viernes, 1 de mayo de 2026

El Espíritu Santo llama a la iglesia a nuevos desafíos

Revisar, repensar y ajustar

"Antes de terminar su discurso, Esteban les dijo a los de la Junta Suprema: —¡Ustedes son muy tercos! ¡No entienden el mensaje de Dios! Son igual que sus antepasados. Siempre han desobedecido al Espíritu Santo, … Mientras le tiraban piedras, Esteban oraba así: «Señor Jesús, recíbeme en el cielo.» Luego cayó de rodillas y gritó con todas sus fuerzas: «Señor, no los castigues por este pecado que cometen conmigo.» Y con estas palabras en sus labios, murió”, Hch 7:51-60

En el libro de los Hechos vemos que el Espíritu está decidido a hacer nuevas cosas. Muchas veces corremos el peligro de amar más las instituciones que a Dios mismo. Estar cerca del templo no es sinónimo de estar más cerca de Dios. Debemos tener cuidado de limitar a Dios a ciertos lugares. Por mucho que nos quedemos en el ámbito de la religiosidad, la iglesia o el templo, Dios no se queda ahí y sigue caminando

Algunos buscan personas o equipos que se ajusten a las generaciones anteriores, que no traigan un nuevo desafío y una mayor amplitud en la visión. Cuando nos centramos en que lo importante es la estructura lo que hacemos es colocar a la organización por arriba de la misión, y comunicamos que para nosotros lo más importante no es la misión, sino salvaguardar las estructuras que hasta aquí nos han servido

El Espíritu Santo no avala esta manera de ser y constantemente va obligando a la iglesia a reformarse para ser fiel a su misión. Quienes quisieron callar a Esteban, en realidad lo que hicieron fue ampliar su mensaje y programa de servicio. La persecución hizo que el mensaje se extendiera hasta Antioquía de Siria y desde allí a todo el mundo. Quizás, como en el caso de Esteban, los que se oponen al mensaje del evangelio pueden llevarnos a cumplir nuestra vocación y Dios puede estar usándolos a ellos para llamarnos a una nueva obediencia

Debemos preguntarnos qué tipo de iglesia es la que Dios desea en este tiempo. El Espíritu Santo llama a la iglesia a nuevos desafíos. Necesitará un liderazgo diferente. El desafío de la iglesia en el día de hoy es que debe revisar y ajustar su funcionamiento respondiendo a la Misión de Dios. Que Dios nos ayude en esto

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


jueves, 30 de abril de 2026

Jesús viene a celebrar la liturgia de la vida, la fiesta del despertar

La fiesta del despertar

"Cuando llegaron a la casa de Jairo, vieron que la gente lloraba y gritaba y hacía mucho alboroto. Entonces Jesús entró en la casa y les dijo: —¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, sólo está dormida.", Mc 5:38-39

La palabra dormir era el término hebreo que se usaba para indicar la muerte. A los difuntos se les llamaba "durmientes". La gente del lugar se encontraba llorando, gritaba y hacía alboroto. Estas acciones nos indican la imposibilidad de ver a la niña con vida, pero para Jesús todo era diferente.

Para la gente incapaz de resucitarla, la niña estaba muerta; para Dios, dormida. La gente celebraba la liturgia de la muerte, pero Jesús viene a celebrar la liturgia de la vida, la fiesta del despertar.

Jesús nos vuelve a desafiar:  "—Yo soy el que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir. Quien pone su confianza en mí, aunque muera, vivirá. Los que todavía viven y confían en mí, nunca morirán para siempre. ¿Puedes creer esto?", Jn 11:25-26.

Nuestro Dios nos invita a creer, confiar, entregar nuestras vidas a él y celebrar la vida que comienza en el aquí y ahora y es para siempre. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 29 de abril de 2026

En este día, busquemos a Jesús con la mucha o poca fe que nos pueda quedar

 "No temas, basta que tengas fe"

"Jesús no había terminado de hablar cuando llegaron unas personas desde la casa de Jairo, y le dijeron: —¡Su hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro? Jesús no hizo caso de lo que ellos dijeron, sino que le dijo a Jairo: —No tengas miedo, solamente confía.", Mc 5:35-36

Jesús necesita de nuestra fe. La fe principiante de Jairo fue suficiente para poner a Jesús en el camino, pero esta fe sufre una gran sacudida y debe soportar la noticia de la muerte. Estos son los momentos donde necesitamos que Jesús vaya delante nuestro para animarnos, consolarnos y fortalecer nuestra vida.

