martes, 22 de agosto de 2023

Cosas que nadie jamás pudo ver

Algo nuevo

“Pues estoy haciendo algo en sus propios días, algo que no creerían aun si alguien les dijera”, Hch 13:41

La historia detallada de la misión en Antioquía de Pisidia empieza un día de descanso cuando fueron a las reuniones de la sinagoga. Pablo tiene la oportunidad de anunciar el evangelio y en su audiencia hay judíos y también están los “temerosos de Dios”. Estos últimos eran personas que creían en Dios, pero no aceptaban ser circuncidados y sujetarse al resto de la ley. Pablo expresa que el mensaje es para todos, sean judíos o gentiles y además les dice: “Por medio de este hombre Jesús, ustedes tienen el perdón de sus pecados. Todo el que cree en él es hecho justo a los ojos de Dios, algo que la ley de Moisés nunca pudo hacer… Muchos siguieron a Pablo y a Bernabé, y ambos los exhortaban a que continuaran confiando en la gracia de Dios.” Luego al siguiente día de reposo vuelven para hablar a toda la ciudad y esto provoco celos en la dirigencia. Ellos terminan rechazando el mensaje, pero “Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y le dieron las gracias al Señor por su mensaje, y todos los que fueron elegidos para la vida eterna se convirtieron en creyentes. Así que el mensaje del Señor se extendió por toda esa región… Y los creyentes se llenaron de alegría y del Espíritu Santo”. Al igual que ellos Dios quiere hacer nuevas cosas en nuestro tiempo y nos invita a reflexionar, estar abiertos a su Espíritu y abrirnos a nuevas formas de ser iglesia para los demás. «Para aquellos que lo aman, Dios ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar.», 1 Co 2:9

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

 

lunes, 21 de agosto de 2023

Igual a todos

“Volvernos como ellos”

“Saulo, también conocido como Pablo, fue lleno del Espíritu Santo…”, Hch 13:4-12

Los romanos solían tener tres nombres: el suyo, el de su clan y el de su familia. Pablo era su nombre romano de familia y el que usaba entre los gentiles y Saulo era el nombre que usaba entre los judíos y sus allegados. Lucas sigue llamándole Saulo hasta que comienza a describir la misión a los gentiles. Saulo es judío, circuncidado cuando tenía ocho días de vida, ciudadano de Israel de pura cepa y miembro de la tribu de Benjamín, ¡un verdadero hebreo como no ha habido otro!, pero “Saulo que también es Pablo” es ciudadano romano, orador y escritor en lengua griega y está dispuesto a “volverse como uno de ellos” con tal que todos tengan la oportunidad de conocer y seguir al Señor. Nos habla de la capacidad de adaptación cultural para compartir el evangelio y nos desafía a “volvernos como uno de ellos”. Se nos anima a estar en la avanzada y abrir brechas entre los no alcanzados. “Aunque soy libre, vivo como si fuera el esclavo de todos. Así ayudo al mayor número posible de personas a creer en Cristo. Cuando estoy con los judíos, vivo como judío, para ayudarlos a creer en Cristo. Por eso cumplo con la ley de Moisés, aunque en realidad no estoy obligado a hacerlo. Y cuando estoy con los que no obedecen la ley de Moisés, vivo como uno de ellos, para ayudarlos a creer en Cristo. Esto no significa que yo no obedezca la ley de Dios. Al contrario, la obedezco, pues sigo la ley de Cristo. Cuando estoy con los que apenas empiezan a ser cristianos, me comporto como uno de ellos para poder ayudarlos. Es decir, me he hecho igual a todos, para que algunos se salven. Y todo esto lo hago porque amo la buena noticia, y porque quiero participar de sus buenos resultados”, 1 Co 9:19-23

Carlos Scott

domingo, 20 de agosto de 2023

Señales de su presencia

Confrontación de poderes

“Después viajaron de ciudad en ciudad por toda la isla hasta que finalmente llegaron a Pafos, donde conocieron a un hechicero judío, un falso profeta llamado Barjesús. El tal se había apegado al gobernador, Sergio Paulo, quien era un hombre inteligente. El gobernador invitó a Bernabé y a Saulo para que fueran a verlo, porque quería oír la palabra de Dios; pero Elimas, el hechicero (eso es lo que significa su nombre en griego), se entrometió y trataba de persuadir al gobernador para que no prestara atención a lo que Bernabé y Saulo decían. Trataba de impedir que el gobernador creyera”, Hch 13:6-12

El Espíritu Santo llamó a Bernabé y Saulo para que en la guía e impulso del Espíritu extendieran el horizonte de la misión predicando a los pueblos no alcanzados y dirigiendo sus pasos en las nuevas fronteras misioneras. En la isla de Chipre predicaron la palabra de Dios en las sinagogas y en Pafos que era la capital romana de Chipre se encontraron con un hechicero. Lucas describe una confrontación de poderes entre los misioneros y el falso profeta. Saulo, lleno del Espíritu mostro las intenciones del falso profeta quien procuraba que el gobernador se apartara de la fe y este quedo ciego por cierto tiempo. “Cuando el gobernador vio lo que había sucedido, se convirtió, pues quedó asombrado de la enseñanza acerca del Señor”. El Espíritu llama y envía, pero además equipa para la misión. Los apóstoles habían recibido el poder del Espíritu para identificar la oposición ante el avance del evangelio. Podemos identificar y poner al descubierto la oposición. Jesús nos ha prometido acompañarnos en todo tiempo dando claras señales de su presencia. “Les aseguro que el que confía en mí hará lo mismo que yo hago. Y, como yo voy a dónde está mi Padre, ustedes harán cosas todavía mayores de las que yo he hecho”, Jn 14:12. “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él”, Jn 14:21

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 19 de agosto de 2023

Caminar en Fe

Enviados por el Espíritu Santo

“Entonces Bernabé y Saulo fueron enviados por el Espíritu Santo ...”, Hch 13:4-5

La palabra de Dios nos indica que Bernabé y Saulo fueron enviados por el Espíritu Santo. El rol de la iglesia de Antioquia fue liberarlos o soltarlos al trabajo especial al cual Dios les indicaría. “Así que, después de pasar más tiempo en ayuno y oración, les pusieron las manos sobre la cabeza, y los despidieron”. A pesar de no tener detalles específicos, sabemos que luego de escuchar al Espíritu, la iglesia de Antioquía obedeció sin resistencias y pretextos. Al igual que la iglesia de Antioquía de Siria, necesitamos escuchar y obedecer al Espíritu. La misión es de Dios y es Él quien envía, acompaña y sostiene a los obreros de campo. El Señor nos llama a sujetarnos al impulso de su espíritu y puede cambiar o reorientar las agendas humanas. El Espíritu Santo nos desafía una vez más a caminar en fe y dependencia de nuestro Señor. Nos llama a cruzar fronteras de iglesia a no iglesia, en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 17 de agosto de 2023

De lo alto

Sin construcción humana

 "El Espíritu Santo dijo: "Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado..." "Bernabé y Saulo, enviados por el Espíritu Santo, bajaron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre", Hch 13:1-4

Cuando leemos este texto se valora profundamente la experiencia que vivieron aquellos apóstoles y surgen algunas preguntas: ¿Podemos fiarnos de una voz a la cual llamamos el Espíritu Santo? ¿Cómo la descubrimos y escuchamos? ¿Cómo podemos describirla e interpretarla? El texto de Juan nos puede ayudar cuando dice «El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; más ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu», Jn. 3:8. Es un Espíritu que según Juan nos enseñara todas las cosas, Jn 14:26. Hay una dimensión sobrenatural que supera nuestra razonabilidad. En un primer acercamiento podemos decir que es algo que "viene de arriba" o "de lo alto" y no corresponde a ninguna construcción humana. El Cristo resucitado se hizo presente en la comunidad primordialmente por medio del Espíritu. El mismo Espíritu, en cuyo poder Jesús se fue a Galilea, también empuja a los discípulos a la misión. A cada paso se ve la misión de la Iglesia que es inspirada y confirmada por las manifestaciones del Espíritu. El evento decisivo, por supuesto, es Pentecostés. El don del Espíritu es el don de involucrarse en la misión, porque la misión es consecuencia directa del derramamiento del Espíritu. Roland Allen comenta: “No habla de hombres quienes, siendo lo que eran, se esmeraron en obedecer las últimas órdenes de un patrón muy amado, sino de hombres quienes, habiendo recibido un Espíritu, fueron impulsados por tal Espíritu a actuar de acuerdo con ese mismo Espíritu”

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

miércoles, 16 de agosto de 2023

El Espíritu Santo

El impulso necesario

“Entre los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía de Siria se encontraban Bernabé, Simeón (llamado «el Negro»), Lucio (de Cirene), Manaén (compañero de infancia del rey Herodes Antipas) y Saulo", Hch 13.1

La dedicación personal y la búsqueda de la voluntad de Dios en nuestras vidas son de primera importancia y en la relación unos con otros podemos descubrir lo que implica ser una comunidad con una fe relacional o trinitaria. Se nos habla de la importancia de la unidad sin caer en la uniformidad, la distinción sin el individualismo y la diferencia sin caer en la división. Nuestro desafío está en escuchar a Dios, pero no lo podremos hacer sin aprender a escucharnos unos a otros. En comunidad es donde aprendemos a caminar hacia el otro generando espacios y dando lugar a los demás. El Espíritu Santo impulsa a la iglesia a una nueva dimensión que la lleva a interpretar la misión. “Un día, mientras ellos estaban adorando al Señor y ayunando, el Espíritu Santo les dijo: «Prepárenme a Bernabé y a Saulo. Yo los he elegido para una misión especial», Hch 13:2 

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

Missions in the Basque Country | How you can support Linguæ Christi's wo...

martes, 15 de agosto de 2023

Vida

Lo que tiene vida crece y se reproduce.

“Mientras tanto, la palabra de Dios seguía extendiéndose, y hubo muchos nuevos creyentes.”, Hch 12.24

La formación de nuevas iglesias provee un impacto en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios. Mediante los dones los creyentes sirven en diferentes áreas de la sociedad y esto produce un impacto cultural significativo que glorifica a Dios. El crecimiento de una iglesia local debe llevar a la multiplicación de nuevas iglesias. No necesariamente se necesita llegar a cierta cantidad de personas para luego comenzar una nueva comunidad de fe. Donde hay dos o tres el Señor está presente. Los grupos pequeños proveen lo necesario para comenzar una nueva comunidad. Siempre hablamos de la gente y no de la compra de terrenos o propiedades. También hablamos del sacerdocio de todos los creyentes y no de la jerarquía o el clero. Hablamos de la comunidad del Reino de Dios llegando a otras personas en su idioma, cultura y contexto. La plantación de nuevas iglesias es mucho más difícil en algunas culturas y en regímenes represivos y totalitarios. En algunos casos la comunidad de fe será una iglesia perseguida y sufriente. Cuando hablamos de iniciar nuevas comunidades de fe no hacemos referencia a las "etiquetas denominacionales", tampoco a la multiplicación de edificios, ni la proliferación de organizaciones eclesiásticas. Lo que menos necesita la iglesia en muchos de nuestros países son más edificios y estructuras eclesiásticas. Lo que tiene vida crece y se reproduce. Los grupos pequeños que se forman como nuevas comunidades de fe, pueden ser la respuesta a un mundo que necesita creer y tener esperanza. A medida que las personas van descubriendo la nueva vida en Cristo y un nuevo estilo de vida, la sociedad y una nación pueden ser transformada y "celebrar la vida en todas sus dimensiones". Afirmamos la Misión de Dios y el llamado a su pueblo de bendecir a todas las gentes.

Carlos Scott 

domingo, 13 de agosto de 2023

Solo Dios

Creerse lo que uno no es

“Entonces la gente empezó a gritar: «¡Herodes Agripa, tú no hablas como un hombre, sino como un dios!»  En ese momento, un ángel de Dios hizo que Herodes se pusiera muy enfermo, porque Herodes se había creído Dios. Más tarde murió, y los gusanos se lo comieron. Los cristianos siguieron anunciando el mensaje de Dios”, Hch 12:22-24

Cuando la comunidad de fe ora y se anuncia su mensaje suceden cosas. Dios sigue interviniendo en la historia y no se desentiende de los poderes políticos, ni sencillamente los deja hacer. Dios se opone a la tiranía y la injusticia. Dios levanta personas y comunidades para luchar contra el mal y el poder de Dios está por arriba de cualquier persecución. El historiador judío Josefo dice que Herodes estaba vestido de ropas de pura plata y era el año 44. Herodes se creyó Dios e intento detener el avance misionero de la iglesia, pero termino mal y los gusanos se lo comieron. Su muerte se debió a una intervención divina. Lucas nos indica un contraste entre aquellos que se creen lo que no son y con aquellos que siguen a Jesús. La realidad es que nadie y nada podrá detener el avance incontenible de la buena noticia del reino de Dios: "Los cristianos siguieron anunciando el mensaje de Dios”. “El orgullo de un pueblo es que se haga justicia; la desgracia de los pueblos es que se cometa pecado”, Pr 14:34. “Y todos ellos cantaban esta nueva canción: «Sólo tú mereces tomar el libro y romper sus sellos. Porque fuiste sacrificado, y con tu sangre rescataste para Dios, a gente de toda raza, idioma, pueblo y nación. Los hiciste reyes y sacerdotes para nuestro Dios; ellos gobernarán la tierra», Ap 5:9-10. 

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

sábado, 12 de agosto de 2023

Dios sigue haciendo milagros

“Vayan y cuenten esto”

“Enseguida Pedro se fue a la casa de María, la madre de Juan Marcos, pues muchos de los seguidores de Jesús estaban orando allí. Pedro llegó a la entrada de la casa y llamó a la puerta. Una sirvienta llamada Rode salió a ver quién llamaba. Al reconocer la voz de Pedro, fue tanta su alegría que, en vez de abrir la puerta, se fue corriendo a avisarles a los demás”, Hch 12:12-14.

Este relato nos habla que cuando Pedro fue liberado se dirigió a la casa de María la madre de Juan, el que tenia por sobrenombre Marcos. Parece que era una casa grande donde Pedro toca a la puerta y seguidamente Rode lo reconoce. Al verlo a Pedro les aviso a los demás. Estos, aunque han estado orando por la liberación de Pedro, no creen el milagro, y le dicen a Rode que está loca. Después agregan que lo que ha visto es un fantasma. Mientras tanto Pedro sigue tocando y llamando a la puerta. Todo esto nos indica que importante es la fe no solo para pedir sino también para recibir. La comunidad de fe oraba, pero les fue difícil creer. Dios nos llama a creer y seguir creyendo, confiando que la última palabra será la de Él. A nosotros nos toca orar ¡Venga tu Reino! en justicia, sanidad, salvación y que todo mal sea derrotado. Pedro les dijo: “Vayan y cuenten esto”. Dios sigue haciendo milagros. “Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor”, He 12:1-2

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

viernes, 11 de agosto de 2023

Seguir confiando

Vivir con esperanza

“Finalmente Pedro volvió en sí. «¡De veras es cierto! —dijo—. ¡El Señor envió a su ángel y me salvó de Herodes y de lo que los líderes judíos tenían pensado hacerme!». Cuando se dio cuenta de esto, fue a la casa de María, la madre de Juan Marcos, donde muchos se habían reunido para orar. Tocó a la puerta de entrada, y una sirvienta llamada Rode fue a abrir. Cuando ella reconoció la voz de Pedro, se alegró tanto que, en lugar de abrir la puerta, corrió hacia adentro y les dijo a todos: —¡Pedro está a la puerta!”, Hch 12:11-14

La oración nos da valor y hace la diferencia. El conformismo y la resignación destruye toda esperanza. Es no reconocer el poder de Dios para cambiar el mundo y vencer con el bien el mal. La esencia de la oración expresa la esperanza de que la vida puede y debe ser distinta. La naturaleza de nuestra oración es rechazar en forma absoluta y nunca aceptar como normal lo que es completamente anormal. Sabiendo que Dios reinará en plenitud y esta es la esencia de la oración, nuestra práctica de la fe consiste en ser persistentes en clamar y anhelar un presente diferente. Se nos llama a vivir con esperanza, perseverar y ser tenaces. Se trata de creer y seguir creyendo, orar y seguir confiando y “Nosotros no somos de los que retroceden”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox Photography

jueves, 10 de agosto de 2023

Dios está en el control

Esto es verdad”

“Pedro entendió entonces lo que le había pasado, y dijo: «Esto es verdad. Dios envió a un ángel para librarme de todo lo malo que Herodes Agripa y los judíos querían hacerme.», Hch 12:6-11.

Lucas nos comenta que la ultima noche antes del juicio a Pedro un ángel se le apareció en la cárcel. La luz que brillo fue la señal de la misma presencia divina. Pedro dormía profundamente y al parecer el ángel tuvo que darle algunas palmadas o sacudirlo para que se despierte. Luego de pasar frente a los soldados se abre un gran portón y camina por una calle hasta que se da cuenta que realmente fue liberado. Dios sigue estando en el control de nuestras vidas y ante diferentes situaciones desfavorables se nos llama a no retroceder. La fe madura es la que se lanza a una obediencia activa confiando en la fidelidad del Señor. Dios interviene en la historia y no se desentiende de las más variadas opresiones. El Señor nos llama a seguirle ya sea que nos libre de circunstancias adversas o no. “Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien es poderoso para evitar que caigan, y para llevarlos sin mancha y con gran alegría a su gloriosa presencia. Que toda la gloria sea para él, quien es el único Dios, nuestro Salvador por medio de Jesucristo nuestro Señor. ¡Toda la gloria, la majestad, el poder y la autoridad le pertenecen a él desde antes de todos los tiempos, en el presente y por toda la eternidad! Amén”, Jud 1:24-25

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 9 de agosto de 2023

Otro poder

“Contigo en lo menos y contigo en lo más”

“Mientras Pedro estaba en la cárcel, los miembros de la iglesia oraban a Dios por él en todo momento. Una noche, Pedro estaba durmiendo en medio de dos soldados y atado con dos cadenas. Afuera, los demás soldados seguían vigilando la entrada de la cárcel. Era un día antes de que Herodes Agripa presentara a Pedro ante el pueblo”, Hch 12:5-6

Cuando Herodes Agripa mando apresar a Pedro tomo todas las precauciones para que luego no escapara de la cárcel. Había grupos de cuatro soldados haciendo guardia por tres horas cada uno. Herodes asigna cuatro de esas cuadrillas a la tarea de custodiar a Pedro. Además, para mayor seguridad, lo atan con dos cadenas, entre dos soldados. La costumbre ante un preso peligroso era encadenarlo a un soldado y en el caso de Pedro, redoblan la seguridad y le atan cada mano a un soldado mientras otros guardias custodiaban la puerta (Hch 12:6-11). Frente a todas estas precauciones hay otro poder: La iglesia o comunidad de fe ora sin cesar, “hacía ferviente oración a Dios por él”. Mientras que Herodes planeaba acusar a Pedro delante del pueblo judío y ordenar que lo mataran es interesante observar que Pedro está durmiendo. ¿Cuál es el poder que nos lleva a tener confianza en estas circunstancias? Simplemente es ponernos en las manos de Dios. Amado Nervo escribió: “Pastor te bendigo por lo que me das, si nada me das, también te bendigo. Te sigo riendo, si entre rosas vas, si vas entre cardos y zarzas te sigo. Contigo en lo menos. Contigo en lo más”. “No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo”, Fil 4:6-7

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox 

martes, 8 de agosto de 2023

Confianza y tranquilidad

Una misma fe

“En aquel tiempo Herodes Agripa gobernaba a los judíos, y empezó a maltratar a algunos miembros de la iglesia. Además, mandó que mataran a Santiago, el hermano de Juan. Y como vio que esto les agradó a los judíos, mandó que apresaran a Pedro, que lo encerraran hasta que pasara la fiesta de la Pascua, y que cuatro grupos de soldados vigilaran la cárcel. Herodes planeaba acusar a Pedro delante del pueblo judío y ordenar que lo mataran, pero no quería hacerlo en esos días, porque los judíos estaban celebrando la fiesta de los panes sin levadura”, Hch 12:1-4

Nos encontramos con dos historias paralelas de dos apóstoles: Jacobo, el hermano de Juan y Pedro. Lucas nos cuenta sobre la muerte de Jacobo y el encarcelamiento de Pedro en un tiempo de persecución. Lo que tenemos aquí es el primer caso de persecución que no es ejecutado por los judíos, sino por medio de los puestos oficiales por Roma. Nos ofrece dos ejemplos donde por la misma fe en Dios uno es ejecutado y el otro es liberado. No se nos dice que uno tuviera más fe que el otro y se supone que los cristianos habrán orado muy fervientemente por Jacobo como lo hicieron por Pedro. La palabra de Dios nos enseña que el Señor nos puede librar y hay que tener fe, pero también dice que no siempre la fe produce el resultado esperado y más agradable. El libro de hebreos nos habla de personas que realizaron milagros y alcanzaron triunfos, pero se nos dice también de “otros” que, por la misma fe los mataron a pedradas, los partieron en dos con una sierra, o los mataron con espada, He 11:33-38. Jacobo murió por su fe y Pedro fue liberado por la misma fe. No hubo una fe mejor y otra peor. Fue la misma fe y como seguidores de Jesús nos ponemos en las manos de Dios de tal manera que podamos estar a su disposición en toda clase de circunstancias. “En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total”, Ro 8:36

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

lunes, 7 de agosto de 2023

Generosidad

Una iglesia generosa

“En ese tiempo, unos profetas fueron de Jerusalén a Antioquía. Uno de ellos, llamado Agabo, recibió la ayuda del Espíritu Santo y anunció que mucha gente en el mundo no tendría nada para comer. Y esto ocurrió, en verdad, cuando el emperador Claudio gobernaba en Roma. Los seguidores de Jesús en Antioquía se pusieron de acuerdo para ayudar a los cristianos en la región de Judea, y cada uno dio todo lo que pudo dar”, Hch 11:27-30

La iglesia en Antioquía se caracterizó por ser generosa. Lucas nos relata que en el reinado de Claudio mucha gente en el mundo no tuvo nada para comer. La historia registra cinco periodos distintos de hambre durante su reinado. Fue un periodo de malas cosechas y de hambruna. Los cristianos de Antioquía se pusieron de acuerdo para ayudar a sus hermanos en la región de Judea y recogieron una ofrenda que enviaron por medio de Bernabé y Saulo. Los cristianos de Antioquía no fueron creyentes pasivos sino fueron conscientes de su propia responsabilidad misionera siendo activos en la fe y práctica. No se trata de comunidades pobres o ricas, sino de la visión que se tiene de la iglesia y su misión. Antioquía se enfocó en el Dios de la misión y asumió su propia responsabilidad misionera. Todo es de Dios y nos enfocamos en sus recursos, su fortaleza, provisión y poder. Somos llamados a confiar en el Dios de la misión. Esto nos da esperanza, humildad y descanso. Lo importante no es lo que “no tenemos”, sino que hacemos con lo que “ya tenemos”. “Acuérdense de esto: «El que da poco, recibe poco; el que da mucho, recibe mucho.» Cada uno debe dar según crea que deba hacerlo. No tenemos que dar con tristeza ni por obligación. ¡Dios ama al que da con alegría! Dios puede darles muchas cosas, a fin de que tengan todo lo necesario, y aun les sobre. Así podrán hacer algo en favor de otros. Como dice la Biblia, refiriéndose al que es generoso: «Siempre que ayuda a los pobres, lo hace con generosidad; y en todo sale triunfante», 2 Co 9:6-15

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox Photography

domingo, 6 de agosto de 2023

Alcanzar a otros

Influencia espiritual

“Los de la iglesia de Jerusalén supieron lo que estaba pasando en Antioquía, y enseguida mandaron para allá a Bernabé. Bernabé era un hombre bueno, que tenía el poder del Espíritu Santo y confiaba solamente en el Señor. Cuando Bernabé llegó y vio que Dios había bendecido a toda esa gente, se alegró mucho y los animó para que siguieran siendo fieles y obedientes al Señor. Y fueron muchos los que escucharon a Bernabé y obedecieron el mensaje de Dios. De allí, Bernabé se fue a la ciudad de Tarso, para buscar a Saulo. Cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía... y enseñaron a muchas personas”, Hch 11:22-26

Bernabé, a quien la iglesia de Jerusalén envió a Antioquia se lo describe como un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe. Los apóstoles lo llamaban «hijo de ánimo» y era muy generoso, Hch 4:36-37. Cuando Saulo tuvo su encuentro con el Señor fue Bernabé quien lo recibió en Jerusalén y le presento a otros creyentes, Hch 9:27. Bernabé era una persona que animaba a otros y entendía que el principal protagonista de toda historia era el Señor. Sirvió con humildad considerando a los demás y buscando su participación. Enseñaba y guiaba a otros para que sean fieles al Señor. Llevo a Saulo a Antioquia y luego hicieron juntos su primer viaje misionero. Fue clave en las deliberaciones del Concilio de Jerusalén en el que se discutió sobre la inclusión de los no judíos en la comunidad eclesial cristiana, Hch 15:2,12,22,25. Nos preguntamos: ¿Cómo puede cambiar una persona, la familia, la sociedad, una nación? ¿Como puede crecer y extenderse una comunidad de fe? ¿Qué impacto puede causar el evangelio? La palabra de Dios nos enseña que cuando le entregamos la vida a Dios y somos llenos de su Espíritu la transformación es posible. Necesitamos día a día personas buenas, de fe y llenas del Espíritu de Dios. “El Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto”, Ga 5:22-23.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 5 de agosto de 2023

La vida en misión es un privilegio.

En todos lados y de todas partes

«Y la mano del Señor estaba con ellos, ... », Hch 11:21

¿Es la misión sólo para algunos o para todos?, ¿Qué significa ser iglesia misionera en el mundo de hoy?, ¿Puede acaso una iglesia no ser misionera? Dado que Dios es un Dios misionero, su pueblo debe ser un pueblo misionero. Hablamos de que la iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo. La iglesia es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo, de los que son pobres o afligidos en cualquier forma. Ser iglesia misionera es darnos cuenta de que hemos sido enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar. Es servir a todos y especialmente a la gente más olvidada de la ciudad, la nación y el mundo. Estamos hablando de un mensaje integral de salvación que está dirigido a todo ser humano, considerando la totalidad de la persona. Dios «no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento», 2 Ped.3:9. El servicio no debe ser ofrecido sólo en la iglesia sino también en la vida común y corriente, ya sea en hogares, escuelas, oficinas, fábricas, tiendas, consultorios, en política, gobierno y toda actividad sociocultural. El trabajo en la iglesia como la acción a favor de la justicia, la misericordia y la verdad debe ser conjunto. Dios confió el don del sacerdocio a todo el pueblo de Dios, 1 Pedro 2:9; por lo cual podemos decir que «por medio de él, y en honor a su nombre, recibimos el don apostólico para persuadir a todas las naciones que obedezcan a la fe», Rom.1:5. En este marco la iglesia es para todos y con todos. Cada creyente es proyectado al trabajo de solidaridad con todo el Cuerpo de Cristo y el Mundo. La clave es reconocer que la tarea le pertenece a la iglesia toda, y actuar en consecuencia. La vida en misión es un privilegio. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

viernes, 4 de agosto de 2023

Sencillos

Anónimos

“El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número de estos gentiles creyó y se convirtió al Señor”, Hch 11:21

Lucas nos relata que cuando se extiende el evangelio hacia aquellos que no son judíos por parte de los creyentes de Chipre y de Cirene “la mano del Señor estaba con ellos”. El poder del Señor estaba con estos misioneros anónimos y los no judíos de Antioquía se hicieron seguidores de Jesucristo. Estas conversiones describen la clara evidencia de ese poder. Es el Señor que está trayendo a otros grupos a su seguimiento y se forma la primera iglesia en el mundo no judío. No se trataba de meras lealtades a determinadas figuras humanas. Jesús dijo: “Mi Padre me ha confiado todo. Nadie conoce verdaderamente al Hijo excepto el Padre, y nadie conoce verdaderamente al Padre excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo decide revelarlo”, Mt 11:27. Seguimos confiando en su poder por arriba de cualquier programa, orador, estructura o “etiqueta denominacional”. Solo él trae a otras personas a su conocimiento y seguimiento. Nosotros somos desafiados a ser como estos creyentes anónimos que se atrevieron hacer cosas diferentes y lo diferente fue ampliar sus fronteras: “Y la mano del Señor estaba con ellos”. “Y mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos. En lugar de usar discursos ingeniosos y persuasivos, confié solamente en el poder del Espíritu Santo. Lo hice así para que ustedes no confiaran en la sabiduría humana sino en el poder de Dios”, 1 Co 2.4-5

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 3 de agosto de 2023

Nuevas formas de obediencia

Una nueva era

“Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús”. Hch 11:20-21

Cuando leemos los escritos de Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles lo que resalta es como el Espíritu va llamando a la iglesia a nuevas formas de obediencia. Lucas nos dice que la misión a toda etnia, cultura y lengua es la obra del Espíritu Santo y se da por medio de varios acontecimientos paralelos: la del etíope eunuco por medio de Felipe, la de Cornelio por medio de Pedro y ahora por creyentes anónimos en Antioquía. Lucas comenta que Pedro bautizó a Cornelio y a otros, es decir, nos relata el comienzo de una iglesia de origen gentil en Cesarea y ahora pasa a comentarnos de otra iglesia semejante que está en Antioquía. “Después de la muerte de Esteban, los seguidores de Jesús fueron perseguidos y maltratados. Por eso muchos de ellos huyeron … En todos esos lugares, ellos anunciaban las buenas noticias de Jesús solamente a la gente judía. Sin embargo, algunos de Chipre y otros de Cirene fueron a Antioquía y anunciaron el mensaje del Señor Jesús también a los que no eran judíos. Y Dios les dio poder y los ayudó para que muchos aceptaran el mensaje y creyeran en Jesús”. Antioquía tenía una comunidad judía numerosa y una bella sinagoga donde muchos paganos se sentían atraídos y es ahí donde comienza una nueva iglesia a casi quinientos kilómetros de Jerusalén. El centro de atención va a pasar de Jerusalén a Antioquía. Jerusalén tenía una tendencia a vivir aislada con su creciente estrechez nacionalista y etnocentrista. La iglesia de Jerusalén tuvo su momento y su misión, pero ahora está comenzando una nueva era. Antioquía que fue un lugar periférico, a gran distancia del centro, vendrá a ser el foco de la acción. Será necesario responder al desafío de llevar el evangelio a toda etnia, pueblo y nación. La iglesia de Antioquía no era la más rica, la más poderosa y antigua, pero el Espíritu Santo está interesado en toda comunidad de fe que está dispuesta a enfrentar los nuevos contextos y horizontes. “El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor”

Carlos Scott

Foto de Gilbert Lennox

miércoles, 2 de agosto de 2023

Ampliando las fronteras

Amor inclusivo

“Yo empecé a hablarles, y de pronto el Espíritu Santo vino sobre todos ellos, así como nos ocurrió a nosotros al principio. Y me acordé de que el Señor Jesús nos había dicho: “Juan bautizó con agua, pero a ustedes Dios los va a bautizar con el Espíritu Santo”, Hch 11:15-16

Lucas nos relata lo ocurrido con un judío no helenista y miembro del grupo de los doce apóstoles, como Pedro, que comprendiera mucho más la verdad de la gracia e inclusión del amor de Dios. El Señor fue guiando los pasos de Cornelio y Pedro para que se encontraran. Dios está interesado a que nos animemos a cruzar otras fronteras y lo ocurrido fue un proceso de interpretación y actualización de la Palabra de Dios para la naciente comunidad seguidora de Jesucristo. El amor de Dios es inclusivo y el Señorío de Jesucristo está sobre todos los pueblos, sociedades y culturas. Dios es imparcial en su amor y es el Señor de todos los seres humanos. El Espíritu sigue haciendo cosas nuevas y le dijo a Pedro que fuera a la casa de Cornelio. “Entonces pensé: “Dios le ha dado a esta gente el mismo regalo que nos dio a nosotros los judíos, porque creímos en Jesús, el Mesías y Señor. Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer", Hch 11:17-18. Hoy debemos hacernos la misma pregunta que se hizo Pedro “¿quién soy yo para pretender estorbar a Dios?” Como iglesia estamos llamados a que el Espíritu nos sorprenda nuevamente renovando las estructuras y quitando todo obstáculo que pueda estorbar la incorporación de otros grupos a la vida de la comunidad de fe. Dios sigue ampliando todo tipo de fronteras incluyendo a personas de cualquier origen étnico, cultural y lingüístico. 

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

martes, 1 de agosto de 2023

Nuevas posibilidades

Superando Obstáculos

“Al llegar a Cesarea, entramos en la casa de Cornelio. Él nos contó que un ángel del Señor se le había aparecido y le había dicho: “Envía unos mensajeros a Jope, para que hagan venir a un hombre llamado Pedro. El mensaje que él te va a dar hará que se salven tú y toda tu familia”, Hch 11:12-14

La iglesia naciente tuvo que enfrentarse a bastantes opositores dentro de la misma comunidad. A medida que la iglesia crecía y había una creciente apertura hacia otros grupos surgió un partido opositor llamado los “judaizantes” que insistían en la necesidad de circuncidarse y de cumplir toda la ley de Israel para ser cristiano. Lucas relata lo siguiente: “En toda la región de Judea se supo que también los que no eran judíos habían recibido el mensaje de Dios. Así que, cuando Pedro regresó a Jerusalén, los apóstoles y los seguidores judíos se pusieron a discutir con él. Y le reclamaron: —¡Tú entraste en la casa de gente que no es judía, y hasta comiste con ellos!”. Indudablemente en todo movimiento que viene por parte del Espíritu Santo hacia nuevos horizontes suelen ocurrir críticas, diferentes planteos y desconfianza. La iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo. La comunidad de fe es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo. Hemos sido enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar. Es servir a todos y especialmente a la gente más olvidada de la ciudad, la nación y el mundo. Las estructuras eclesiásticas no deben obstaculizar el servicio relevante al mundo separando al creyente de la sociedad. El servicio no debe ser ofrecido sólo en la iglesia sino también en la vida común y corriente. Nosotros como iglesia debemos ver en este tiempo cuáles son las nuevas circunstancias y contextos que nos toca vivir. La misión consiste en cruzar fronteras de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios. Que podamos decir como Pedro: “Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer”

Carlos Scott

lunes, 31 de julio de 2023

Algo nuevo puede suceder

Conceder la palabra 

“Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo vino sobre todos los que escuchaban su mensaje. Y los creyentes procedentes del judaísmo que habían llegado con Pedro, se quedaron admirados de que el Espíritu Santo fuera dado también a los que no eran judíos, pues los oían hablar en lenguas extrañas y alabar a Dios. Entonces Pedro dijo: —¿Acaso puede impedirse que sean bautizadas estas personas, que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros? Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Después rogaron a Pedro que se quedara con ellos algunos días.” Hch 10:44-48

Los que toman la palabra no ciertamente son “héroes” sino personas que tienen “autoridad”. Esta autoridad no siempre viene de las victorias sino de aprender sobre los fracasos. Pedro es un “veterano” de una aventura que no es tan gloriosa. En su momento abandono al Señor y ahora tiene el coraje de hablar de Jesús de Nazaret. Lo pudo hacer porque ha derramado lágrimas y Jesús lo ha aceptado con esa confesión sencilla: “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero – Apacienta mis ovejas – le dijo Jesús”. Como pecadores perdonados que día a día obtenemos la gracia inesperada se nos concede la palabra no porque seamos tan valientes, sino porque estamos decididos a dejarnos transformar y volver a comenzar. Pedro fue amado a pesar de su infidelidad y nosotros también. Dios nos llama a ir a determinados ambientes que no son tan favorables y algo nuevo puede suceder. “Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo vino sobre todos los que escuchaban su mensaje”. Jesús remueve los obstáculos y nos da garantías en que todos los días estará con nosotros. Seguir a Jesús es camino, viaje, movimiento e impaciencia de anuncio. Compartamos la vida en Cristo, su paz, el perdón, la luz que pone en crisis las tinieblas y el amor que derrota al odio. Su Espíritu Santo sigue derramándose sobre toda la humanidad. “Pondré mi espíritu en ustedes, y así haré que obedezcan todos mis mandamientos” Ez 36:27 

Carlos Scott

domingo, 30 de julio de 2023

Quitando los obstáculos

Fin al odio, la enemistad y el legalismo

“—Nos envía el capitán Cornelio, que es un hombre bueno y obedece a Dios. Todos los judíos lo respetan mucho. Un ángel del Señor se le apareció y le dijo: “Haz que Pedro venga a tu casa, y escucha bien lo que va a decirte” …  Allí Pedro encontró a toda la gente que se había reunido para recibirlo, y les dijo: …  Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:22-28

Lucas nos relata acontecimientos claves que impulsan a los discípulos a compartir el evangelio. Implica reconocer “al otro” y a toda persona sin excepción afirmando su plena humanidad y origen étnico. Toda persona es sujeto del amor y cuidado de Dios. Las Buenas Nuevas de Jesucristo están destinadas a todas las etnias y pueblos. Se nos llama a reconocer a los otros, derribar prejuicios, racismo y declarar su dignidad como personas creadas a la imagen de Dios. En todo proceso de restauración de la justicia y la paz se nos confronta a que tengamos una actitud de confesión y arrepentimiento por no tener presente a nuestro prójimo. La iglesia es la comunidad donde las barreras que separan a los humanos deben ser derribadas por el amor de Cristo. “Cristo nos ha dado la paz. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha puesto fin al odio que, como una barrera, separaba a los judíos de los que no son judíos, y de dos pueblos ha hecho uno solo. Cristo ha puesto fin a los mandatos y reglas de la ley, y por medio de sí mismo ha creado, con los dos grupos, un solo pueblo amigo.  Por medio de su muerte en la cruz, Cristo puso fin a la enemistad que había entre los dos grupos, y los unió, formando así un solo pueblo que viviera en paz con Dios... Por medio de lo que Jesucristo hizo, tanto los judíos como los no judíos tenemos un mismo Espíritu, y podemos acercarnos a Dios el Padre”, Ef 2:14-18. “Por eso, ya no importa si alguien es judío o no lo es, o si está circuncidado o no lo está. Tampoco tiene importancia si pertenece a un pueblo muy desarrollado o poco desarrollado, o si es esclavo o libre. Lo que importa es que Cristo lo es todo, y está en todos”, Col 3:11.

Carlos Scott

sábado, 29 de julio de 2023

Un paso mas

Nuevos escenarios

"Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28. 

Pedro fue una persona que estuvo acostumbrado a obedecer las reglas religiosas judías o sea la Ley y por lo tanto el contacto con los gentiles debía evitarse. Cuando se encuentra con el centurión o capitán Cornelio junto a sus familiares y un grupo de sus mejores amigos les dice: “Ustedes deben saber que, a nosotros, los judíos, la ley no nos permite visitar a personas de otra etnias ni estar con ellas. Pero Dios me ha mostrado que yo no debo rechazar a nadie”, Hch 10:28. Cuando Pedro comenzó a seguir a Jesús dejo su oficio junto al mar de Galilea y lo que menos podría pensar era que un día iría a visitar a un gentil, capitán romano, que Dios enviaría el Espíritu Santo para dirigir la vida de gente de otros países y que luego los bautizaría quedándose en la casa de ellos. Los soldados romanos no eran bien vistos por los judíos nacionalistas y ortodoxos. Quizás Pedro fue de mala gana a verlo a Cornelio, pero no renuncio a lo que Dios le pedía. En medio de una situación incómoda es cuando se derrama el Espíritu Santo mostrando a Pedro y a los otros judíos que para Dios todos somos iguales y que Dios no muestra favoritismo. Al igual que Pedro el Señor nos presenta nuevos escenarios, contextos y determinadas circunstancias. La tentación es decir que no debemos mezclarnos con la gente “impura”, “inmunda”, “no creyente”, pero Dios nos dice no llames “impuro, inmundo y no aceptable” lo que yo estoy limpiando y llamando. Dios es amor, pero ahora somos nosotros los que tenemos leyes, reglas, determinados legalismos y tradiciones que a veces nos hacen correr el riesgo de faltar a nuestra misión. Se trata de mantenernos puros y la consecuencia es que nos alejamos de aquellos que no son como me gustaría que fueran y los evadimos. La santidad bien entendida nos debe llevar a buscar “al otro” y no retirarme del escenario público. Amar como Dios ama. “No olvidemos que las buenas nuevas incluyen la noticia de que los que estaban lejos han sido hechos cercanos”

Carlos Scott

viernes, 28 de julio de 2023

Sin barreras

Preferencia por todos

“Había en la ciudad de Cesarea un hombre que se llamaba Cornelio, capitán del batallón llamado el Italiano. Era un hombre piadoso que, junto con toda su familia, adoraba a Dios. También daba mucho dinero para ayudar a los judíos, y oraba siempre a Dios… Un día, a eso de las tres de la tarde, tuvo una visión: … El ángel le dijo: «Dios tiene presentes tus oraciones y lo que has hecho para ayudar a los necesitados … Entonces Pedro comenzó a decirles: —Ahora comprendo que para Dios todos somos iguales”, Hch 10:1-38

Jesús es alguien que tiene preferencia por todos. “Dios ama a todos los que lo obedecen, y también a los que tratan bien a los demás y se dedican a hacer lo bueno, sin importar de qué país sean”. Jesús elimina las barreras religiosas, las discriminaciones abusivas, las mentalidades de privilegio y quita las ridículas clasificaciones de los “nuestros” y “no nuestros”. “Saben que Dios llenó de poder y del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y que Jesús anduvo haciendo bien y sanando a todos los que sufrían bajo el poder del diablo. Esto pudo hacerlo porque Dios estaba con él”. Jesús vino a poner en pie a toda persona de cualquier origen étnico, a dar salud integral, la alegría de vivir, esperanza; a demostrar que el mal puede ser vencido y el poder del diablo roto. Porque Jesús es poderoso se ocupa de los débiles y se manifiesta tierno de corazón y humilde. Porque Dios esta con él, el esta con toda la humanidad. “Así que no importa si son judíos o no lo son, si son esclavos o libres, o si son hombres o mujeres. Si están unidos a Jesucristo, todos son iguales.”, Ga 3:28 

Carlos Scott