseba … En cuanto ella se sentó, comenzó a llorar desconsoladamente.”, Gn 21:13-20¿Solemos escuchar la voz de los que gritan en el desierto? ¿El desierto tiene sentido en nuestras vidas? Los que gritan en el desierto son por lo general personas que se encuentran solas. Creo que el desierto no sería el destino privilegiado que buscaríamos muchos de nosotros. Pero es ahí donde nos podemos encontrar con Dios.
Es en el arenal donde Agar es tenida en cuenta junto a su niño y su llanto se transforma en esperanza. Es en la tierra seca donde encontramos ese pozo de agua pura para Ismael. Un desierto donde aprendemos a caminar con Dios, confiar en su provisión y descanso.
Dios nos llama desde el arenal a no tener una atención dividida, quitarnos el equipaje que sobra y mantener la prioridad de tenerle presente en nuestra vida.
Solo nuestra vanidad nos puede hacer perder el rumbo. Es en un lugar desértico donde descubrimos quienes somos y qué buscamos.
Ismael vivió en el desierto, Dios acompañó al niño, fue creciendo, tuvo mucha habilidad y experiencia y se convirtió en un hábil arquero. La promesa para Ismael y su descendencia fue: "Yo lo bendeciré, lo haré fecundo y le daré una descendencia numerosa. Él será el padre de doce príncipes. Haré de él una nación muy grande", Gn 17:20.
Solos en el desierto es donde podemos volver a recordar las promesas que Dios tiene para nosotros. Su última palabra es la Bendición. Todavía, podemos confiar en Dios.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
martes, 17 de febrero de 2026
“En efecto, vivimos por fe, no por vista”, 2 Co 5:7. La fe estimula el ingenio, la originalidad y la innovación.
Creatividad
lunes, 16 de febrero de 2026
Dios provee lugares de reposo
Descanso y serenidad
domingo, 15 de febrero de 2026
“Nunca descartes al inmigrante. Dios muchas veces usa al inmigrante, la persona que pasamos por alto”
Inmigrantes
sábado, 14 de febrero de 2026
Tiempo para descansar, para salir de la rutina y del apuro al éxito.
"Los llenaré de alegría”
viernes, 13 de febrero de 2026
Un tesoro para los demás
Especial tesoro
jueves, 12 de febrero de 2026
El amor es la esencia de la espiritualidad en el seguimiento de Jesús.
La espiritualidad de la periferia
miércoles, 11 de febrero de 2026
El camino muchas veces lo encontramos “fuera del campamento”. Para “estar dentro” del Evangelio es necesario “salir fuera”.
Derribando muros “Aquel hombre quedó completamente sano; pero Jesús lo despidió con una seria advertencia: —No le digas a nadie lo que te sucedió. Sólo ve con el sacerdote para que te examine, y lleva la ofrenda que Moisés ordenó. Así los sacerdotes verán que ya no tienes esa enfermedad. Pero el hombre empezó a contarles a todos cómo había sido sanado. Por eso Jesús no podía entrar libremente en los pueblos, sino que tenía que quedarse en las afueras, donde no había gente. De todos modos, la gente iba a verlo”, Mc 1:42-45
martes, 10 de febrero de 2026
Jesús desafía el contagio. No evita el contacto con el impuro. No teme mancharse. Jesús trae cerca a los que están lejos.
Los intocables
lunes, 9 de febrero de 2026
Tenemos muchos “reinos” terrenales, pero necesitamos el Reino que viene de parte de Dios.
Orden
domingo, 8 de febrero de 2026
Debemos profundizar el discipulado de tal manera de encarnar aquello de lo cual queremos dar testimonio. El Espíritu de misión es a la vez el Espíritu de poder
El Espíritu de poder
“Pero quiero que sepan que el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes, y que recibirán poder para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y también en los lugares más lejanos del mundo”, Hch 1:8Se nos llama a ser testigos, pero ¿testigos de qué...? El testimonio para el cual los discípulos reciben poder es el anuncio concreto de lo que Dios ha hecho en la vida, muerte y resurrección de Jesús.
En los escritos de Lucas el Espíritu de misión es a la vez el Espíritu de poder. El Espíritu infunde valentía a los antes tímidos discípulos. Por medio del Espíritu, Dios está en el control de la misión.
Ser testigos no es ser jueces. Hay mucho juicio entre los "santos". La evidencia de que seguimos a Jesucristo es que amamos a Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. "Cuando todo ha fracasado el amor vence".
Los testigos establecen el valor de seguir a Cristo. Somos testigos desde Jerusalén hasta el fin del mundo. “No deberíamos detenernos hasta que ambos extremos hayan sido alcanzados”. Todo el período entre Pentecostés y la segunda venida del Señor se ha de llenar con la misión global de la iglesia en el poder del Espíritu.
Lamentablemente a veces somos testigos de una determinada "etiqueta", nombre o denominación, tradiciones, programas, sistemas o modelos. Norberto Saracco comparte que «la misión que tenemos es ser testigos. Esto no es solo hablar acerca de..., sino vivir de acuerdo a... Debemos profundizar el discipulado de tal manera de encarnar aquello de lo cual queremos dar testimonio. El mayor escándalo de la iglesia es la contradicción entre lo que dice y lo que hace. Debemos llegar al punto en que la gente simplemente diga: “yo quiero vivir como ustedes”. Sabemos que solos no podemos. Por eso en la promesa del Espíritu Santo se nos asegura que nos daría poder para ser testigos. Poder para el servicio y poder para una vida ejemplar»
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
sábado, 7 de febrero de 2026
El seguimiento de Jesús es un asunto de servicio, pero reconoce que el servicio es un asunto del corazón, y si no se transforma el corazón no se puede aspirar al servicio
La espiritualidad del corazón
“La madre de Santiago y Juan, que eran dos de los discípulos, fue con ellos a hablar con Jesús. Cuando llegaron, ella se arrodilló delante de Jesús para pedirle un favor. Jesús le preguntó: —¿Qué es lo que quieres? Ella le dijo: —Por favor, ordena que, cuando estés sentado en el trono de tu reino, mis hijos se sienten siempre junto a ti, uno a tu derecha y otro a tu izquierda”, Mt 20:20-21
Jesús anuncia por tercera vez su muerte, Mt 20:17-19. El Señor está pensando en su sacrificio y dos de sus discípulos están pensando en la “herencia”. Seguramente recordarían lo que les dijo Jesús: “Les aseguro que todos ustedes reinarán conmigo cuando yo, el Hijo del hombre, me siente en el trono de mi reino poderoso. Entonces Dios cambiará todas las cosas y las hará nuevas. Cada uno de ustedes gobernará a una de las doce tribus de Israel”, Mt 19:28Jesús nunca asignó los dos puestos de mayor honor, pero Jacobo y Juan reconociendo la inminencia del Reino, deciden tomar la delantera y pedir ese privilegio. Los otros discípulos se indignaron tal vez al ver que habían sido relegados a los lugares inferiores. El centro del problema es que todos desean el poder.
Jesús interviene y nos da una lección de humildad. Entonces Jesús los llamó a todos y les dijo: «Ustedes saben que los que gobiernan a los pueblos se portan como sus amos, y que los grandes señores imponen su autoridad sobre esa gente. Pero entre ustedes no debe ser así. Si alguno de ustedes quiere ser importante, tendrá que servir a los demás. Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el esclavo de todos.”, Mt 20:25-27
El seguimiento de Jesús es un asunto de servicio, pero reconoce que el servicio es un asunto del corazón, y si no se transforma el corazón no se puede aspirar al servicio. Lo que puede andar mal no solo es el poder sino también el corazón.
El servicio amoroso y desinteresado no lo podemos buscar sin la gracia de Dios y del compromiso con los valores de su Reino. El servidor de Jesús sirve porque es lo que ha aprendido de su Maestro; no lo hace con ninguna intención estratégica sino como producto de su formación espiritual.
Carlos Scott
viernes, 6 de febrero de 2026
Jesús no se centró en formar una mega estructura religiosa. Jesús se define como el camino y nos espera en otra parte
Vámonos de aquí
jueves, 5 de febrero de 2026
El espacio preferencial para el desarrollo de la espiritualidad no es el individuo aislado sino la comunidad de Jesús abierta al mundo
Comunidad















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