En este día, busquemos a Jesús con la mucha o poca fe que nos pueda quedar. Quizás podamos decir lo que registra los escritos de Marcos: "Ten misericordia de nosotros y ayúdanos si puedes. —¿Cómo que “si puedo”? —preguntó Jesús—. Todo es posible si uno cree. Al instante el padre clamó: —¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad!", Mc 9:22-24

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 28 de abril de 2026

Jesús nos reclama la verdad y tiene necesidad de esa verdad para confrontarnos con todos nuestros temores

Venciendo nuestros miedos

"Al momento también Jesús se dio cuenta de que de él había salido poder, así que se volvió hacia la gente y preguntó: —¿Quién me ha tocado la ropa?, … La mujer, sabiendo lo que le había sucedido, se acercó temblando de miedo y, arrojándose a sus pies, le confesó toda la verdad.  —¡Hija, tu fe te ha sanado! —le dijo Jesús—. Vete en paz y queda sana de tu aflicción", Mc 5:30-34

Jesús nos reclama la verdad y tiene necesidad de esa verdad para confrontarnos con todos nuestros temores. Jesús quiere conocernos y mirar nuestro rostro. Nos lleva a darnos cuenta de que la fe es importante para él.

Esta mujer tuvo que moverse, salir de la casa, buscar a Jesús y acercarse. A esto Jesús lo llama Fe. El contacto físico es la expresión de una realidad más profunda. No puede suceder algo muy importante hasta que no se llega a un encuentro personal con Jesús.

Esta mujer no ha hecho nada malo y Jesús le dice "vete en paz". Jesús salva totalmente a la mujer y quiere que sea libre de la enfermedad, pero también del miedo. Jesús sigue buscando nuestro rostro y espera una respuesta de fe

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 27 de abril de 2026

Jesús busca un rostro, una historia, necesita un diálogo abierto para que descubramos nuestras verdaderas posibilidades

 Cuando otros aprietan y empujan

"—Ves que te apretuja la gente —le contestaron sus discípulos—, y aun así preguntas: “¿Quién me ha tocado?”, Mc 5:31

A Jesús le gustan las personas que tienen la valentía de tomar iniciativas, de realizar una opción concreta, de intentar una aventura no programada. Jesús aprecia los pasos que están fuera de todo programa y recibe de manera especial al que tiene la valentía de darlos.

La fe muchas veces está fuera del programa oficial. La fe comienza con un salir afuera. Rompe con los esquemas previstos, la mentalidad corriente y con los conformismos de todo tipo. La gente apretuja a Jesús, pero de toda aquella multitud, sólo una persona logra establecer el real contacto con él.

Hoy también puede ser nuestro gran día, podemos tocar a Jesús y hacer con nuestra fe que suceda algo. La mirada, corazón y acción de Jesús está orientada a la proximidad, pertenencia, el apego y la empatía. En el camino de Jesús tienen lugar los intrusos, los ilegales, los que no tienen derecho. Solamente aquí se encuentra la equidad y la misericordia. Es el camino hacía el milagro. El milagro de tener un nombre, de ser reconocidos y es aquí donde podemos comenzar a vivir

Jesús busca un rostro, una historia, necesita un diálogo abierto para que 
descubramos nuestras verdaderas posibilidades. En la persona de Jesús está nuestro potencial y cuando le tocamos lo natural se convierte en sobrenatural. No te desanimes y sigue adelante. No te preocupes si otros empujan o te quieren quitar el lugar. Esa será tu oportunidad para que descubras otra posibilidad y su poder. Siempre existe la ocasión de tocar su manto, ser identificado por su mirada y ser recibido como una persona amada.


Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


domingo, 26 de abril de 2026

Jesús busca un rostro, una persona, un sentimiento, un corazón y pretende un contacto personal

Un toque imprevisto

"Había entre la gente una mujer que hacía doce años que padecía de hemorragias. Había sufrido mucho a manos de varios médicos, y se había gastado todo lo que tenía sin que le hubiera servido de nada, pues en vez de mejorar, iba de mal en peor. Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. Pensaba: «Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana». Al instante cesó su hemorragia, y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción”, Mc 5:25-29

Nos encontramos con una mujer enferma y que había sufrido mucho durante doce años. Esta mujer había gastado todo su dinero para recuperar su salud sin tener un resultado positivo, pero le quedó una reserva de esperanza.

La creencia de la época implicaba que era una mujer impura y hacía impuro todo lo que podía tocar, Lv 15:25-27. Ella decide recurrir a Jesús y solo le queda la posibilidad de arriesgarse a tocarlo. La curación fue instantánea. En medio de tanta gente Jesús pregunta: "—¿Quién me ha tocado la ropa?"

"Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho", Mc 5:30-32. Jesús busca un rostro, una persona, un sentimiento, un corazón y pretende un contacto personal. No hay reproches por no respetar la reglamentación vigente y Jesús no se siente impuro porque la mujer le tocó. Las categorías de puro e impuro no le interesan. La fe sí, esto es lo que vale.

El maestro se contenta con una fe simple y lo que para otros podría ser superstición para Jesús fue Fe. Puede haber una fe llena de conceptos abstractos con fórmulas seguras pero muchas veces corremos el riesgo que sea una fe que no contagia a nadie. A Jesús le interesó la actitud de esta mujer esperando algo de él y no de los otros. Hoy nuevamente podemos acudir a Jesús y volver a confiar porque es el único que nos puede sanar. Cuando todo ha fracasado, tocar a Jesús es encontrar la vida

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


sábado, 25 de abril de 2026

Las respuestas de Jesús no siempre se expresan en palabras, sino con determinados gestos

Gestos que indican un camino

"Jesús llegó en la barca al otro lado del lago, y se quedó en la orilla porque mucha gente se juntó a su alrededor. En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo y le rogó: —Mi hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mi casa y ponga sus manos sobre ella, para que se sane y pueda vivir! Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se juntó alrededor de Jesús y lo acompañó.", Mc 5:21-24

Nos encontramos con una niña que está a punto de morir y un padre que le ruega a Jesús por su sanidad. Las respuestas de Jesús no siempre se expresan en palabras, sino con determinados gestos. Jesús se puso en camino. Jesús es el camino, se pone en camino y va al encuentro de cada uno de nosotros. No se conforma con nuestra situación actual; una y otra vez vuelve a confrontarnos con nuestra realidad y decirnos: ¿Crees que soy el único que puede o hay otros?

Jesús busca la exclusividad porque se definió como el único que puede llevarnos a una rica y permanente relación con Dios. "Sólo Jesús tiene poder para salvar. Sólo él fue enviado por Dios, y en este mundo sólo él tiene poder para salvarnos.", Hechos 4:12.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


viernes, 24 de abril de 2026

El Espíritu está abriendo a la iglesia a un mundo más amplio

 Nuevos contextos

“Hermanos, escojan de entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y de sabiduría”, Hch 6:3-4

En el libro de los Hechos vemos que
el Espíritu está decidido a hacer nuevas cosas. Está abriendo a la iglesia a un mundo más amplio. Es importante reflexionar sobre la relación que hay entre una misión que se va ampliando y la transformación de las estructuras de la iglesia y el liderazgo para llevar a cabo esa misión.


En Pentecostés ha comenzado un nuevo tiempo y esto requerirá de personas capaces de tener esa visión. Como resultado de las decisiones que se tomaron, el texto de la palabra de Dios nos dice: “Y la palabra de Dios se difundía: el número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían a la Fe”, Hch 6:7.

Nosotros como iglesia debemos ver en este tiempo cuáles son las nuevas circunstancias y contextos que nos toca vivir. Debemos preguntarnos cuál es la mejor contribución que podemos hacer a la misión de la iglesia que siempre es cambiante. Pensemos en todas las generaciones de mujeres y hombres para preguntarnos ¿Quiénes? ¿Dónde y cómo pueden hacer esta diferencia cualitativa?

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


jueves, 23 de abril de 2026

El Espíritu Santo nos desafía a ser inclusivos, es poder nivelador destructor de todo privilegio y que todas las voces sean escuchadas

Equidad

“Al multiplicarse los creyentes rápidamente, hubo muestras de descontento. Los creyentes que hablaban griego se quejaban de los que hablaban hebreo diciendo que sus viudas eran discriminadas en la distribución diaria de los alimentos”, Hch 6:1

La ayuda a los necesitados llego a ser una práctica diaria de la iglesia naciente. A medida que la iglesia crecía surgió una desigualdad entre los griegos o helenistas que eran los judíos que se habían criado lejos de Palestina y los hebreos de Palestina cuya lengua era el arameo. Estos últimos se consideraban mejores que los de lengua griega y el descontento surgido fue por la injusticia en la distribución de alimentos.

La solución fue buscar y elegir personas que estén llenos del Espíritu y de sabiduría para servir en esta tarea. Los creyentes eligieron a personas de la cultura griega o helenista y se les dio la autoridad de administrar los recursos. La visión que está detrás de todo esto es la que deriva del pentecostés. El Espíritu Santo ha traído el tema de la importancia del pluralismo y la participación de todos los sectores culturales y sus respectivas lenguas.

El Espíritu Santo nos desafía a ser inclusivos, es poder nivelador destructor de todo privilegio y que todas las voces sean escuchadas. Nos llama a que pueda haber equidad donde no debe prevalecer una lengua o cultura sobre la otra. Al abrirse a los griegos o helenistas la comunidad se transformó en un puente para la misión entre los gentiles o paganos. El futuro de la iglesia estaba en aquellos griegos que habían sido marginados. Este acontecimiento amplio la misión de la iglesia. El Espíritu Santo llama constantemente a la iglesia a una nueva obediencia y junto con esto nos abre un nuevo camino.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 22 de abril de 2026

El primer llamado a toda comunidad es vivir la fe con vigor teniendo un encuentro con Dios

Una relación liberadora

“El que ama a los demás, vive bajo la brillante luz de Dios y no causa ningún problema a los de su iglesia. Pero el que odia a otro cristiano, vive en la oscuridad y no sabe a dónde va, porque la oscuridad lo ha dejado ciego.", 1 Jn 2:10-11 “Y Jesucristo nos dio este mandamiento: «¡Amen a Dios, y ámense unos a otros!», 1 Jn 4:21

El fin de una espiritualidad en el seguimiento de Jesús no se trata del cumplimiento de una norma moralista sino la búsqueda de un corazón puro comprometido con su misión. Cuando descubrimos que en el Señor encontramos la plenitud de la vida, la moral será una consecuencia de la vida en el Espíritu y no a la inversa.

El primer llamado a toda comunidad es vivir la fe con vigor teniendo un encuentro con Dios que nos convierta en seres humanos más maduros conforme a la imagen de Jesús. Se trata de tener un corazón compasivo, amante de Dios y experto en el amor al prójimo. Es unirnos a Dios en una relación liberadora.

La iglesia como comunidad del Reino de Dios es llamada a vivir de acuerdo con sus valores, teniendo cuidado con la sobrecarga del trabajo, el descuido de la salud física, el escaso tiempo para la vida familiar y la incapacidad para disfrutar del tiempo libre. Se nos llama a ser compasivos y misericordiosos con nosotros mismos. La piedad se debe manifestar sin caer en la tiranía o auto destrucción de nosotros mismos y esto afecta a la comunidad. "La espiritualidad no es tanto una forma de hacer, sino una forma de ser."

El espacio preferencial para el desarrollo de la espiritualidad no es el individuo aislado sino la comunidad de Jesús abierta al mundo. Nuestra vida espiritual no solo se lleva adelante en lo personal, sino también como comunidad.

Cristo es el centro de la comunidad y no la comunidad misma. Jesucristo es la meta que todos compartimos. La presencia de Cristo es el motivo para la sujeción mutua, para la obediencia, para el amor fraterno, para la hospitalidad, para el ejercicio humilde de la autoridad y para afrontar las imperfecciones de la comunidad sin necesidad de huir de ella. No hay una receta fácil y Jesús marca la espiritualidad en la perseverancia para no caer en la madurez en un minuto, el crecimiento en un año y el éxito ahora mismo.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


martes, 21 de abril de 2026

La disposición de entregarse por los demás

Seguir a Jesús es un acto libre

“Entonces Jesús los llamó a todos y les dijo: «Ustedes saben que los que gobiernan a los pueblos se portan como sus amos, y que los grandes señores imponen su autoridad sobre esa gente. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, si alguno de ustedes quiere ser importante, tendrá que servir a los demás.  Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el esclavo de todos.  Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar mi vida por la salvación de muchos.», Mt 20:25-28

El seguimiento de Jesús no se funda en el hecho de recibir privilegios personales y luego disfrutarlos entre unos pocos, para Jesús ser discípulo consiste en el acto de entregarse por los demás para que muchos reciban los beneficios.

Hay conceptos opuestos que son obvios: los discípulos buscan recibir y Jesús les enseña que hay que entregarse, dar, servir. Jesús relaciona que aquellos que son sus discípulos están en el servicio, el servicio con entrega y enfatizan la redención. Redención es la liberación de alguien o algo de un estado de opresión, sufrimiento o culpa.  

Desear estar en el seguimiento de Jesús sin servicio no sirve e implica la disposición de entregarse por los demás. La entrega es clave y es servir a alguien. Si manifestamos seguir a Jesús, pero no servimos y no entregamos nada lo que se evidencia es un deseo consciente o inconsciente de retener y que otros nos den a nosotros. Es una clara muestra de egoísmo. La perspectiva de Jesús es otra y nos muestra la estupidez del poder. El seguir a Jesús es un acto libre de alguien que se transforma en un siervo, un discípulo que ve al Señor que entrego su vida por nuestra redención.

»Nunca he querido que me den dinero ni ropa.  Ustedes bien saben que con mis propias manos he trabajado, para conseguir todo lo que mis ayudantes y yo hemos necesitado para vivir.  Les he enseñado que deben trabajar y ayudar a los que nada tienen. Recuerden lo que nos dijo el Señor Jesús: “Dios bendice más al que da que al que recibe.», Hch 20:34-35

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 20 de abril de 2026

El camino de la realización humana pasa por ser semejante a Jesús

La espiritualidad de nuestras creencias

“La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!”, Fil 2:5-8

Uno de los rescates que necesitamos es el de nuestras propias miserias y entre ellas el amor al poder, la autoridad absoluta no limitada, el abuso de superioridad y la fuerza en el trato con las demás personas. Necesitamos redención cuando se trata de dominar, manipular, avasallar, explotar, oprimir y hacerse rico. Esto es ajeno al seguimiento de Jesús y nos hace esclavos.

“Porque Dios los libró de ese modo de vida, que es poco provechoso, y que ustedes aprendieron de sus antepasados. Y bien saben ustedes que, para liberarlos, Dios no pagó con oro y plata, que son cosas que no duran; al contrario, pagó con la sangre preciosa de Cristo. Cuando Cristo murió en la cruz, fue ofrecido como sacrificio, como un cordero sin ningún defecto.”, 1 P 1:18-19

Nos preguntamos ¿qué es lo que falla para que después de caminar con Jesús no comprendamos y sigamos buscando puestos de poder? Nuestras creencias en Dios se deben demostrar con las expresiones en el diario vivir. El camino de la realización humana pasa por ser semejante a Jesús y cuando tenemos alterado este sistema de creencias se produce un caos. La ambición del poder nos convierte en esclavos y nos hace esclavistas; en cambio el poder del amor nos libera y nos concede la gracia de dejar en libertad a los demás, Jn 8:32

“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.”, Ro 12:2 “Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.”, Mt 6:33

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


domingo, 19 de abril de 2026

Una belleza que alcanzar y una armonía que encontrar

Lo prioritario

«¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será este el Mesías?». Así que la gente salió de la aldea para verlo. Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús: —Rabí, come algo. Jesús les respondió: —Yo tengo una clase de alimento que ustedes no conocen", Jn 4:28-32

La mujer samaritana fue al pozo para sacar agua y eso era lo más urgente para ella, pero ahora descubre algo más importante a qué dedicarse. Estas son las señales de un verdadero encuentro entre Jesús y la mujer, entre Dios y todos nosotros.

El Señor no deja las cosas como antes y es necesario un cambio de dirección. Es la transformación de la vida, un cambio de mente y corazón que nos lleva a compartir las buenas nuevas del evangelio con toda la gente.

El alimento que nos ofrece el Señor tiene que ver con una imagen de lo que estamos llamados a ser. Se trata de una belleza que alcanzar, de una armonía que encontrar. Jesús nos presenta un cuadro o una figura donde podamos entender la exigencia y el reclamo de una superación, la llamada a una conversión y transformación. No se trata, para él, de restaurar la vieja persona, de volverle a dar la posibilidad de funcionar mejor o menos mal, sino de dar a luz una nueva persona.

Lo hizo con Nicodemo, lo hizo con la mujer samaritana y lo quiere hacer con cada uno de nosotros. "Somos como un espejo que refleja la grandeza del Señor, quien cambia nuestra vida. Gracias a la acción de su Espíritu en nosotros, cada vez nos parecemos más a él", 2 Co 3:18. Este es nuestro llamado y desafío. Jesús nos dice "Yo te haré".

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


sábado, 18 de abril de 2026

Cada compromiso de la vida cotidiana nos recuerda que hay una fuente de agua viva cuyo nombre es Jesús

Significado

"La mujer dejó su cántaro junto al pozo y volvió corriendo a la aldea mientras les decía a todos: «¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será este el Mesías?», Jn 4:28-29

Nuestra vida es plena cuando entendemos el significado y propósito para el cual Dios nos ha creado. Son esos momentos donde dejamos el cántaro junto al pozo para ir a buscar a otras personas y compartir que Dios desea "bendecir a todas las gentes", quiere ser "reconocido y adorado" y que "el mal sea derrotado por el avance del Reino de Dios".

Cada compromiso de la vida cotidiana nos recuerda que hay una fuente de agua viva cuyo nombre es Jesús. El camino para transitar puede ser siempre el mismo, pero podemos descansar, aprender y experimentar poder ante las más variadas circunstancias.

Algunos tiempos serán difíciles, pero hay un manantial de vida que nunca se agota y esto le da significado. Dios sigue saliendo a nuestro encuentro en una cita no programada, nos seduce para entender cuál es la verdadera sed. “Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar. Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar. Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar.», Mt 11:28-30

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox



viernes, 17 de abril de 2026

Cada persona tiene que recorrer su propio camino

Yo soy

"La mujer dijo: —Sé que el Mesías está por venir, al que llaman Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas. Entonces Jesús le dijo: —¡Yo Soy el Mesías!", … Cuando la mujer escuchó la afirmación de que Jesús era el Mesías "dejó su cántaro, se fue al pueblo y le dijo a la gente: «Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías!» Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús.", Jn 4:25-30.

Cuando tenemos una experiencia personal con Jesús algo nos hace saltar dentro y nos lleva a compartir esta celebración con los demás. El descubrimiento personal se convierte en participación, relato y comunicación.

La mujer no se guarda para sí la noticia. El paso de la conversión y la aceptación a ser testigo y misional es natural al ser impulsado por algo que no podemos contener. Se trata de la alegría de vivir y celebrar la vida.

Nuestro testimonio es simple "vengan a ver". Contamos nuestra experiencia y la relación con Jesús lanza un interrogante, insinúa una duda, invita a ponerse en camino. ¿Será lo que busco?, ¿Será el Mesías? Es una invitación a ver, comprobar, escuchar a Jesús y decidir personalmente.

Cada persona tiene que recorrer su propio camino. El testigo o persona de buena fe se limita a sugerir, deja distinguir o vislumbrar una realidad fascinante. Nos conduce a un cierto punto, que no es el de llegada, sino el de partida. Dios nos llama a servir a toda la gente para que cada persona haga su propio camino, que siempre es único, para que cada cual asuma personalmente el riesgo de la búsqueda. Cuando compartimos al Señor con otros podemos encender una chispa que despierta una espera, escudriña una nostalgia, enciende el corazón.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 



jueves, 16 de abril de 2026

El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos

Espíritu y verdad

"Pero se acerca el tiempo—de hecho, ya ha llegado—cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad", Jn 4:23-24

Jesús nos dice: "Sólo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida", Jn 6:63. Gracias al Espíritu Santo, un principio que va más allá del ser humano es que tenemos la posibilidad de estar en relación con Dios. Ahora bien, el Espíritu es inseparable de la verdad. La verdad es Jesús mismo que revela el rostro de Dios y su voluntad. Lo que caracteriza a los adoradores, tal como Dios los quiere, es el empeño por escuchar al Señor y hacer su voluntad, como bien se manifiesta a través de Jesús. 

El ser humano nacido de nuevo rinde una adoración nueva y no se trata solo de un servicio realizado con los labios y gestos externos o bien limitada a la esfera interior. El que es nacido del Espíritu Santo escucha la palabra y da un fruto que se manifiesta especialmente en el mandamiento nuevo del amor. "Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos», Jn 13:34-35.

"Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios, conocimiento de Dios en lugar de holocaustos", Os 6:6. Adoremos en Espíritu y Verdad.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 15 de abril de 2026

No podemos contener lo que nos da alegría y lo compartimos

 Historia

"Jesús le dijo: —Ve y trae a tu esposo.  —No tengo esposo—respondió la mujer. —Es cierto —dijo Jesús—. No tienes esposo porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad!", Jn 4:16-18

Jesús sabe cuál es nuestra historia y la quiere cambiar, reorientar, redirigir. La mujer anónima de Samaria nos recuerda que Jesús "sabe", conoce nuestros enredos más secretos. Su palabra y su mirada, nos quita las máscaras, deja al descubierto las heridas que intentamos esconder, denuncia las verdaderas causas de nuestra insatisfacción e inquietud. Ante la presencia de Jesús no podemos escondernos y quedamos expuestos como somos. Él quiere quitar el empobrecimiento que muchas veces enfrentamos, toda disminución, toda complacencia.

Se trata de no dejar para mañana la conversión, de diferir hasta el infinito las decisiones más comprometedoras. El encuentro con él, si es verdadero encuentro, es inquietante, perturbador, no deja nunca las cosas y las personas como estaban. Nos vemos obligados a rehacer la escala de valores. Hay un cambio profundo de costumbres y se descubre lo esencial.  No podemos contener lo que nos da alegría y lo compartimos. "Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!", 2 Co 5:17

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 


martes, 14 de abril de 2026

Dios continúa en la búsqueda del ser humano y el ser humano es el cansancio de Dios

Peligro y oportunidad       

"Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodía", Jn 4:6

Caminar implica cansarse. Dios continúa en la búsqueda del ser humano y el ser humano es el cansancio de Dios. Junto al pozo de agua se encuentra Jesús y la mujer y este encuentro se inicia con una petición de Jesús. "—Por favor, dame un poco de agua para beber". Jesús reconoce la necesidad del otro y no hace discriminación, pero a su vez el que pide pasa a ser el que ofrece

La mujer samaritana intuye que el encuentro con Jesús puede convertirse en peligroso. Ese hombre no es como los demás. En su diálogo con Jesús trata de alguna manera de escapar, librarse y no sentirse cercada. No quiere quedarse atrapada y quizás desea evadir la verdadera cuestión. "Jesús le dijo: —Ve y trae a tu esposo. —No tengo esposo—respondió la mujer. —Es cierto —dijo Jesús—. No tienes esposo porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad!". Jesús la enfrenta con su verdadero problema

Al principio la mujer huye para atrás y se refugia en el pasado tratando de situar a Jesús en las categorías religiosas tradicionales. "¿Se cree usted superior a nuestro antepasado Jacob, quien nos dio este pozo? ¿Cómo puede usted ofrecer mejor agua que la que disfrutaron él, sus hijos y sus animales?"

Jesús no se deja aprisionar por los esquemas del pasado porque "todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás" y la mujer intenta su última jugada hacia delante. “Así que dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim, donde adoraron nuestros antepasados?" La mujer trata de ganar tiempo y el peligro consiste en aplazar la conversión. "Entonces Jesús le dijo:—¡Yo Soy el Mesías!". Jesús desafía a la mujer y también a todos nosotros a tener un encuentro en el presente con él, aquí y ahora."Por eso les rogamos que no menosprecien el amor que Dios les ha demostrado… ¡Escuchen! Ese momento oportuno ha llegado. ¡Hoy es el día en que Dios puede salvarlos!", 2 Co 6:1-2

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


lunes, 13 de abril de 2026

Busquemos en lo cotidiano de todos los días el "agua viva"

 Agua fresca

"Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber", Jn 4:7 

Jesús se encuentra con una mujer al borde de un pozo, que se encuadra en lo cotidiano, lo de todos los días. Jesús se detiene no porque espera convertir a alguien, sino porque está cansado, siente calor, tiene hambre y sed. La mujer llega al pozo no porque haya sido informada que se encontraba el famoso maestro de Galilea, sino porque tiene que sacar agua. Su problema es el agua, no la confesión de sus pecados. Lo que resulta insólito es la hora en este encuentro. El sol del mediodía pega fuerte y la gente prefiere quedarse en sus casas, pero la mujer- de la que se habla mucho en la ciudad - ha elegido esta hora incómoda para evitar encontrarse con algunas personas que tienen la lengua demasiado fácil para hablar de otros.

La conversación se inicia con dificultad y desconfianza. El agua constituye el tema obligado, pero Jesús cambia y se convierte en alguien que ofrece un don misterioso. Él hace referencia a una fuente que no tiene nada que ver con aquel pozo. Toca el argumento de la sed, pero está hablando de otro tipo de sed.

Hay improvisación, sorpresa y espontaneidad en este encuentro. "Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber" La mujer se sorprendió, "Entonces le dijo a Jesús: —Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?". Jesús suele ser inquietante y cuando desea darnos algo nos tiende una mano. El rico asume el rol de mendigo. "Jesús contestó: —Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva".

Busquemos en lo cotidiano de todos los días el "agua viva" que viene por parte del Señor y rechacemos aquellas fuentes que no traen vida. Jesús nos vuelve a decir: "—Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna", Jn 4:13-14

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

domingo, 12 de abril de 2026

A todo pueblo y nación ¡Salud!

Pensando en la Nación

“Anuncia este mensaje: “Pueblo infiel, ¡vuélvete a mí! Me olvidaré por completo de mi enojo, y te recibiré con los brazos abiertos, porque soy un Dios bondadoso. Tan sólo te pido que reconozcas tu culpa, que admitas que te rebelaste contra mí, que no has querido obedecerme, … Yo les daré gobernantes que actúen como a mí me gusta, para que los guíen con sabiduría y con inteligencia" Jer 3:6-25, 4:1-2

Cuando Dios tocó los labios de Jeremías sus palabras tuvieron un valor especial, Jer 1:7-9. La Palabra produce un impacto y tiene su acción en arrancar y destruir, edificar y plantar. No se acomoda al sistema vigente y es una invitación al arrepentimiento.

El propósito último de la misión es la conversión y Jeremías como Ezequiel tuvieron que hablar sobre la falsa seguridad en la que estaba fundamentada la nación, Jer 7:1-28.

Fueron acusados de traidores y blasfemos, Jer 26:7-11. Dios le dijo al pueblo: “Este templo es mi casa, pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones. ¡Yo mismo lo he visto! Les juro que así es.”, Jer 7:11. El resultado fue que la gloria de Dios abandonó el templo, Ez 10:4 y 18.

De nada servían los ritos sagrados y sacrificios. Dios no depende del culto y no lo podemos manipular. Dios sale de todo ámbito donde quiere reinar la manipulación humana y se hace presente en otras tierras. Lo acontecido era un tiempo de purificación donde se apela a la conversión.

Jeremías habló de plantar y edificar sin traicionar el mensaje y su encarnación. "Ellos respondieron: «Dios nuestro, aquí nos tienes. A ti volvemos, porque eres nuestro Dios … Por eso, debemos avergonzarnos y humillarnos por completo» … Entonces Dios les contestó: Así, por amor a ustedes bendeciré a todas las naciones, y ellas me cantarán alabanzas», Jer 3:6-25, 4:1-2

Nuevamente Dios nos llama al arrepentimiento y nacer de nuevo. Su amor permanece y espera nuestra respuesta. A todo pueblo y nación ¡Salud!

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox