domingo, 16 de abril de 2023

Sentido activo

Una actitud anticipada

”Ella hizo lo que pudo. Ungió mi cuerpo de antemano, preparándolo para la sepultura”, Mc 14:8

Hay cosas que pueden hacerse anticipadamente. Ciertas ocasiones son irrepetibles y hay que aprovecharlas. Cuando las mujeres fueron al sepulcro llegaron en el momento justo, pero era demasiado tarde para derramar un perfume sobre el cuerpo de Jesús. Otra mujer lo supo hacer cuando todavía estaba vivo. El seguidor de Jesús es llamado a comenzar procesos, mantenerlos, ser fiel, tenaz y preparar anticipadamente el porvenir. “¡Voy a despertarme! ¡Despertaré al arpa y a la lira! ¡Despertaré al nuevo día!”, Sal 57:8. Dios nos anima a vivir en un sentido activo y esta mujer ha realizado una acción anticipada que sin entenderlo todo, formaba parte de la obra completa que haría el Señor para darnos salvación. Hoy también hay cosas que podemos hacer anticipadamente para nuestra familia, para las personas que más amamos, para nuestro prójimo y en especial preparando el camino del Señor para que otros puedan gozar y experimentar la salvación que viene de Dios. Seguir el ejemplo de esta mujer implica estar en la línea del amor. Será recordada por su amor y lo nuestro es no olvidar que hemos sido llamados para entregar el aroma del mejor perfume. “Anunciar la buena noticia es como ir dejando por todas partes el suave aroma de un perfume. Y nosotros somos ese suave aroma que Cristo ofrece a Dios. Somos como un perfume que da vida a los que creen en Cristo.”, 2 Co 2:14-16. Cada vez que realizamos una acción como respuesta al amor de Jesucristo, nos convertimos en un fragmento de su evangelio. Preparemos a un pueblo bien dispuesto para recibir y seguir al Señor.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

sábado, 15 de abril de 2023

Mujeres Anónimas

 Mujeres de valor

"Les aseguro que esto que ella hizo, se recordará en todos los lugares donde se anuncien las buenas noticias de Dios», Mc 14:9

El episodio en el cual una mujer derrama un perfume muy caro sobre la cabeza de Jesús representa a todas las mujeres anónimas que son valientes y anuncian el evangelio. Mientras que los discípulos están a punto de abandonar al Señor, son las mujeres las que dan continuidad al testimonio. Van surgiendo diferentes mujeres que son testigos de la muerte, de la sepultura y finalmente del sepulcro vacío y de todas ellas no se dice mucho. Son testigos bajo el distintivo del silencio. Son ellas las que aseguran el vínculo entre la muerte y la resurrección. Las que han tenido valor son las mujeres y nos marcan el camino a seguir. Fueron fuertes ante la debilidad y fieles ante el abandono de los demás. Son las que sostenían económicamente el servicio del Señor (Lc 8:1-3), ellas mantenían su esperanza y vivían con amor. Cuando se trata de Jesús no es suficiente una entrega parcial, cuentas exactas y calculadoras. Se espera una entrega sin retorno, absoluta y exclusiva. En todo caso el exceso puede representar la medida justa. Estas mujeres hicieron todo lo que podían hacer y Jesús nos enseña a vivir una entrega total.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox 


viernes, 14 de abril de 2023

Un amor absoluto

El exceso

”Esta mujer hizo lo único que podía hacer: derramó perfume sobre mi cabeza, sin saber que estaba preparando mi cuerpo para mi entierro”, Mc 14:8

Lo que tenía que hacer, ella lo ha realizado. Jesús resalta la importancia de la gracia, del don, de la aptitud. Nos encontramos ante la grandeza y la belleza del Señor que se traduce en una entrega total. Esta mujer rompió el recipiente y el exceso no solo es el perfume derramado, sino también el frasco roto, que de esta manera ya no podrá ser utilizado por otro. A Jesús suele gustarle una entrega absoluta y exclusiva. El exceso de esta entrega puede representar la medida justa. Este ir más allá por Jesucristo no hace referencia al mantenimiento de una institución o sistema. Este exceso es superar los límites a favor de los pobres, porque los pobres y Jesús van en la misma dirección. Jesucristo se identifica con ellos. Un amor absoluto al Señor se traduce, necesariamente, en atención al prójimo. Los pobres que nunca faltaran, tienen todas las de ganar con la locura de los que aceptan entregar la propia vida. Jesús espera nuestro exceso de amor, de servicio, de fe, esperanza y de toda pasión que haga de la vida una fiesta y celebración a favor de las necesidades menos alcanzadas de los no alcanzados.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

jueves, 13 de abril de 2023

Enfoque

“A los pobres siempre los tendrán con ustedes, …”

“Cerca de ustedes siempre habrá gente pobre, y podrán ayudarla cuando lo deseen. Pero muy pronto ya no estaré con ustedes”, Mc 14:7

