Te invitamos a ser parte de esta *Experiencia Perspectivas* en formato Intensivo, en San Rafael, Mendoza.
Ver a las iglesias locales llevando todo el evangelio a todo el mundo
viernes, 10 de abril de 2026
Experiencia Perspectivas
jueves, 9 de abril de 2026
El Espíritu una y otra vez llama a la iglesia a una nueva obediencia
Un espíritu libre
“A todos les gustó la idea y eligieron a Esteban (un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo), a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás de Antioquía (quien anteriormente se había convertido a la fe judía)”, Hch 6:5
Esteban era un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo. Se
lo describe también como lleno de la gracia y del poder de Dios haciendo
grandes prodigios y señales milagrosas entre el pueblo, Hch 6:8.
Esteban ocuparía un rol vital en el desarrollo de la misión
cristiana y su extensión a todo el mundo. Mientras los apóstoles enfatizan y
retienen el ministerio de la palabra de Dios, “es Esteban quien proclama esta
palabra, y da testimonio supremo de ella con su martirio. A consecuencia de
este suceso, los cristianos, particularmente los ‘griegos’, se dispersan y con
ello se expande la misión”, Hch 8:4.
Acto seguido, es Felipe, otro de los ‘siete’, quien ocupa el
centro del escenario al llevar el evangelio primero a Samaria y luego al eunuco
etíope” “Que hubiera sido de la iglesia si Esteban y Felipe hubieran dicho: No,
nuestro ministerio es el servicio interno en la comunidad de fe, no el de la
palabra, y por lo tanto no hemos de predicar a otros”.
El Espíritu una y otra vez llama a la iglesia a una nueva
obediencia. El futuro de la iglesia estaría en aquellos “griegos” que habían
sido marginados. Muchas veces una de las preocupaciones de la iglesia es su
estructura, mantenimiento, gobierno, funcionamiento, etc. Buscamos en el Nuevo
Testamento un patrón fijo o un modelo a seguir.
El problema, puede estar en seguir patrones de aprendizaje
que solo siguen la tradición sobre lo que se ha hecho hasta el presente.
“La iglesia de Dios está formada por personas, no en
edificios y la palabra de Dios alude a las escrituras, no a las tradiciones.
Mientras se preserven estos dos elementos esenciales, no importa si se hace
necesario prescindir de los edificios y de las tradiciones. No debemos permitir
que estos últimos aprisionen al Dios vivo o impidan su misión en el mundo”
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
En Pentecostés ha comenzado un nuevo tiempo
Un mundo más amplio
martes, 7 de abril de 2026
El Espíritu Santo nos desafía a ser inclusivos, es poder nivelador destructor de todo privilegio y que todas las voces sean escuchadas.
Una nueva obediencia
“Al multiplicarse los creyentes rápidamente, hubo muestras de descontento. Los creyentes que hablaban griego se quejaban de los que hablaban hebreo diciendo que sus viudas eran discriminadas en la distribución diaria de los alimentos”, Hch 6:1La ayuda a los necesitados llego a ser una práctica diaria de la iglesia naciente. A medida que la iglesia crecía surgió una desigualdad entre los griegos o helenistas que eran los judíos que se habían criado lejos de Palestina y los hebreos de Palestina cuya lengua era el arameo. Estos últimos se consideraban mejores que los de lengua griega y el descontento surgido fue por la injusticia en la distribución de alimentos.
La solución fue buscar y elegir personas que estén llenos del Espíritu y de sabiduría para servir en esta tarea. Los creyentes eligieron a personas de la cultura griega o helenista y se les dio la autoridad de administrar los recursos.
La visión que está detrás de todo esto es la que deriva del pentecostés. El Espíritu Santo ha traído el tema de la importancia del pluralismo y la participación de todos los sectores culturales y sus respectivas lenguas. El Espíritu Santo nos desafía a ser inclusivos, es poder nivelador destructor de todo privilegio y que todas las voces sean escuchadas.
Nos llama a que pueda haber equidad donde no debe prevalecer una lengua o cultura sobre la otra. Al abrirse a los griegos o helenistas la comunidad se transformó en un puente para la misión entre los gentiles o paganos. El futuro de la iglesia estaba en aquellos griegos que habían sido marginados. Este acontecimiento amplio la misión de la iglesia. El Espíritu Santo llama constantemente a la iglesia a una nueva obediencia y junto con esto nos abre un nuevo camino.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
lunes, 6 de abril de 2026
Un discípulo de Jesús es un signo para encender un deseo donde la fe se hace invitación
Permanecer como Discípulos
domingo, 5 de abril de 2026
La resurrección cambia todo. Es alegría y esperanza
Certezas, motivos y razones
“No llores, no tengas miedo” ¡Cristo ha resucitado!, Mt 28:5
La resurrección de Jesucristo nos da suficientes motivos, razones y certezas para confiar y seguir a Jesús. En medio de cualquier oscuridad, desilusión o frustración debemos volver a recordar que hay un nuevo día y amanecer.
La luz triunfa sobre las tinieblas, la vida sobre la muerte, la justicia sobre la injusticia, la verdad sobre la mentira y el amor sobre el odio. Sin entender todo, se nos llama a creer y avanzar.
La única manera de conocer a Jesús es caminar con él. En medio del camino las dudas son aclaradas y viene la certeza. María Magdalena se quedó llorando junto al sepulcro, Jn 20:10-11 y busca a Jesús como alguien que está muerto, Lc 24:5. No ve a Jesús resucitado. Estamos tentados a pensar que la resurrección de Jesucristo no puede ayudarnos en nuestras luchas, dudas y temores. Jesús nos invita a cambiar nuestro criterio.
Jesús cuestionó a María Magdalena ¿Por qué lloras? Quiere que veamos su presencia en medio de toda circunstancia. Ninguna situación está fuera del control de Dios. Ella y las otras mujeres le abrazaron los pies y lo adoraron, Mt 28:9, pero su mandamiento fue de animar a los hermanos, salir al mundo y no privatizar la misión.
“Vivir de acuerdo con la resurrección de Jesucristo es permitir que su voluntad sea la guía para todo aspecto de nuestra vida”. Salgamos con una misión de amor compartiendo todo el evangelio con toda la humanidad
El último enemigo
“El domingo por la mañana temprano, mientras aún estaba oscuro, María Magdalena llegó a la tumba y vio que habían rodado la piedra de la entrada. Corrió y se encontró con Simón Pedro y con el otro discípulo, a quien Jesús amaba. Les dijo: «¡Sacaron de la tumba el cuerpo del Señor, y no sabemos dónde lo pusieron!». Pedro y el otro discípulo se dirigieron a la tumba”. Jn 20:1-3
María Magdalena llegó a la tumba y podemos imaginar su paso. Alessandro Pronzato nos comenta: “Es el típico de quien va al cementerio. Cuando uno tiene una cita con la muerte no corre … El andar de Maria Magdalena hacia el sepulcro es pesado, cansado, doliente, resignado, … y se lleva consigo solo los recuerdos, pero he aquí que, de repente, se convierte en testigo del acontecimiento más increíble que se pueda imaginar. Vio que habían rodado la piedra de la entrada. El incidente inesperado. El que lo cambia todo. Si la piedra que sella la tumba no está en su lugar, nada ya está en su sitio. Si ni siquiera hay orden en un cementerio, es que todo ha cambiado. Si hasta los signos intocables de la muerte han sido alterados, entonces nada se encuentra en su lugar”.
La resurrección cambia todo. Es alegría y esperanza. Ni la muerte ni la vida son ya lo que han sido hasta ahora. María Magdalena corrió y se encontró con Simón Pedro y con el otro discípulo, a quien Jesús amaba. Les dijo: «¡Sacaron de la tumba el cuerpo del Señor, y no sabemos dónde lo pusieron!» Todos se pusieron a correr, se cruzan, hay confusión, pero aquí la desgracia irreparable le ha sucedido a la muerte. Lucharon vida y muerte, pero algo grave le sucede a la muerte. Precisamente a ella, que parecía dueña absoluta del campo, siempre dominadora invencible, acostumbrada a decir la última palabra, se encuentra vencida por alguien mas fuerte y de aquí nace la esperanza para todos nosotros.
La buena noticia que anunciamos es que Dios resucitó a Cristo. ¡Cristo resucitó! Esto nos enseña que también resucitarán los que murieron. Lo cierto es que Cristo sí resucitó de los muertos. Él es el primer fruto de una gran cosecha, el primero de todos los que murieron.
“Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?», 1 Co 15.55. Todos los que pertenecen a Cristo recibirán vida nueva. Todos los que pertenecen a Cristo serán resucitados cuando él regrese. “Y el último enemigo que será destruido es la muerte. Pues las Escrituras dicen: «Dios ha puesto todas las cosas bajo su autoridad», 1 Co 15:26-27
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
sábado, 4 de abril de 2026
La Victoria Cósmica: ¿Dónde estaba Jesús el sábado? - Dick Robinson
La Victoria Cósmica: ¿Dónde estaba Jesús el sábado?
«Entonces el ángel me mostró el río del agua de la vida, claro como el cristal, que fluía del trono de Dios y del Cordero por en medio de la gran calle de la ciudad. A ambos lados del río estaba el árbol de la vida, que daba doce cosechas de fruto, una cada mes. Y las hojas del árbol son para la sanación de las naciones. Ya no habrá maldición.» Apocalipsis 22:1-3a. Traducción NVI.
La Victoria Cósmica: ¿Dónde estaba Jesús el sábado?
Sábado Santo y la victoria cósmica, oculta en el silencio
Dick Robinson
“La responsabilidad específica que se le ha encomendado a la Iglesia, y a nadie más, es la de dar testimonio de la realidad de la victoria de Jesús. Por supuesto, también tenemos muchísimas responsabilidades: justicia, paz e integridad de la creación. Son valores que podemos y debemos compartir con personas de todas las creencias e ideologías, sean quienes sean. Forman parte de nuestra responsabilidad común como seres humanos, y en la medida en que los descuidamos, sin duda contradecimos el evangelio que predicamos. Pero aquello que se le ha confiado exclusivamente a la Iglesia, y que ninguna otra institución asumirá, es la responsabilidad de contar la historia.”
Lesslie Newbigin, Señales entre los escombros
Celebramos el Viernes Santo con solemnidad, el Domingo de Pascua con alegría. Pero el sábado —el día intermedio— suele pasar desapercibido. La mayoría de las iglesias no celebran ningún servicio especial. No hay dramatismo. Solo la extraña y pesada espera.
He llegado a creer que ese silencio es en sí mismo una declaración teológica. Fleming Rutledge, en su magnífica obra sobre la crucifixión, presenta el Sábado Santo como el día de la ocultación de Dios: el día en que Cristo entra en plena solidaridad con cada ser humano que alguna vez ha yacido en la tumba. Ella insiste en que esto no es incidental al evangelio; es parte de su esencia, de su significado. Y ofrece una palabra a la que vuelvo a menudo: «El descenso de Cristo a los infiernos significa que no hay ningún reino en el universo, ni siquiera el dominio de la Muerte y el diablo, donde alguien pueda ir y quedar separado del poder salvador de Dios».
Léanlo despacio. No hay ningún lugar al que ir donde Cristo no haya ido ya. Esto no es una nota al pie. Son buenas noticias. Algo estaba sucediendo en ese silencio. Algo sísmico.
Lo que dice el Credo
La mayoría de los cristianos recitan el Credo de los Apóstoles sin detenerse en una de sus frases más extrañas: «Descendió a los muertos».
Las traducciones antiguas dicen «descendió al infierno», lo que, lamentablemente, evoca imágenes de fuego y castigo. Pero la palabra original es Hades, el reino de los muertos, lo que las escrituras hebreas llaman Seol. Rutledge es cuidadoso aquí: el infierno no es tanto un lugar de llamas como «un dominio donde el mal se ha convertido en la realidad reinante: un imperio de muerte». Hades no es un dominio, sino un reino. Cristo no descendió a un lugar; entró en territorio enemigo.
Michael Bird, en «Lo que los cristianos deben creer», nos ayuda a comprender cómo se imaginaban los judíos del Segundo Templo al pensar en el Seol. Tenía dos regiones distintas. En una se encontraban los muertos impíos, a la espera del juicio final. El otro lugar —a veces llamado «Paraíso» o «el seno de Abraham»— albergaba a aquellos que habían muerto en fiel pacto con Yahvé: Abraham, Moisés, David, los profetas, todos los santos de Israel.
Eran personas que habían confiado en las promesas de Dios sin ver su cumplimiento. Habían vivido y muerto esperando algo que solo vislumbraban a lo lejos.
Después del Viernes Santo y antes del Domingo de Pascua, el sábado, Jesús fue a verlos.
Fue a proclamar lo que la cruz había logrado: a anunciar en el reino de los muertos que la espera había terminado. Cuando Jesús le dijo al ladrón moribundo el Viernes Santo: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso» (Lucas 23:43), no lo decía a la ligera. El Paraíso estaba a punto de recibir a su Rey. Los santos del Antiguo Testamento, aquellos que habían muerto en la fe, ahora eran liberados y llevados plenamente a su presencia.
El día de la ocultación fue, para ellos, el día de su llegada.
Predicando a los espíritus encarcelados
Hay otra dimensión del Sábado Santo aún más extraña, y de suma importancia para comprender la historia de la redención en su totalidad.
El apóstol Pedro escribe que Cristo, después de su muerte, «fue y predicó a los espíritus encarcelados» (1 Pedro 3:19). Generaciones de lectores se han preguntado sobre esto. ¿Qué espíritus? ¿Qué prisión? ¿Por qué?
El erudito del Antiguo Testamento Michael Heiser, en El Reino Invisible, nos ayuda a comprender lo que sucede aquí. Estos «espíritus encarcelados» no son —sugiere— los muertos humanos. Son los Vigilantes, los «hijos de Dios» descritos en Génesis 6; abandonaron su dominio propio y corrompieron.
El arco de la historia: ya se está desarrollando
Una vez que comprendas esto, todo el arco de la redención cobrará sentido.
Deuteronomio 32: Las naciones son divididas y entregadas a los hijos de Dios.
Sábado Santo: Cristo desciende, libera a los santos del Antiguo Testamento y proclama la victoria sobre los Vigilantes encarcelados. Su dominio es derrotado de raíz.
Domingo de Pascua: ¡Resurrección! La muerte misma, el último gran poder, es vencida.
Hechos 2: El Espíritu Santo es derramado en Pentecostés; Babel es derribada. Cada nación escucha en su propio idioma. Los pueblos que antes estaban bajo el dominio de los rebeldes divinos ahora son reunidos de nuevo con YHWH, mediante las buenas nuevas de su Hijo.
Apocalipsis 7:9-17: Una gran multitud de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie ante el trono y el Cordero, junto con los ángeles, los ancianos y los cuatro seres vivientes. Todo el cielo se congregó alrededor del vencedor.
Quiero dejar claro lo siguiente: este arco narrativo no es solo futuro. Ya está ocurriendo. N.T. Wright, en Sorprendidos por la esperanza, argumenta que la Pascua no trata de almas que escapan de la tierra al cielo, sino de la nueva creación de Dios que irrumpe en el presente. La resurrección inaugura un mundo nuevo; no solo promete uno en algún momento futuro. Greg Beale interpreta el Apocalipsis de manera similar: no como un guion para una dispensación venidera, sino como una visión de lo que el evangelio está haciendo ahora, en la era actual, a través del Espíritu y la iglesia. La multitud de Apocalipsis 7 se está reuniendo aquí y ahora, nación por nación, cultura por cultura, pueblo por pueblo, persona por persona.
Esta es la realidad del ya presente/aún no presente que se encuentra en el corazón del evangelio. Las naciones se están congregando en la era actual. El arco narrativo desde el Sábado Santo hasta Hechos 2 y Apocalipsis 7 no es solo futuro; se está desarrollando. Esto significa que la labor misionera no es la preparación para algo que aún no ha comenzado, sino la participación en algo que ya está en marcha.
Cómo se manifiesta esto en Perú
Quiero compartir algo personal, porque esta teología no es abstracta para mí, ni para RiverWind ni para nuestros equipos en la Amazonía.
Trabajamos con iglesias indígenas en aldeas remotas de la selva. Parte de este trabajo implica desenvolvernos en un mundo donde los brujos ejercen una influencia espiritual real, donde los poderes indígenas no son descartados como superstición por quienes conviven con ellos. Han visto demasiado como para ignorarlos.
Rutledge insiste en que debemos mirar el mal radical sin pestañear. El evangelio solo tiene sentido en el contexto de la oscuridad genuina, no en una versión idealizada. Tiene razón. No puedo servir bien a estas comunidades minimizando estos poderes, fingiendo que la oscuridad no es real. Eso sería teológicamente deshonesto y pastoralmente inútil.
La cosmovisión del consejo divino de Heiser me proporcionó un marco que toma en serio tanto la Biblia como la experiencia indígena. Los poderes espirituales que sustentan las prácticas chamánicas son reales. No son insignificantes. ¡Pero también han sido derrotados! Cristo ya descendió a las profundidades y anunció su fin. Lo que estamos haciendo en esas aldeas —reunir a los creyentes indígenas en el cuerpo de Cristo, enseñarles las Escrituras, comenzar con ellos mientras adoran a Dios en su propio idioma, ver a las familias liberadas— es como Hechos 2 sucediendo ahora mismo. Estamos viviendo el momento en que los pueblos que Deuteronomio 32 decía que estaban divididos están siendo reunidos de nuevo.
Cada servicio dominical en cada aldea remota de Perú es una pequeña entrega de Apocalipsis 7, no un adelanto de algo que está por venir, sino una participación presente en lo que Dios ya está haciendo.
El silencio que habla
Así que, cuando llegue el Sábado Santo este año, quiero vivirlo de una manera diferente. No simplemente como una pausa entre dos días importantes. No solo como un simple relleno litúrgico. Sino como el día en que Cristo fue donde nadie lo esperaba: a la muerte misma, al reino de los justos que esperaban, a la prisión de los poderes derrotados, y comenzó a hacer lo que solo él podía hacer. El silencio de aquel sábado no es una ausencia. Es el sonido de una puerta que se abre, una proclamación que se hace, el comienzo de una liberación. El Domingo de Pascua, cuando llega, no es un final inesperado. Es el surgimiento del Reino de Dios; que comenzó en la oscuridad y ha estado surgiendo desde entonces.
Dick Robinson, junto con su esposa Ruth Hidalgo, es presidente de RiverWind, Inc., una organización sin fines de lucro que trabaja con comunidades indígenas en la Amazonía peruana. Imparten enseñanzas bíblicas, teología y liderazgo eclesiástico en iglesias de aldeas en la Amazonía y en toda la cordillera de los Andes. También reciben a equipos médicos y misioneros que visitan la cuenca amazónica.
Señales entre los escombros
"La responsabilidad específica que se le ha encomendado a la Iglesia, y a nadie más, es la de dar testimonio de la victoria de Jesús. Por supuesto, también tenemos muchísimas responsabilidades: justicia, paz e integridad de la creación. Son valores que podemos y debemos compartir con personas de todas las creencias e ideologías, sean quienes sean. Forman parte de nuestra responsabilidad común como seres humanos, y en la medida en que los descuidamos, sin duda contradecimos el evangelio que predicamos. Pero la responsabilidad que se le ha confiado exclusivamente a la Iglesia, y que ninguna otra entidad asumirá, es la de contar la historia."
Lesslie Newbigin, Señales entre los escombros
Dios nos llama a no renunciar a lo que hemos creído y sostenido
Buscando la luz
“Ya era viernes por la tarde, y los judíos se estaban preparando para las celebraciones especiales del día sábado. Un hombre llamado José, del pueblo de Arimatea, no tuvo miedo de pedirle a Pilato el cuerpo de Jesús. José era un miembro muy importante de la Junta Suprema. Además, él oraba para que el reinado de Dios empezara pronto. Pilato se sorprendió mucho al oír que Jesús ya había muerto. Por eso, llamó al oficial romano para ver si era cierto, y para averiguar cuándo había sucedido. Cuando el oficial regresó con el informe, Pilato dio permiso para que le entregaran a José el cuerpo de Jesús. José compró entonces una sábana de tela muy fina y cara. Bajó a Jesús de la cruz, lo envolvió en la sábana y lo puso en una tumba. Hacía poco tiempo que José la había mandado construir en una gran roca. Luego tapó la entrada de la tumba con una piedra muy grande”, Mc 15:42-47
Cuando hay mucha familiaridad con la oscuridad debemos
seguir confiando que puede aparecer la luz que necesitamos. Dios nos llama a no
renunciar a lo que hemos creído y sostenido.
“José era seguidor de Jesús, pero no se lo había dicho a
nadie porque tenía miedo de los líderes judíos”, Jn19:38. La esperanza puede
resurgir cuando seguimos siendo audaces y valientes. “Jose fue un hombre bueno
y honesto, y deseaba que Dios comenzara ya a reinar en el mundo. José era
miembro de la Junta Suprema, pero cuando la Junta decidió que Jesús debía
morir, él no estuvo de acuerdo”, Lc 23:50-51.
Dios nos llama a salir de la oscuridad y caminar hacia la
luz. “Jose oraba para que el reinado de Dios empezara pronto”. Es una luz que
no podemos ocultar. »Ustedes son como una luz que ilumina a todos. Son como una
ciudad construida en la parte más alta de un cerro y que todos pueden ver.
Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario:
la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa”, Mt
5:14-15. "Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el
reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida
logra formar parte de él”, Mt 11:12
Carlos Scott
viernes, 3 de abril de 2026
¿Quién ha creído nuestro mensaje?
Un escrito realizado con lágrimas
“… le colocaron en la cabeza una corona hecha con ramas de espinos. Entonces comenzaron a burlarse de él, … Lo golpeaban en la cabeza con una vara y lo escupían, y arrodillándose delante de él le hacían reverencias. Cuando se cansaron de burlarse de él, le quitaron el manto rojo y le pusieron su propia ropa. Después se lo llevaron para clavarlo en la cruz.”, Mc 15:16-20
Este relato nos genera un fuerte pesar, lágrimas y dolor
profundo. Esto es lo que nos describe Marcos cuando escribió sobre la
crucifixión de Jesús. Lucas expresa: “Entonces Pilato sentenció a Jesús a
muerte como la gente reclamaba… Y les entregó a Jesús para que hicieran con él
como quisieran.”, Lc 23:24-25. El Señor y Rey del universo es maltratado por la
humanidad. El justo sufriendo por los injustos, “tenía el rostro tan
desfigurado que apenas parecía un ser humano, y por su aspecto, no se veía como
un hombre.”, Is 52:14.
“¿Quién ha creído nuestro mensaje? ¿A quién ha revelado el
Señor su brazo poderoso? Mi siervo creció en la presencia del Señor como un
tierno brote verde, como raíz en tierra seca ... Fue despreciado y rechazado:
hombre de dolores, conocedor del dolor más profundo. Nosotros le dimos la
espalda y desviamos la mirada; fue despreciado, y no nos importó. Sin embargo,
fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que
lo agobiaron ... él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por
nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz; fue
azotado para que pudiéramos ser sanados. Todos nosotros nos hemos extraviado
como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros…, Fue
oprimido y tratado con crueldad; … no dijo ni una sola palabra…, Sin embargo,
cuando su vida sea entregada en ofrenda por el pecado, tendrá muchos
descendientes…, Yo le rendiré los honores de un soldado victorioso, porque se
expuso a la muerte. Fue contado entre los rebeldes. Cargó con los pecados de
muchos e intercedió por los transgresores”, Is 53:1-9.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
La oportunidad de ser uno mismo
Intereses mezquinos
jueves, 2 de abril de 2026
"No estarás acusándome a mí, ¿verdad?”
Una cena complicada
miércoles, 1 de abril de 2026
Jesús muestra el modelo de mansedumbre, humildad, servicio y amabilidad fraternal
Lo que más cuesta
“Pues Jesús sabía quién lo iba a traicionar. A eso se refería cuando dijo: «No todos están limpios» Después de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, se sentó y preguntó: —¿Entienden lo que acabo de hacer? Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor” y tienen razón, porque es lo que soy. Y, dado que yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Les di mi ejemplo para que lo sigan. Hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. Les digo la verdad, los esclavos no son superiores a su amo ni el mensajero es más importante que quien envía el mensaje. Ahora que saben estas cosas, Dios los bendecirá por hacerlas.”, Jn 13:11-17Jesús sabía quién era Judas y le lavo los pies, Jn. 2:25, 6:64,70. Judas había oído el mensaje de Jesús, pero eso no lo transformó. Es muy interesante cuando Pablo les habla a los Corintios sobre la locura de la cruz, 1 Co. 1:23, 25. Exponerse y quedar vulnerable ante el enemigo es realmente una locura. Sin embargo, Jesús lavó los pies de Judas. Responder cabalmente al ejemplo de Jesús en lavar los pies de todos implica abandonar el derecho de elegir a quien quiero servir.
“¿Entienden lo que he hecho con ustedes?” “Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien porque lo soy”. Maestro cuya doctrina tenemos que aprender y Señor cuya voluntad debemos obedecer. Deja claro que su humildad no ignora quien y que es El. Jesús es el Rey, un ser Divino y nos muestra la característica de la humildad que debe tener toda autoridad. No solemos tener esto en nuestras mentes y rendirnos en adoración. Los modelos aprendidos muchas veces son otros y distorsionan nuestra comprensión - comportamiento.
Jesús muestra el modelo de mansedumbre, humildad, servicio y amabilidad fraternal. Es el modelo que recomienda para sus seguidores. Nos exige que prestemos atención a su comportamiento y nos esforcemos en imitarlo. “Les he puesto ejemplo para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes… ¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica. Dios los bendecirá por hacerlas.”, Jn 13: 12-17
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
Conocer nuestra identidad es la base para una vida y servicio sano
Identidad
martes, 31 de marzo de 2026
Jesús era una persona que amaba
Hasta el fin
“Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amo hasta el fin” Jn 13:1
Este capítulo nos habla que se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Entonces se recluye para estar con sus discípulos. ¿Qué sentía en esa hora hacia los discípulos? El texto dice: los amó hasta el fin.
Jesús era una persona que amaba. En su corazón encontró un lugar para su gente. Su mayor preocupación era seguir preparándolos para sus deberes y pruebas futuras. No fue egoísta. No se quedó pensando en sus penas o la perspectiva del gozo posterior. Se resalta la constancia de Jesús. Jesús nos muestra un amor hasta el fin, aunque no todos lo amaron así.
El Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio. Tenía el dominio completo, autoridad y poder. ¿Que hizo Jesús con este poder? Jesús realizo un acto sencillo y profundo: “así que se levantó de la mesa, se quitó el manto, y se ató una toalla a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura”, Jn. 13: 4-5.
Jesús hace una exposición dramatizada de la grandeza de su amor: ofreció su servicio a gente que no lo merecía, que lo abandonarían y también ofreció su servicio a una persona que se oponía. Demostró que el amor divino llega hasta las últimas consecuencias. Jesús era una persona que amaba. Los amó hasta el fin.
“ Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.”, Ro 8:38-39
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
Practicar la justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios
Mirar, observar y meditar
“Cuando Jesús entró en Jerusalén, fue al templo y se puso a ver cómo estaba todo. Pero como ya era tarde, se fue con sus discípulos al pueblo de Betania, … Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el templo y empezó a sacar de allí a los que estaban vendiendo y comprando. Derribó las mesas de los que cambiaban dinero de otros países por dinero del templo, y también derribó los cajones de los que vendían palomas. Y Jesús no dejaba que nadie anduviera por el templo llevando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente y le dijo: «Dios dice en la Biblia: “Mi casa será llamada ‘Casa de oración para todos los pueblos’.” Pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones», Mc 11:11-25Cuando Jesús fue al templo se dedicó a mirar e indagar sobre el ánimo de los que estaban dentro. Aquella tarde lo único que hizo Jesús fue observar. Esos silencios y miradas suyas pueden causar preocupación y cierta turbación. El silencio de Dios es más inquietante que cualquier palabra suya. Ese silencio pudo ser una señal de que todo eso era extraño. El no tiene nada que ver con lo que están tramando ahí dentro.
El problema del templo y su dirigencia era que aparentaba vida, pero escondían un tremendo vacío. Una vez más en todo tiempo es necesario la voz de los profetas para declarar que Dios no está de acuerdo con tal desorden. Dios nos concede una prórroga y espera lo mejor de cada uno de nosotros: “La casa puede estar en orden”.
“Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios.”, Miqueas 6:8
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
lunes, 30 de marzo de 2026
¿Cuál es nuestra hora?
“Queremos ver a Jesús”