¿Qué es lo primero que nos viene a la mente cuando escuchamos estas palabras? ¿En qué contexto o situación particular se suelen usar? ¿Qué entendemos hoy en día sobre el dicho de Jesús y cómo aplicamos la expresión “A los pobres siempre los tendrán con ustedes? Jesús hace referencia a la escritura. Los oyentes podrían recordar Dt 15:10-11: “No seas mezquino sino generoso y así el Señor tu Dios bendecirá todos tus trabajos y todo lo que emprendas. Gente pobre en esta tierra siempre la habrá, por eso te ordeno que seas generoso con tus hermanos hebreos y con los pobres y necesitados de tu tierra”. Los rabinos solían decir: “Dios permite que los pobres estén siempre con nosotros, para que nunca falten oportunidades de hacer el bien.” Cuando Jesús cita a los pobres no es para dejarlos de lado ante alguna otra necesidad o proyecto. Es para servirles y atenderles. Las palabras de Jesús no son para omitir a los pobres. La justicia, la verdad y la misericordia deben estar al servicio de los más olvidados y no alcanzados con “todo el evangelio”. Jesús aclara que ese derroche que se está haciendo es un evento que señala el carácter único de ese momento. Expresa “a mí no me van a tener siempre…Ungió mi cuerpo de antemano preparándolo para la sepultura”. Romper el frasco y derramarlo sobre Jesús implica identificarnos con los pobres. Jesús dice: “Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me dieron alojamiento, necesité ropa, y me vistieron, estuve enfermo, y me atendieron, estuve en la cárcel y me visitaron… Señor ¿Cuándo te vimos así?... Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun el más pequeño, lo hicieron por mí.” Mt 25:31-40. Jesús nos invita a que le amemos prácticamente enfocándonos en las necesidades no alcanzadas de los menos alcanzados con todo el evangelio. Cuando hacemos todo lo que podemos a favor de la gente más olvidada lo estamos haciendo por Jesús y hacia Él mismo.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

miércoles, 12 de abril de 2023

Una buena noticia

Ver más allá

"Algunos de los que estaban allí se enojaron y dijeron: «¡Qué desperdicio tan grande! Ese perfume se hubiera podido vender por trescientas monedas de plata, y con el dinero podríamos haber ayudado a muchos pobres. Y se pusieron a criticar a la mujer», Mc 14:4-5

Jesús aprueba incondicionalmente la acción de esta mujer. “Jesús les dijo: «¡Déjenla tranquila! ¿Por qué la molestan? Ella hizo por mí algo bueno”, Mc 14:6. Jesús anuncia que este gesto será recordado dondequiera sea predicado el Evangelio e irá más allá de Galilea para llegar al mundo entero. Los que denuncian el derroche tienen una visión bastante corta de las cosas. No saben ir más allá de los números o los costos y se ponen la máscara de la caridad. La mujer manifiesta lo que otros no pudieron ver. Jesús será abandonado por la multitud, rechazado por la gente, traicionado por un amigo, incomprendido por los discípulos, víctima de la soledad, sin poder, sin resultados, sin apoyo. Jesús les dijo: ”Esta mujer hizo lo único que podía hacer: derramó perfume sobre mi cabeza, sin saber que estaba preparando mi cuerpo para mi entierro.”, Mc 14:8. Jesús nos ayuda a ver más allá y cuando su obra parece estar destinada al fracaso es cuando anuncia que el evangelio será proclamado en el mundo y en su relato habrá lugar para esta mujer. Esta historia hace resaltar el contraste entre una visión a corto plazo y una capacidad de ver más allá. Nos quedamos escandalizados si no sabemos ver el horizonte. Solamente una mirada de fe nos permite superar nuestro egocentrismo, salir de las cuentas exactas y servir a los demás. "Les aseguro que esto que ella hizo, se recordará en todos los lugares donde se anuncien las buenas noticias de Dios.», Mc 14:9. “Así que, si Cristo murió por nosotros, ya no debemos vivir más para nosotros mismos, sino para Cristo, que murió y resucitó para darnos vida …, y nos ha encargado que anunciemos a todo el mundo esta buena noticia”, 2 Co 5:14-20

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

martes, 11 de abril de 2023

Amor fiel

 El valor de una pasión

”Jesús estaba en el pueblo de Betania, en casa de Simón, el que había tenido lepra. Mientras Jesús comía, llegó una mujer con un frasco de perfume muy caro. Se acercó a él, rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús.”, Mc 14:3

El encuentro que se describe en Betania sirve para demostrar que, por encima del odio, del engaño, la traición y la malicia, corre un rayo de luz. Hay un contraste entre odio y amor, traición y fidelidad, mezquindad y generosidad, incomprensión y claridad. El relato de fondo es el amor fiel que está en el centro de todo y representa la realidad más sólida, que despeja los cálculos mezquinos y la hostilidad que la rodea. Betania es un pueblo que está un poco más que tres kilómetros de Jerusalén y se constituye en el refugio nocturno de Jesús ante la oscuridad de Jerusalén. La casa es de Simón el que había tenido lepra, pero el centro de atención no es él. La parte más importante de este episodio es la mujer anónima. Ella sale fuera de la caja, de los moldes preestablecidos, del orden tradicional y entra en escena en aquella reunión de hombres con una acción que causa escándalo. Tenía un frasco de perfume muy caro y fue derramado sobre la cabeza de Jesús. Muchos de los presentes se indignaron por el despilfarro. La incomprensión de la persona y la misión de Jesús se traduce en una incomprensión de las personas que le manifiestan amor y adoración. Esto también suele ocurrir en medio de las iglesias cuando lo único que se mantiene es un criterio netamente racional, económico y en rígidos términos de eficiencia. Hace falta algo más y es seguir a Jesús con los ojos de la fe, con el corazón, con pasión y derramar ante él lo más valioso que tenemos. Cuando le entregamos a Jesús nuestra propia vida para su servicio y misión no la perdemos, sino la ganamos en “vida entera”, Mc 10:29-31.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

lunes, 10 de abril de 2023

Un nuevo tiempo

Saliendo fuera

“Faltaban dos días para que se celebrara la fiesta de la Pascua. A esta fiesta también se le llamaba fiesta de los panes sin levadura. En esos días, los sacerdotes principales y los maestros de la Ley buscaban la manera de engañar a Jesús, para poder arrestarlo y matarlo.  Decían entre ellos: «Vamos a hacerlo, pero no durante la fiesta, no sea que la gente se alborote y se ponga en contra de nosotros”, Mc 14:1-2

Se acercaba el tiempo de la pascua y para el pueblo esta celebración representaba la historia de la salvación. Este relato gira alrededor de la palabra “preparar”. Los dirigentes se preparan para arrestar a Jesús, en el caso de Judas se prepara para traicionarlo, una mujer con un frasco de perfume muy caro se anticipa a preparar el cuerpo del Señor para su entierro y Jesucristo da las indicaciones para los preparativos de la cena pascual. Mientras que los dirigentes excluyen a Jesús para celebrar la pascua, él se manifiesta como el salvador. Jesús inaugura un nuevo tiempo, una pascua nueva. Jesús es el cordero de Dios que nos libra de los pecados y nos relaciona con Dios. Este acontecimiento es recordado por el pan y el vino. Dios nos llama en este tiempo a celebrar la vida porque Jesús lo entregó todo por nosotros. Sigamos cada día dando lo mejor y sirviendo a todas las personas a la cual Dios nos envía. ”Por lo tanto, salgamos a su encuentro fuera del campamento”, Heb 13:12-13. “El amor de Cristo domina nuestras vidas..., y nos ha encargado que anunciemos a todo el mundo esta buena noticia: Por medio de Cristo, Dios perdona los pecados y hace las paces con todos. Cristo nos envió para que hablemos de parte suya, y Dios mismo les ruega a ustedes que escuchen nuestro mensaje. Por eso, de parte de Cristo les pedimos: hagan las paces con Dios.”, 2 Co 5:14-20

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

domingo, 9 de abril de 2023

La fe, la esperanza y el amor

La última palabra

“El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras permanecerán para siempre”, Mc 13:31
 
Existe una última palabra en la vida. Dios tiene la última palabra y esa palabra no deja de ser, no pasa, permanece y juzga a la historia. »Nadie sabe el día ni la hora en que yo vendré; no lo saben ni siquiera los ángeles del cielo. Es más, ni yo lo sé. Dios es el único que lo sabe. »Por eso, tengan cuidado y estén alerta, porque no saben cuándo volveré.”, Mc 13:32-33. Estamos invitados a tener paciencia, llamados a estar comprometidos, mantener las decisiones, los valores y estar alertas. Hay un tiempo nuevo que viene y nada, ni nadie lo puede detener. Nos encontramos frente al futuro, lo eterno, lo que permanece. “La palabra que no pasa” nos garantiza que Dios nos llama a la vida. La visión es el regreso de nuestro Señor y por lo tanto nuestra mirada está concentrada en cambiar la realidad de hoy por la esperanza que tenemos. Asumir el futuro consiste en vivir el presente con amor. El amor es lo que el amor hace y no solo lo que dice. Un amor que nunca se da por vencido, que jamás pierde la fe, que siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia”, 1 Co 13:4-7. La única manera de permanecer fieles a lo eterno está en no traicionar el presente. La eternidad tiene necesidad de anclarse en el hoy. Tengamos cuidado en seguir las palabras que pasan. Coloquemos la mirada y la acción en la fe, la esperanza y el amor. La fe y esperanza nos aseguran que Dios “da futuro” al presente y la mayor de las tres es el amor. ¡Que el amor sea la palabra, la acción y nuestra meta más alta! 

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

sábado, 8 de abril de 2023

Rescatar lo mejor

Frente al templo

“Después, Jesús y sus discípulos se fueron al Monte de los Olivos, que está frente al templo. Jesús se sentó y, cuando estaban solos, Pedro, Santiago, Juan y Andrés le preguntaron:  —¿Cuándo será destruido el templo?, Mc 13:3-4

¿Por qué para muchos el templo y la institución están primero? ¿Por qué se quiere reglamentar la generosidad? ¿Por qué muchos enfatizan pactos? ¿Qué voz profética debe levantar la iglesia ante la desigualdad y los sistemas de gobierno (políticos o religiosos) que no tienen como prioridad defender la vida de los débiles e indefensos? En tiempos de Jesús el sistema religioso y el político no estaban diferenciados o separados cabalmente. Por eso, más allá del sistema eclesial, estos textos se proyectan como una crítica a todo sistema económico o gubernamental que impone tributos exigentes para los pobres, pero sólo recauda lo que les sobra a los ricos, y no los usa para compensar las desigualdades sino para alimentar a su propia burocracia. Tenemos que buscar un equilibrio cuando admiramos el templo y le decimos a Jesús: ¡Mira Maestro! ¡Que piedras! ¡Que edificios! Los proyectos tienen que ajustarse a la realidad, Jer 22:13-19. La vida de los pequeños es valiosa para Dios. Son los pobres y desprotegidos esos pequeños. Los discípulos veían la grandeza del templo. Jesús veía la profanación en el interior, una religión viciada, obsoleta. Los discípulos miraban el presente, pero Jesús miraba hacia delante y el terrible fin que se aproximaba. Corremos el riesgo de volvernos irreflexivos. A todos nos puede pasar. Podemos pasar de estar centrados en Cristo el Señor, a un lamentable estado de sujeción del poder religioso ambicioso. Muchas instituciones que comenzaron como respuesta a una situación particular pueden cambiar con el tiempo. La gran pregunta que tenemos delante nuestro es si somos capaces de evaluarlas como los hizo Jesús con el estado-templo. ¿Qué cosas debemos cambiar? En algunos casos una reorganización puede rescatar los mejores elementos de la institución sin destruirla del todo, con el templo no pasó así. “Les digo, ¡aquí hay uno que es superior al templo!, Mt 12:6
 
Carlos Scott
 
Foto de Gilbert Lennox

viernes, 7 de abril de 2023

Una nueva comunidad

Jesús sale del templo para no volver

“Al salir del templo, uno de los discípulos le dijo a Jesús: —Maestro, ¡mira qué piedras, y qué edificios más hermosos! Jesús le respondió: —¿Ves estos grandes edificios? Pues de ellos no va a quedar en pie ni una pared. Todo será destruido.”, Mc. 13:1-2

Jesús nos dice que el Templo que acaba de recibir la ofrenda de la viuda no quedará nada (Mc 12:41-44). Son piedras a ser derribadas. La viuda es un ser viviente, una hija de Dios, que lleva su imagen. Sin embargo, su dinero no fue a sostener esa vida que Dios le dio, sino a mantener un sistema de piedras, dispuesto a su destrucción. El historiador judío romano Flavio Josefo, relata los sucesos de la caída del Templo, mediante el cual se cumple este anuncio de Jesús. Allí señala (Las guerras judías, 6, 282) que el arca del tesoro, incluyendo el dinero, ropas y alhajas que había allí, se quemó cuando fue incendiado el Templo. El templo fue construido por Heródes. Este rey había destruido el templo antiguo que fue edificado por Esdras y Nehemías y había construido uno mucho más grande y suntuoso. Fue el fruto de la labor de décadas, impresionaba por su construcción y fue magnífico por sus piedras blancas, por el oro y mármol que brillaba a la luz del sol. Josefo dice que algunas piedras eran de 11 metros de largo por 4 de alto y 5,5 metros de ancho. ¿Qué difícil es negar la legitimidad de algo que funciona y de una institución cuyo tamaño físico y belleza estética son tan impresionantes? ¿Para qué todo este sacrificio por el templo?. La hermosura del templo quedó tirada por el piso. Jesús dice: No quedará piedra sobre piedra, todo será derribado. Será Dios mismo que lo hará y lo hará en respuesta a las oraciones que piden un nuevo tiempo. Hoy también queremos afirmar que una nueva iglesia es posible, será la respuesta de Dios a los cristianos de gran Fe, Mr. 11.23-24. »Tampoco se echa vino nuevo en recipientes viejos porque, cuando el vino nuevo fermente, hará que reviente el cuero viejo. Entonces se perderá el vino nuevo, y los recipientes se destruirán. Por eso, hay que echar vino nuevo en recipientes de cuero nuevo», Lc 5:36-39

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

jueves, 6 de abril de 2023

Rescaten al indefenso

Todo lo que tenía 

"—Les aseguro que esta viuda pobre dio más que todos los ricos. Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba, pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir.”, Mc 12:28-44

Hay diferencias entre ricos y pobres en el Evangelio, y este párrafo lo destaca. Los que tienen, deben expresar más cabalmente su generosidad. En cuanto a los débiles y desprotegidos tenemos que cuidar que no pierdan la vida para enriquecer a un sistema de piedras o de templo. Todo esto nos debe hacer reflexionar. Dios no aprueba los actos en donde se les quita el sustento a los más pobres. En este caso particular es “a la mujer más pobre”. Por un lado, tenemos actitudes mezquinas de gente pudiente  ¿Cómo avanzar hacia una vida de generosidad? ¿ Qué es lo que se debe enseñar?  Este texto debe ser leído en el contexto de la teología profética y de misericordia de Jesús. No debe ser domesticado para servir a la institución religiosa. El templo repleto de riquezas roba a la viuda indigente de todo lo que tiene. En vez de proteger a las viudas pobres o indigentes, las explota. Jesús sale del templo para no volver, Mc 13:1-2. A las palabras de Jesús hay que entenderlas más como un lamento y no como una voz de alegría. Es una desaprobación al sistema de esos valores y a las motivaciones de esos maestros de la ley. Ese sistema de valores enseña que “no hay regalo demasiado costoso para la casa de Dios”. «¿Hasta cuándo dictarán decisiones injustas que favorecen a los malvados? »Hagan justicia al pobre y al huérfano; defiendan los derechos de los oprimidos y de los desposeídos. Rescaten al pobre y al indefenso; líbrenlos de las garras de los malvados”, Salmo 82:2-4

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

miércoles, 5 de abril de 2023

Busca la justicia y el amor

La vida en primer lugar

“Había allí mucha gente, y todos escuchaban a Jesús con agrado. Jesús siguió enseñando y les dijo: «¡Cuídense de los maestros de la Ley!, Mc 12:37-44

Marcos describe severamente la actitud de los maestros de la ley. Jesús les dice: “¡Que buena manera tienen ustedes de dejar a un lado los mandamientos de Dios para mantener sus propias tradiciones!?", Mc 7:9. Hace referencia a la enseñanza que daban cuando un hijo le podía decir a su padre o madre: “mamá, con mucho gusto te ayudaría pero el dinero que tengo es “corbán” (para el templo) Mc. 7:11, o sea, dedicado a Dios (en realidad era un dinero que no querían usar en el cuidado de la madre y que lo protegían para luego gastarlo en otra cosa). La tradición y enseñanza que se imponía por parte de estos maestros anulaba la palabra de Dios o sea el mandamiento de “Honra a tu padre y a tu madre” (Éx 20:12 y Dt. 5:16). En el caso de la viuda pobre Jesús señala que se privilegia un sistema de acumulación antes que la vida, Mc 12:37-44. La viuda pobre es una víctima, crédula o forzada, de un sistema que privilegia la posesión antes que la vida. No hay elogio por parte de Jesús a cualquier sistema religioso que vive abusando, presionando o manipulando sobre las ofrendas, que por ingenuidad o presión religiosa, terminan dando su vida a explotadores insensibles. Las personas que interpretan mal este pasaje lo que hacen es exigir lo que establece la institución o el templo, pero no lo que dice Dios. No hay ninguna promesa de prosperidad o alabanza en estos textos avalando dar todo ante el pedido de ofrendas. Este tipo de actitudes e imposiciones quitaron el sustento a la mujer más pobre. La verdadera mayordomía cristiana no está en alimentar un sistema de acumulación, sino en la preservación de la vida. “Rescatará a los pobres cuando a él clamen; ayudará a los oprimidos, que no tienen quién los defienda. Él siente compasión por los débiles y los necesitados y los rescatará. Los redimirá de la opresión y la violencia, porque sus vidas le son preciosas”, Salmo 72:12-14. “Busca la justicia y el amor, y encontrarás vida, justicia y riquezas.”, Pr 21:21. 

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

martes, 4 de abril de 2023

Vida renovada

El sustento para vivir

“... dos moneditas de poquísimo valor… pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir.”, Mc 12:42-44

El templo tenía que ser casa de oración a las naciones y no una cueva de ladrones, Mc 11:17. Según la ley, las viudas no debían dar las ofrendas sino recibirlas (Dt 14:28-29). Cuando esta mujer pone allí “todo su sustento” el objetivo de las ofrendas queda totalmente desequilibrado y desvirtuado. No son para agradecer la vida renovada, como establece el texto del Deuteronomio (26:1-13, ver especialmente el v. 12), sino que convocan a la muerte. Jesús no dice que esa viuda recibirá mucho, no anuncia su bendición ni su prosperidad. La ve como una condenada a la extrema pobreza e inanición, como la víctima de un sistema corrupto que contradice la ley que dice representar. Lo que ofrenda la viuda es la moneda más pequeña y de menos valor.  Ahora bien ¿Por qué la viuda que vivía en la pobreza, sin recursos suficientes, no dio solo una monedita de cobre? ¿Por qué dio dos monedas? Una ley rabínica que se codificó en siglos posteriores nos puede dar el dato y es que en cuestiones de contribuciones al templo se tenía que dar como mínimo dos monedas. Es como decir usted no puede ofrendar menos que esto y este es el mínimo que usted tiene que dar. Se observa cuales son las motivaciones de los dirigentes y el argumento es que no hay regalo demasiado costoso para Dios. Esto podia implicar que se debe ofrendar, aunque esto signifique desatender a la familia, padres, hijos o a uno mismo en las necesidades básicas. Jesucristo no aprueba a los maestros de la ley cuando se aprovechaban de personas tan frágiles e indefensas como las viudas. ¿Es justo presionar, manipular y exigir las ofrendas? ¿Qué deberíamos hacer con los pobres que apenas les alcanza para el sustento? ¿Qué es lo que debemos enseñar en relación con la generosidad? ¿Cuál debe ser la medida? “Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar; y no den de mala gana ni bajo presión, «porque Dios ama a la persona que da con alegría», 2 Co 9:7. 

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

lunes, 3 de abril de 2023

Mirar por otros

Igualdad

"En eso llegó una viuda pobre, y echó en una de las cajas dos moneditas de poquísimo valor.”, Mc 12:40-42

Una viuda pobre ofrenda dos moneditas de muy poco valor y echo todo lo que tenía para vivir. Todo esto levanta preguntas: ¿Cuál fue la motivación de la viuda para ofrendar? ¿Habrá sido la presión por el sistema instituido? ¿Será para ser aceptada delante de los hombres y de Dios? ¿Será que buscaba la libertad delante de Dios mediante un sistema de cancelación de deudas? ¿Habrá sido guiada por un corazón totalmente desprendido y generoso? Jesús, ¿Está describiendo una situación? ¿Sobre quienes habla Jesús en ese contexto? Las palabras de Jesús establecen un hecho. Mientras los demás ofrendan “lo que les sobra”, una parte insignificante de sus posesiones, la viuda entrega el total, lo que le sirve para vivir. Para muchos peregrinos pobres el diezmo era una pesada carga. Lo cierto es que todo esto también se observa en la vida de las iglesias. Los que más tienen muchas veces dan con mezquindad y los pobres colocan todo lo que tienen o hacen el máximo esfuerzo. Es notable que en las palabras de Jesús no aparece ninguna alabanza, ni destaca un sentido positivo del acto de la viuda. La carga interpretativa en cuanto a la generosidad que se ha puesto en este pasaje hace que leamos allí lo que no está. La frase de Jesús, vale la pena repetirla, simplemente establece que la viuda puso comparativamente más que los otros. ¿Pero es eso bueno, la hace mejor? Si miramos el contexto, lejos de encomiar el gesto de la viuda, Jesús la ve como víctima de un sistema de explotación. Acaba de decir que los maestros de la ley se quedan con las casas de las viudas y ahora el Templo completa esa injusticia porque se queda aún con su sustento. "Si realmente desean contribuir, Dios aceptará con agrado sus ofrendas, pues él no espera que demos lo que no tenemos. Pero no queremos que, por ayudar a otros, les falte a ustedes lo necesario. Lo que deseamos es que haya igualdad”, 2 Co 8:12-13.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

sábado, 1 de abril de 2023

Integridad

Equilibrio y equidad.

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: —Les aseguro que esta viuda pobre dio más que todos los ricos. Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba, pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir”, Mc 12:43

La escena probablemente se ubica en el patio de las mujeres donde hay 13 cofres en forma de trompeta que rodean a los que adoran. En esos días, no existían los billetes. Todo el dinero era en forma de moneda. Cuando uno insertaba la ofrenda por esa trompeta o cuerno, obviamente que se producía una amplificación del sonido de las monedas rodando, lo cual, cuando alguien ofrendaba generosamente, llamaba la atención de todos los presentes. También la escena podría ser en la tesorería misma cuando la gente pasaba al lugar donde se depositaban las ofrendas. Es probable que hubiera un sacerdote llevando la contabilidad, ya que parte de esas ofrendas debían ser asentadas como diezmos. Por otro lado, peregrinos de la diáspora traían ofrendas reunidas en sus comunidades y necesitaban los recibos correspondientes. Todo a la vista de las personas que pasaban. Eso explica por qué los montos de las ofrendas eran conocidos. Jesús está mirando este procedimiento. Si atendemos lo que Jesús acaba de decir «¡Cuídense de los maestros de la Ley! (Mc 12.38-40), se puede suponer que el humor y valoración de este acto por parte del Señor no ha de ser muy positivo. “Si un rico ve que alguno de su propia iglesia tiene alguna necesidad, y no lo ayuda, ese rico no ama como Dios ama”, 1 Jn 3:17. “Luego miró Jesús a los que estaban allí, y les dijo: «¡No vivan siempre con el deseo de tener más y más! No por ser dueños de muchas cosas se vive una vida larga y feliz.», Lc 12:15.

Carlos Scott 

Foto de Gilbert Lennox 

viernes, 31 de marzo de 2023

Engaño y manipulación

Rigidez legalista

¡Y son ellos los que roban las casas de las viudas, y luego hacen oraciones muy largas! Pero Dios los castigará más duro que a los demás.» Un día, Jesús estaba en el templo, y se sentó frente a las cajas de las ofrendas. Allí veía cómo la gente echaba dinero en ellas. Mucha gente rica echaba grandes cantidades de dinero. En eso llegó una viuda pobre, y echó en una de las cajas dos moneditas de poquísimo valor.”, Mc 12:40-42

El relato llamado la “Ofrenda de la viuda” es conocido y muchas veces se levanta como ejemplo cuando se predica sobre la generosidad que se espera de los miembros de las Iglesias. Es una historia donde a veces se lee más de lo que el mismo texto dice, por lo tanto, es clave fijarnos en lo que dice el texto como en lo que no dice. Jesús acaba de tener una conversación productiva con un escriba y el texto culmina con un reconocimiento de la cercanía entre este maestro de la ley y el Reino de Dios: “No estás lejos del reino de Dios”. Si bien el ambiente es hostil es posible encontrar acuerdos y personas sanas e íntegras, pero lanza una advertencia generalizada frente a ellos donde describe la rigidez legalista y la explotación del poder que hacen los sacerdotes. ¿De dónde sacan estos escribas su posición de abundancia pese al origen humilde de ellos? Surge de lo que cobraban a las viudas cuando actuaban como abogados para proteger sus derechos. Estos maestros de la ley consiguen una reputación de santos y piadosos según lo describe Jesús cuando hacen grandes plegarias para impresionar a los demás. Son nombrados administradores dado que en ese tiempo a las mujeres se las consideraba indignas e incapaces de manejar los bienes de su marido fallecido. No era difícil para un escriba experimentado manejar los asuntos de las mujeres sin protección, como eran las viudas. En esa ambición por acomodarse socialmente al modo del Imperio, usan sus artes y ciencias para enriquecerse y confiscar los bienes de los pobres, especialmente de las viudas. ¿La viuda de la ofrenda habrá sido víctima de una de esas trampas?. Jesús esta señalando el deseo que tienen de enriquecerse y confiscar los bienes de los pobres. “Habla a favor de los que no pueden hablar por sí mismos; garantiza justicia para todos los abatidos. Sí, habla a favor de los pobres e indefensos, y asegúrate de que se les haga justicia”, Pr 31:8-9

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox Photography
 

jueves, 30 de marzo de 2023

Tengan cuidado

Jactancia y figuración

“Jesús siguió enseñando y les dijo: «¡Cuídense de los maestros de la Ley!", Mc 12:38-40

Nos encontramos en el Templo de Jerusalén y es tiempo de la Pascua. Según los historiadores llegaban a Jerusalén casi diez peregrinos por cada habitante. Era el momento oportuno para traer ofrendas y diezmos donde el Templo era el encargado de recolectarlos. Jesús dice: “Tengan cuidado de los maestros de la ley…”. Seguidamente comparte que a los maestros de la ley les gusta pasearse con ropas ostentosas, que los saluden en las plazas, ocupar los primeros lugares, apoderarse de los bienes de las viudas y a la vez hacen largas plegarias para impresionar a los demás. Jesús señala la jactancia y figuración. Jesús lanza una advertencia generalizada y describe la rigidez legalista con la explotación del poder que hacen los sacerdotes. Jesús al hablar de los maestros de la ley de Jerusalén, está enfocado principalmente en los que abusaban de su autoridad en sus visitas a los pueblos y aldeas rurales. Los acusa que les gusta hacerse ver y figurar en los primeros lugares en reuniones y cenas (probablemente festividades). Para estos maestros de la ley era algo normal. La sociedad estaba basada en el prestigio y el honor, como era toda la cultura mediterránea. La figuración era imprescindible, y estaba asociada con la riqueza y el poder. Estos religiosos participan de esa competencia por el poder, por el prestigio. Era lo que el imperio esperaba de ellos, pero no es lo que agrada a Dios. Todo el orden social en el Imperio romano expresaba esta idea (ver 1 Co 1:25-29). Si bien la crítica de Jesús apunta a los religiosos, es un tiro por elevación a todo el sistema de honores y poder. Estos maestros de la ley (que eran parte de la muy pequeña “clase media” de la época), por su ambición de “trepar” en la escala social no dudan en integrarse a un sistema de valores que contradice el sentido de disposición al servicio y humildad que predicaron los profetas de su pueblo. Dios nos vuelve a desafiar: “Para ti, la mejor ofrenda es la humildad. “Tú, mi Dios, no desprecias a quien con sinceridad se humilla y se arrepiente”, Sal 51:17

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

miércoles, 29 de marzo de 2023

Cada día

Un paso más

"El Señor nuestro Dios es el único Señor... ", Mc 12:28-34

»¡Escucha, pueblo de Israel! Nuestro único Dios es el Dios de Israel.  Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales.  Apréndete de memoria todas las enseñanzas que hoy te he dado, y repítelas a tus hijos a todas horas y en todo lugar: cuando estés en tu casa o en el camino, y cuando te levantes o cuando te acuestes.  Escríbelas en tiras de cuero y átalas a tu brazo, y cuélgalas en tu frente. Escríbelas en la puerta de tu casa y en los portones de tu ciudad”, Dt 6:4-9.  Cuando escuchamos no estamos lejos del reino de Dios y debemos tener en cuenta este detalle. Es decisivo y hace falta un paso que dar. No estamos dentro simplemente por una decisión en un determinado momento. Ese fue el comienzo, pero el seguimiento de Jesús requiere cada día un paso más hasta el último día. “El maestro de la ley religiosa respondió: —Bien dicho, Maestro. Has hablado la verdad al decir que hay solo un Dios y ningún otro. Además, yo sé que es importante amarlo con todo mi corazón y todo mi entendimiento y todas mis fuerzas, y amar a mi prójimo como a mí mismo. Esto es más importante que presentar todas las ofrendas quemadas y sacrificios exigidos en la ley”, Mc 12:32-33. Que Dios nos ayude en este día a dar un paso más. El amor al prójimo es el momento verificable de nuestro amor a Dios.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox Photography 

martes, 28 de marzo de 2023

Empatía

Escuchar

“… —¡Escucha, oh Israel! El Señor nuestro Dios es el único Señor … Al ver cuánto entendía el hombre, Jesús le dijo: —No estás lejos del reino de Dios…”, Mc 12:28-34.

Jesús se encuentra con un maestro de la ley aparentemente sincero, honesto, comprometido con una auténtica búsqueda sin posiciones preconcebidas. El evangelio de Mateo no lo percibe de la misma manera y cuestiona las intenciones de este maestro, Mt 22:34-40. Marcos si bien no simpatiza con estos maestros hace una excepción. Jesús responde con gusto a la pregunta de este letrado, acepta su elogio y nos recuerda la importancia de escuchar. No es suficiente oír y es necesario escuchar para poner en práctica lo propuesto. La palabra se escucha cuando se convierte en un hecho, se traduce en una acción y determina un comportamiento. Se puede afirmar que se sabe solo cuando se hace. Necesitamos volver a escuchar y aprender sobre todas las cosas que ya sabemos. Dios nos desafía desde hace mucho tiempo a “escuchar”. 

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

lunes, 27 de marzo de 2023

No alcanzan las prácticas religiosas

Cerca de su reino

"Jesús le dijo: —No estás lejos del reino de Dios…”, Mc 12:34.

El amor al prójimo nos lleva a que valoremos la justicia y sirvamos a los demás. Es algo que recibimos de Dios y por lo tanto "no estamos lejos de su reino". Este amor incluye una negación de nosotros mismos. Tiene necesidad de purificación e implica una renuncia para que este amor no se corrompa en la búsqueda de sí y en una posesión egoísta. Determinadas concepciones del amor están bajo el signo de la ligereza, la superficialidad, la despreocupación e irresponsabilidad. El amor no es cuestión de un entusiasmo pasajero o epidérmico, es algo serio y exigente. El amor está dispuesto a darlo todo y a su vez reclama el derecho a pretender todo. Se peca contra el amor si se da muy poco y también cuando se pide poco. Amar significa tener el coraje de afirmar el camino de la entrega sin reservas y seguir el signo de la gracia. Para llegar al prójimo debo partir de Dios. Solamente si encuentro a Dios, si tomo en serio su amor, logro amar al hermano. El amor al prójimo constituye la única verificación seria de mi amor a Dios. Lo que Jesús nos ofrece está lejos de ser una simplificación porque al ver que el amor parte de Dios y confronto mi amor con el suyo todo se hace complejo. No alcanzan las prácticas religiosas y hace falta algo más. Si amamos no puedo hacer solamente lo que quiero, se me pide también hacer lo que no quiero. Hay algo más para ofrecer y es lo mejor: la obediencia en el amor. »Y los buenos me preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer? ¿Cuándo tuviste sed y te dimos de beber? ¿Alguna vez tuviste que salir de tu país y te recibimos en nuestra casa, o te vimos sin ropa y te dimos qué ponerte? No recordamos que hayas estado enfermo, o en la cárcel, y que te hayamos visitado.” »Yo, el Rey, les diré: “Lo que ustedes hicieron para ayudar a una de las personas menos importantes de este mundo, a quienes yo considero como hermanos, es como si lo hubieran hecho para mí.”, Mt 25:31-40

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

domingo, 26 de marzo de 2023

El poder de amar

El inicio del amor

“Uno de los maestros de la ley religiosa estaba allí escuchando el debate. Se dio cuenta de que Jesús había contestado bien, entonces le preguntó: —De todos los mandamientos, ¿cuál es el más importante?”, Mc 12:28-34

Un maestro de la ley se presenta como un individuo leal y plantea una pregunta seria. Jesús presenta el amor a Dios y el amor al prójimo como las dos caras de un mismo mandamiento. Todo comienza con el amor de Dios hacia nosotros. “Amados hijos míos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios”,1 Jn 4:7. Solo el amor de Dios hace posible el amor humano. El amor es un regalo, un don, una entrega y no es una conquista. El ser humano es capaz de amar y el amor es cuestión de receptividad. "Nosotros amamos a nuestros hermanos porque Dios nos amó primero. Si decimos que amamos a Dios, y al mismo tiempo nos odiamos unos a otros, somos unos mentirosos. Porque si no amamos al hermano, a quien podemos ver, mucho menos podemos amar a Dios, a quien no podemos ver. Y Jesucristo nos dio este mandamiento: «¡Amen a Dios, y ámense unos a otros!», 1 Jn 4:19-21. Se nos ha dado poder amar, porque el amor viene de Dios.

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

sábado, 25 de marzo de 2023

Superar obstáculos

Mover Montañas

“A la mañana siguiente, Jesús y sus discípulos pasaron junto a la higuera, y vieron que se había secado hasta la raíz. Pedro recordó lo que había pasado el día anterior, y le dijo a Jesús: —Maestro, ¡mira! El árbol que maldijiste está seco. Jesús les dijo: —Confíen en Dios. Les aseguro que, si tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá. Si le dijeran a esta montaña: “Quítate de aquí y échate en el mar”, así sucedería. Sólo deben creer que ya está hecho lo que han pedido. »Cuando oren, perdonen todo lo malo que otra persona les haya hecho. Así Dios, su Padre que está en el cielo, les perdonará a ustedes todos sus pecados”, Mc 11:20-26

El hecho que la higuera fue secada de raíz significa que la destrucción fue total y que nadie en el futuro comería de este árbol. La Higuera está simbolizando al sistema religioso de la época con sus componentes políticos. Esto sirvió como advertencia del juicio que vendría en el año 70 DC cuando los romanos entraron en Jerusalén y destruyeron el templo. No dejará impune a un sistema religioso excluyente, de presión, abuso, control, robo y que no ha dado la libertad a la gente, sino la ha sometido a un legalismo que la ha esclavizado. “Pedro, acordándose, le dijo a Jesús: ¡Rabí, mira, se ha secado la higuera que maldijiste!” La respuesta de Jesús es “Tengan fe en Dios”. Jesús apela a la calidad de la Fe y la Oración. Les dice: “Les aseguro que si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de lo que dice sucederá, lo obtendrá.” Quitarse de aquí para allá o trasladarse parece ser una frase proverbial que significa quitar grandes dificultades, 1 Co 13.2. Implica que desaparezca un sistema de valores que no da libertad a la gente. El antídoto será la Fe, pedir por medio de la oración, apelar a su poder que incluye el amor a los enemigos y perdonar a otros. Somos llamados a seguir a Jesús y superar los obstáculos. Sigamos adelante haciendo un esfuerzo extra: “a tiempo y fuera de tiempo”. Oremos creyendo que Dios quitará los grandes obstáculos para la evangelización mundial.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox Photography

viernes, 24 de marzo de 2023

Trascender

Procesos intencionales

“Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el templo y empezó a sacar de allí a los que estaban vendiendo y comprando. Derribó las mesas de los que cambiaban dinero de otros países por dinero del templo, y también derribó los cajones de los que vendían palomas. Y Jesús no dejaba que nadie anduviera por el templo llevando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente y le dijo: «Dios dice en la Biblia: “Mi casa será llamada ‘Casa de oración para todos los pueblos’.” Pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones.», Mc 11:15-17

El problema del templo y su dirigencia era que aparentaba vida, pero sus hermosas hojas escondían un tremendo vacío. Debemos examinarnos y tener cuidado que no pase lo mismo en nuestro medio. Los pueblos que se acercaban a esta higuera no encontraban algo que les satisficiera la sed y el hambre. ¿Cuál es el fruto que busca el Señor en medio de su pueblo? Jesús les enseñaba con estas palabras: ¿No está escrito: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”?, Mr. 11:17. Hace referencia a un reino inclusivo que Dios quiere instaurar. Su preocupación tiene que ver con todas las naciones, para todos los pueblos, a favor de todas las etnias. Jesús no se queda con sus límites nacionalistas sino los trasciende. Debemos cuidarnos de no estar centrados en nosotros mismos a favor de las instituciones olvidándonos de las necesidades menos alcanzadas de los no alcanzados y menos evangelizados. Se espera que como individuos e iglesias o comunidades comencemos un proceso intencional para alcanzar a los que están desposeídos del evangelio llevando el mensaje que transforma toda la existencia humana. El Señor está llamando a otras etnias para que también sean su pueblo e invita a su Iglesia a participar. ¿Cómo estamos respondiendo como Iglesia? ¿Qué procesos intencionales estamos comenzando para alcanzarlos?

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox