sábado, 22 de julio de 2023

Aceptarnos unos a otros

Un personaje incómodo

“Saulo se fue a la ciudad de Jerusalén, y allí trató de unirse a los seguidores de Jesús. Pero éstos tenían miedo de Saulo, pues no estaban seguros de que en verdad él creyera en Jesús.”, Hch 9:26-31

Este relato nos habla de un personaje que resulto ser bastante incómodo para todos. Parece que tenía un temperamento difícil, con ideas e iniciativas audaces y arriesgadas. Sus antiguos amigos judíos le tenían odio cuando se unió a los creyentes en Jesucristo y lo consideraban un traidor. Por otro lado, la nueva comunidad de fe tenía reservas para reconocerle como apóstol y hermano porque había perseguido a la iglesia. Ante estas circunstancias se alimentaban sospechas, prejuicios y rechazo. Pablo conoció la marginación y se dio cuenta del fastidio y sospecha en el interior de la comunidad. Muchos se guiaron por los antecedentes poco recomendables y no pudieron aceptar otra realidad presente. Para algunos solo cuenta el pasado y no pudieron ver a un Saulo nuevo. Bernabé supo dar la cara por él. Pablo al final de su vida cuando la mayoría le había abandonado le escribe a Timoteo y le solicita que le envié a Marcos. Le dice: “Marcos puede ayudarme mucho en mi trabajo, así que búscalo y tráelo contigo cuando vengas”, 2 Ti 4:11. Este mismo Marcos es el que había abandonado a Pablo y Bernabé en Panfilia y tiempo después Bernabé quiso darle otra oportunidad por lo cual genero un conflicto entre él y Pablo. Ellos terminaron por separarse, Hch 15:36-41. Pablo por su propia experiencia de vida supo reconocer y aceptar que toda persona puede ser restituida y con esto reconocer implícitamente el trabajo que Bernabé había realizado. "Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a ustedes, para que Dios reciba la gloria", Ro 15:7. “Sobre todo, ámense mucho unos a otros, porque el amor borra los pecados”, 1 P 4:8. 

Carlos Scott

viernes, 21 de julio de 2023

Discernir

Evidencias y procesos

"Sin embargo, el Señor Jesús le dijo: —Ve, porque yo he elegido a ese hombre para que me sirva. Él hablará de mí ante reyes y gente que no me conoce, y ante el pueblo de Israel.", Hch 9:15

El trabajo misionero es el trabajo del Espíritu de Dios y la iglesia trabajando juntos. Entonces, ¿cómo llegar a tener cierta confiabilidad para poder avanzar? En primer lugar, hay una revelación o evidencia interna (lo que Dios me está indicando). Esto mismo le pasó a Saulo (Hch 9:15, 13:47, 22:12-21, 26:12-18, Gá 1:11-24, 2:1-2). Pablo recibe su llamamiento a través de su encuentro personal con el Señor y de Ananías, que es quien recibe la palabra del Señor en cuanto al modo en que Pablo ha de servirle. A partir de ahí Pablo vive 14 años formándose para el ministerio. Tenía unos 31 años cuando lo llamó, pero el cumplimiento de ese llamado se concreta aproximadamente a los 45 años de edad. Dios formó a un Pablo nuevo en esos 14 años. En segundo lugar, está la evidencia externa manifestada por la comunidad de fe. Son todos aquellos que nos ayudan a discernir espiritualmente (Pr 11:14, Hch 11:25-26, 13:1-3, Gá 2:7,9). Finalmente, en tercer lugar, los acontecimientos o circunstancias nos orientan a los nuevos pasos y oportunidades que tenemos (Hch 14:27, 16:6-10, 2 Co 2:12, Col 4:2-4). Son los acontecimientos que Dios permite para discernir y tener sabiduría en el conocimiento de su voluntad. En el libro de Apocalipsis se habla de la iglesia de Filadelfia a la cual Jesucristo le presenta una puerta abierta y una oportunidad. Esto nos recuerda que Dios es quien coloca las oportunidades y cada una de ellas representa una puerta abierta que nadie puede cerrar. 

Carlos Scott

jueves, 20 de julio de 2023

Paso a paso

 Revelación progresiva

“Pero levántate y entra en la ciudad, que allí sabrás lo que tienes que hacer … Allí Saulo estuvo ciego durante tres días … El Señor dijo: Yo he elegido a ese hombre para que me sirva. Él hablará de mí ante reyes y gente que no me conoce, y ante el pueblo de Israel. Yo le voy a mostrar lo mucho que va a sufrir por mí “, Hch 9:6-16

Saulo fue descubriendo paso a paso nuevas dimensiones de su servicio. Todo comenzó con el encuentro que tuvo con Jesús camino a Damasco. Ananías fue a ver a Saulo como le había indicado el Señor y “cuando llegó a la casa, le impuso las manos y le dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo». Lucas nos da más información en otros capítulos: “Porque tú le anunciarás a todo el mundo lo que has visto y lo que has oído”, Hch 22:13-15, 26:15-18. En Antioquía, el Espíritu Santo les dijo a los maestros y profetas: «Prepárenme a Bernabé y a Saulo. Yo los he elegido para una misión especial», Hch 13:1-2. Mas adelante Pablo tuvo una visión: “Vio a un hombre de la región de Macedonia, que le rogaba: «¡Por favor, venga usted a Macedonia y ayúdenos! …”, Hch 16:9-10. El Espíritu Santo invita a Pablo y a sus compañeros a nuevos campos de testimonio y así sucesivamente. Cuando Dios nos llama, pocas veces nos dice más de lo que necesitamos saber en ese momento. Si nos da una visión de lo que hemos de hacer, esa visión se va aclarando según lo hacemos. Debemos avanzar, aunque todos los detalles no estén claros. Lo contrario es no hacer nada. La conversión y luego un servicio específico no son generalmente el último desafío que tendremos, sino que paso a paso, día a día, vamos descubriendo lo que Dios quiere de nosotros. Lo sencillo, pequeño e insignificante Dios lo transforma en algo especial para que la gente de toda nación sea bendecida, el mal sea derrotado por medio del Reino de Dios y su nombre reconocido, alabado y glorificado en todas las etnias.

Carlos Scott

miércoles, 19 de julio de 2023

Otros ojos

 Un evangelio transformador

”Saulo estaba furioso y amenazaba con matar a todos los seguidores del Señor Jesús. Por eso fue a pedirle al jefe de los sacerdotes unas cartas con un permiso especial. Quería ir a la ciudad de Damasco y sacar de las sinagogas a todos los que siguieran las enseñanzas de Jesús, para llevarlos presos a la cárcel de Jerusalén”, Hch 9:1-2

Saulo era fariseo, ciudadano romano de nacimiento y educado bajo la tutoría de Gamaliel, Hch 23:6, 22:28, 22:3. El tuvo una experiencia dramática cerca de Damasco mientras perseguía a los seguidores de Jesucristo. “Desde el cielo lo rodeó un gran resplandor, como de un rayo. Saulo cayó al suelo, y una voz le dijo: —¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues? —¿Quién eres, Señor? —preguntó Saulo. —Yo soy Jesús —respondió la voz—. Es a mí a quien estás persiguiendo” Saulo no perseguía a Jesús, sino a la iglesia, pero el Señor le dice “Yo soy Jesús, a quien tu perseguís”. La relación entre Jesús y la iglesia es tal que perseguir a la comunidad cristiana es perseguirle a él. El que parecía ser poderoso y temible perseguidor, ahora se levanta del suelo débil y ciego. Saulo pasa tres días ciego y el Señor envía a Ananías para que reciba la vista y le comparta lo que Dios desea de él. Ananías podía haberle manifestado su enojo por perseguir a sus hermanos en la fe, pero lo primero que le dice es: «Amigo Saulo, el Señor Jesús se te apareció cuando venías hacia Damasco. Él mismo me mandó que viniera aquí, para que puedas ver de nuevo y para que recibas el Espíritu Santo». Lo llamo amigo y hermano. Jesús está dispuesto a perdonar y recibir a sus enemigos. Esta es una visión transformadora. El Señor nos enseña a ver a las personas con otros ojos. Quizás algunos puedan ser nuestros enemigos, pero se pueden transformar en hermanos y amigos por el poder transformador de Dios. Somos llamados a compartir las buenas nuevas con todos aquellos que no son de nuestra simpatía y aun con los que pueden ser nuestros enemigos. El poder transformador del evangelio nos ha alcanzado a nosotros y también puede alcanzarlos a ellos.

Carlos Scott

martes, 18 de julio de 2023

Alcance

 Nuevas comunidades de fe

"Ordenó que detuvieran el carruaje, descendieron al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco nunca más volvió a verlo, pero siguió su camino con mucha alegría. Entre tanto, Felipe se encontró más al norte, en la ciudad de Azoto. Predicó la Buena Noticia allí y en cada pueblo a lo largo del camino, hasta que llegó a Cesarea", Hch 8:38-40

Cuando hablamos de llevar el evangelio a todas partes se espera una firme determinación y actitud intencional de plantar nuevas comunidades de fe. Hablamos de la gente y no de terrenos, construcciones, edificios o etiquetas denominacionales. Implica el trabajo de personas comprometidas las unas con las otras, donde se mantiene la comunión, comunicación y los ojos puestos en Jesús. El comienzo de nuevas iglesias da la oportunidad a que todos se puedan involucrar desarrollando sus dones espirituales en amor y unidad. Somos llamados a unirnos a la misión de Dios a favor de toda la gente y ser testigos en círculos cada vez más amplios. La iglesia debe ampliar su influencia y no tolerar ningún nacionalismo estrecho. Ninguna estructura religiosa, institución, jerarquía o tradición debe ser un obstáculo para que los seguidores de Jesucristo puedan comenzar nuevas iglesias o comunidades de fe. Jesús nos llama y nos desafía a ampliar nuestro horizonte, Hch 1:8. La tentación de los primeros discípulos fue pensar en su propio reino, pero el Reino de Dios es un reino Universal, multicultural, multiétnico, que abarca el cosmos, toda la tierra, todas las etnias, toda lengua y toda cultura. Liberar y soltar a la gente implica desatar el evangelio y no privatizar la misión. La misión no tiene dueño y Dios nos llama a cruzar barreras de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios. 

Carlos Scott

lunes, 17 de julio de 2023

Repensar

¿Qué impide? Nuevos modelos y paradigmas

"Mientras iban juntos, llegaron a un lugar donde había agua, y el eunuco dijo: «¡Mira, allí hay agua! ¿Qué impide que yo sea bautizado?», Hch 8:36

Cuando pensamos en los movimientos de nuevas comunidades de fe o la plantación de nuevas iglesias debemos hacernos la misma pregunta que le hizo el etíope a Felipe: ¿Qué impide? Felipe era simplemente uno de los siete que había sido elegido para atender las necesidades de la comunidad, pero luego del martirio de Esteban comienza la persecución y dispersión de la Iglesia. Felipe fue a predicar a una ciudad en Samaria, pero luego el Espíritu de Dios lo llevó a un lugar desértico. En esa ocasión el Espíritu Santo le dijo a Felipe que se acerque a un etíope para anunciar las buenas nuevas acerca de Jesús, Hch 8:26-40. En el camino se encontraron con un lugar donde había agua y la pregunta del etíope resuena en nuestros días: “¿Qué impide que yo sea bautizado?”. Felipe lo bautizó y el etíope siguió su camino con alegría. La acción de Felipe no quedó condicionada a la presencia y decisión de los apóstoles que estaban en Jerusalén. El Espíritu de Dios desafía a su iglesia a reformarse para ser una comunidad que le lleva alegría a la gente. Hay nuevas situaciones y contextos que nos confrontan con nuestra forma de ser iglesia. Nos encontramos en un nuevo tiempo de introspección para pensar y repensar modelos, estructuras y paradigmas. Hay algo que está surgiendo por parte de Dios y seguir lo que el Espíritu Santo indica es unirnos a su Misión. Nuestra fe en Jesucristo nació para caminar y no para protegernos. Se nos llama a seguir formando nuevas comunidades de fe a favor de los no alcanzados. ¿Qué impide?

Carlos Scott

domingo, 16 de julio de 2023

Nuevas circunstancias

¿Entiendes lo que estás leyendo?

“Felipe se acercó corriendo y oyó que el hombre leía al profeta Isaías. Felipe le preguntó: —¿Entiendes lo que estás leyendo?”, Hch 8:30

El Espíritu constantemente lleva a la comunidad del Reino de Dios a nuevos desafíos y a una nueva obediencia. Esto fue lo le paso a Felipe. No era apóstol, pero el Espíritu lo guio para acercarse a gente muy diferente. Felipe pertenecía a la cultura Helenista o griega y no hebrea. El mismo había formado parte de uno de los siete para servir en el orden interno de la comunidad y que haya equidad en la misma, Hch 6:1-6. Conocía la discriminación y formaba parte de esa periferia. El Espíritu guio a Felipe a que abra las puertas a los que estaban afuera. Nuestros desafíos entre otros tienen que ver principalmente con la periferia donde nos encontramos con nuevas situaciones y se necesita una nueva percepción del evangelio. Constantemente el Espíritu nos llama a revisar nuestra manera de ser comunidad para los demás. Hay nuevas circunstancias que nos deben llevar a pensar y repensar la iglesia y no quedarnos con viejas formas que pudieron servir en un determinado momento histórico, pero que hoy se pueden transformar en formas de exclusión. El eunuco le pregunto a Felipe ¿Qué impide? Felipe le pudo haber dicho que no estaba autorizado para bautizarlo o que debía esperar a los apóstoles o que debía respetar la tradición, seguir el manual de procedimiento o bien la ley. Su respuesta fue: Nada impide. Una nueva forma de ser iglesia nos pregunta ¿Qué impide? Se nos llama a dar un testimonio audaz en todo tiempo y ser sensibles a lo que Dios nos indica.

Carlos Scott

sábado, 15 de julio de 2023

Espíritu

Percibir el Espíritu de Dios

"El Espíritu le dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro, ... le anunció las buenas nuevas de Jesús", Hch 8:29, 35. "... el Espíritu del Señor se llevó de repente a Felipe, ... y se fue predicando el evangelio en todos los pueblos...", Hch 8:39-40

La comunidad de Jesús vive bajo la inspiración del Espíritu Santo. Este es el secreto de su vida, de su comunión y de su poder. El don del Espíritu es el don de involucrarse en la Misión, porque la misión es consecuencia directa del derramamiento del Espíritu. Somos desafiados a percibir el soplo del Espíritu, ser abiertos y sensibles a su fuerza y vigor. El mensaje del evangelio se extendió por medio de compartir la Palabra de Dios y el poder sobrenatural del Espíritu. La conversión requiere una palabra específica pero también un poder que va mucho más allá que la palabra del predicador. Es la práctica de la misión la que abre a las personas a la acción del Espíritu. Entre la Palabra y el poder hay una especie de relación: “Aquí las poderosas energías del Espíritu son más importantes que palabra alguna, aun cuando estas energías en tanto que son del Espíritu Santo deben su origen a la Palabra de Dios”. Seguir el impulso del Espíritu Santo es ser obedientes y creativos para una nueva manera de ser iglesia para los demás.

Carlos Scott

viernes, 14 de julio de 2023

Nada impide

Ampliando los márgenes

“En cuanto a Felipe, un ángel del Señor le dijo: «Ve al sur por el camino del desierto que va de Jerusalén a Gaza». Entonces él emprendió su viaje y se encontró con el tesorero de Etiopía, un eunuco de mucha autoridad bajo el mando de Candace, la reina de Etiopía. El eunuco había ido a Jerusalén a adorar y ahora venía de regreso. Sentado en su carruaje, leía en voz alta el libro del profeta Isaías”, Hch 8:26-28

Lucas describe a un mensajero o ángel que le indica a Felipe que vaya al camino del desierto que va de Jerusalén a Gaza. Felipe se encuentra con una persona de mucha autoridad que estaba bajo el mando de la reina de Etiopía. Esta persona era alguien que creía en el Dios de Israel, pero no seguía totalmente la ley ni la circuncisión. Se encontraba leyendo al profeta Isaías y “el Espíritu Santo le dijo a Felipe: «Acércate y camina junto al carruaje»” y le preguntó: “—¿Entiendes lo que estás leyendo?” y es aquí donde “Felipe le habló de la Buena Noticia acerca de Jesús”. Los eunucos no podían ser parte del pueblo de Dios (Dt 23:1), pero la escritura en otra parte nos recuerda que “Si un extranjero me adora, no tiene por qué decir: “Dios me apartará de su pueblo”. El hombre que no puede tener hijos tampoco debe decir: “Yo parezco un árbol seco”, Is 56:3-5. Luego llegaron a un lugar donde había agua, y el eunuco dijo: «¡Mira, allí hay agua! ¿Qué impide que yo sea bautizado?». Ordenó que detuvieran el carruaje, descendieron al agua, y Felipe lo bautizó. La palabra de Dios nos desafía en ampliar los márgenes y cruzar fronteras de iglesia a no iglesia en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios. Los márgenes se van ampliando a medida que soltamos a la gente, confiamos en la obra del Espíritu Santo y nos unimos a la Misión de Dios en el mundo. Dios nos está llamando a nuevas maneras de hacer Misión. Felipe se atreve a decirle al eunuco que nada impide que sea bautizado. 

Carlos Scott

jueves, 13 de julio de 2023

Semillas de fe

Sembrar con Esperanza

“Antes de volver a Samaria, Pedro y Juan compartieron con la gente el mensaje del Señor. Después regresaron a la ciudad de Jerusalén, pero en el camino fueron anunciando a los samaritanos las buenas noticias del reino de Dios”, Hch 8:25

Podemos y debemos sembrar. El proceso de la siembra es laborioso, el agricultor primero debe seleccionar la semilla, preparar la tierra, sembrarla en el tiempo adecuado, cuidarla, abonar, regar, esperar y finalmente cosechar. Sembrar el Reino de Dios significa sembrar con esperanza, Sal 126:5, 2 Co 9:6. Es necesario acompañar con una ferviente oración la siembra de las semillas del Reino de Dios y ser testigos, pero no podemos producir el fruto, 1 Co 3:6-7. El mensaje del Reino en palabra y obra está destinado a crecer. La semilla es minúscula, pero tiene el potencial dado por Dios para el crecimiento. El Reino de Dios es universal, tiene un inicio pequeño e insignificante que puede pasar desapercibido, pero está destinado a ser la realidad más grande del mundo y una fuerza indetenible que afecta a todas las personas. La comunidad del Reino de Dios está llamada a reproducirse y multiplicarse confiando que Dios da el crecimiento. Este crecimiento puede llegar a dominar el ambiente de manera desproporcionada en comparación con el tamaño de la semilla. La finalidad es dar abrigo a las naciones y proveer alimento que saciará el hambre de muchos. Seamos semillas de fe, que Dios nos plante llevando esperanza y cubriendo la vida con amor. Que nuestro buen Dios sea reconocido y su nombre glorificado.

Carlos Scott

miércoles, 12 de julio de 2023

Una voz

El otro poder

“Un hombre llamado Simón, quien por muchos años había sido hechicero allí, asombraba a la gente de Samaria y decía ser alguien importante. Todos, desde el más pequeño hasta el más grande, a menudo se referían a él como «el Grande, el Poder de Dios». Lo escuchaban con atención porque, por mucho tiempo, él los había maravillado con su magia”, Hch 8:9-11

Este relato describe a Simón como una persona de prestigio e importancia. “Se referían a él como «el Grande, el Poder de Dios», pero la gente creyó el mensaje de Felipe y el resultado fue que se bautizaron hombres y mujeres. Luego el mismo Simón creyó y fue bautizado. Simón comenzó a seguir a Felipe y estaba asombrado por las señales y los grandes milagros que hacía. Los apóstoles enviaron a Pedro y Juan para ver que sucedía y los nuevos creyentes recibieron el Espíritu Santo. “Cuando Simón vio que el Espíritu se recibía cuando los apóstoles imponían sus manos sobre la gente, les ofreció dinero para comprar ese poder. Pedro le respondió: —¡Que tu dinero se destruya junto contigo por pensar que es posible comprar el don de Dios!”. Simón siempre fue muy poderoso y también lo quería ser en la iglesia. Hoy hay políticos y grupos que desean seducir y tener a su favor el voto de la comunidad de fe. También hay algunos religiosos que creen que la transformación social viene por medio del poder político. Indudablemente el poder afecta a la vida cristiana. Frente al poder de Simón "el mago" está el otro poder que es el de Simón Pedro, un simple pescador que descubrió la presencia del Espíritu y encontró valor para enfrentarse a las más variadas circunstancias. Todo esto no se compra con dinero o vendiendo el don del Espíritu. La iglesia debe rechazar toda tentación de acomodarse al poder político y vender su identidad. La transformación de una nación viene por medio del evangelio. Se nos llama una vez más a ser una voz profética que le recuerda a toda Nación: “Pero si mi pueblo se humilla, y ora y me busca, y si al mismo tiempo abandona su mala conducta, yo escucharé en el cielo su oración, perdonaré sus pecados y los haré prosperar de nuevo”, 2 Cr 7:14

Carlos Scott

martes, 11 de julio de 2023

La alegría de seguir a Jesús

Las buenas noticias del reino de Dios.

"Felipe fue a la ciudad de Samaria, y allí se puso a hablar acerca de Jesús, el Mesías. Felipe era uno de los siete ayudantes de la iglesia. Toda la gente se reunía para escucharlo con atención y para ver los milagros que hacía. Muchos de los que fueron a verlo tenían espíritus impuros, pero Felipe los expulsaba, y los espíritus salían dando gritos. Además, muchos cojos y paralíticos volvían a caminar. Y todos en la ciudad estaban muy alegres", Hch 8:5-8

Cuando Felipe llego a la ciudad de Samaria les anunció las buenas noticias del reino de Dios. Generalmente los símbolos de un imperio o un reino se manifiestan por medio de sus poderosas armas y sus ejércitos. Jesús habló y enseñó sobre el Reino de Dios. Es un reino que se demuestra con la propia vida a semejanza de Jesús. El Reino de Dios es una concreción histórica que trasciende los límites de la historia y es misterio. Se lo explica por medio de comparaciones y metáforas del saber popular. «¿Con qué puede compararse el reino de Dios? ¿A qué se parece? Es como la semilla de mostaza que el campesino siembra en la tierra. A pesar de que es la más pequeña de todas las semillas del mundo, cuando crece llega a ser la más grande de las plantas del huerto. ¡Tiene ramas bien grandes, y hasta los pájaros pueden hacer nidos bajo su sombra!», Mc 4:30-32 "Jesús les puso una comparación más: «Con el reino de Dios pasa lo mismo que con la harina. Cuando una mujer pone en ella un poquito de levadura, ese poquito hace crecer toda la masa», Mt 13:33. "El Reino de Dios se desarrolla desde lo pequeño a lo grande, de lo sencillo a lo completo, de lo familiar y cercano a lo social y distante. Hablamos de un reino que crece sin protagonismos y sin la pompa de los célebres" "Felipe les habló acerca de Jesús, el Mesías, y todos en Samaria le creyeron. Y así Felipe bautizó a muchos hombres y mujeres”, Hch 8:12. El resultado fue que hubo mucha alegría en esa ciudad. Nuestra oración es que cada nación, pueblo y ciudad experimente la alegría en seguir a Jesús.

Carlos Scott

lunes, 10 de julio de 2023

La fuente de la alegría

Señales de Restauración

"Así que los creyentes que se esparcieron predicaban la Buena Noticia acerca de Jesús adondequiera que iban. Felipe, por ejemplo, se dirigió a la ciudad de Samaria y allí le contó a la gente acerca del Mesías. Las multitudes escuchaban atentamente a Felipe, porque estaban deseosas de oír el mensaje y ver las señales milagrosas que él hacía. Muchos espíritus malignos fueron expulsados, los cuales gritaban cuando salían de sus víctimas; y muchos que habían sido paralíticos o cojos fueron sanados. Así que hubo mucha alegría en esa ciudad”, Hch 8:4-8

Luego de la muerte de Esteban comenzó en Jerusalén una persecución sobre los que confesaban a Jesucristo como el Señor de sus vidas. El testimonio de ellos se expandió a otras partes de Judea, Samaria y adondequiera que iban. Mientras que los apóstoles pensaban que ellos serían los encargados de predicar la palabra los que aparecen en escena son los creyentes que comparten el evangelio. A modo de ejemplo se habla de Felipe que fue uno de los siete líderes que habían sido elegidos para servir en el orden interno de la comunidad. Lo que hace Felipe es compartir el mensaje acerca de Jesucristo y hacer milagros. Nuestra nación y cada nación en sus diferentes ciudades y pueblos necesitan este mensaje y señales de restauración. Es compartir a cada persona la dimensión, relevancia e importancia de tener una experiencia con Dios. El resultado fue que hubo mucha alegría en esa ciudad. Jesús es el origen, la fuente, el camino de la alegría y de toda vida plena. “Me mostrarás el camino de la vida; me concederás la alegría de tu presencia y el placer de vivir contigo para siempre”, Sal 16:11. “¡Vivan con alegría su vida cristiana! Lo he dicho y lo repito: ¡Vivan con alegría su vida cristiana!”, Fil 4:4.

Carlos Scott

domingo, 9 de julio de 2023

Movernos con libertad

«¡Señor, no los culpes por este pecado!»

“Entonces ellos se taparon los oídos con las manos y empezaron a gritar. Se lanzaron sobre él, lo arrastraron fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo. Sus acusadores se quitaron las túnicas y las pusieron a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Mientras lo apedreaban, Esteban oró: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». Cayó de rodillas gritando: «¡Señor, no los culpes por este pecado!». Dicho eso, murió”, Hch 7:57-60

Para la clase dirigente el “pecado” de Esteban fue confiar en un Dios que camina y que no está encerrado en los templos. La fe cristiana es una fe que nació para caminar. Ninguna estructura, sistema o institución puede detener o sujetar a Dios. Tampoco lo podemos domesticar a nuestra forma de ser por medio de tradiciones, reglamentos o estatutos. Ningún legalismo es el símbolo de un Dios que ama. Dios prefiere la misericordia antes que el sacrificio. Jesús nos amplia la forma de pensar y nos conduce a un amplio espacio. Él nos vuelve a decir: “Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos”, Jn 10:9. Los que prefirieron la religión del templo terminaron ejecutando a Esteban. Debemos tener cuidado con la religión que nos quiera anclar en el pasado y no mirar el futuro. Hay nuevos desafíos que nos vienen desde afuera y cuando las buenas tradiciones se nos vuelven excusa para no ser obedientes, dejan de ser buenas. A Esteban como a sus compañeros se los eligió para responder a la crisis interna de la iglesia, pero el Espíritu tenía otros planes. Responder a nuevas formas de misión nos puede llevar a cumplir con nuestra vocación. Es ensanchar el corazón y ampliar nuestra mente para bendecir a la nación y las naciones. Esteban “fijó la mirada en el cielo, y vio la gloria de Dios y vio a Jesús de pie en el lugar de honor, a la derecha de Dios”. Nadie que se nos oponga tiene más poder que él.

Carlos Scott

sábado, 8 de julio de 2023

Nuevos desafíos

Revisar, repensar y ajustar

"Antes de terminar su discurso, Esteban les dijo a los de la Junta Suprema: —¡Ustedes son muy tercos! ¡No entienden el mensaje de Dios! Son igual que sus antepasados. Siempre han desobedecido al Espíritu Santo, … Mientras le tiraban piedras, Esteban oraba así: «Señor Jesús, recíbeme en el cielo.» Luego cayó de rodillas y gritó con todas sus fuerzas: «Señor, no los castigues por este pecado que cometen conmigo.» Y con estas palabras en sus labios, murió”, Hch 7:51-60

En el libro de los Hechos vemos que el Espíritu está decidido a hacer nuevas cosas. Muchas veces corremos el peligro de amar más las instituciones que a Dios mismo. Estar cerca del templo no es sinónimo de estar más cerca de Dios. Debemos tener cuidado de limitar a Dios a ciertos lugares. Por mucho que nos quedemos en el ámbito de la religiosidad, la iglesia o el templo, Dios no se queda ahí y sigue caminando. Algunos buscan personas o equipos que se ajusten a las generaciones anteriores, que no traigan un nuevo desafío y una mayor amplitud en la visión. Cuando nos centramos en que lo importante es la estructura lo que hacemos es colocar a la organización por arriba de la misión, y comunicamos que para nosotros lo más importante no es la misión, sino salvaguardar las estructuras que hasta aquí nos han servido. El Espíritu Santo no avala esta manera de ser y constantemente va obligando a la iglesia a reformarse para ser fiel a su misión. Quienes quisieron callar a Esteban, en realidad lo que hicieron fue ampliar su mensaje y programa de servicio. La persecución hizo que el mensaje se extendiera hasta Antioquía de Siria y desde allí a todo el mundo. Quizás, como en el caso de Esteban, los que se oponen al mensaje del evangelio pueden llevarnos a cumplir nuestra vocación y Dios puede estar usándolos a ellos para llamarnos a una nueva obediencia. Debemos preguntarnos qué tipo de iglesia es la que Dios desea en este tiempo. El Espíritu Santo llama a la iglesia a nuevos desafíos. Necesitará un liderazgo diferente. El desafío de la iglesia en el día de hoy es que debe revisar y ajustar su funcionamiento respondiendo a la Misión de Dios. Que Dios nos ayude en esto.

Carlos Scott 

viernes, 7 de julio de 2023

Un Dios que camina

Una nueva obediencia

“El Altísimo no habita en casas construidas por manos humanas”, Hch 7:48.

Esteban era una persona llena de gracia y del poder de Dios, pero lo acusaron diciendo: “Este hombre no deja de hablar contra este lugar santo y contra la ley”. Se trataba de una denuncia muy grave, ya que el templo y la ley eran las posesiones más preciosas y sagradas de los judíos. Su respuesta ante las acusaciones es un largo discurso sobre la historia de Israel, Hch 7:2-53. “Según Esteban, Dios no puede circunscribirse a un solo lugar. Sobre todo ‘Dios no habita en templos hechos de mano’. La religión del Templo pretende precisamente todo lo contrario: circunscribir a Dios a un templo hecho de manos”. Debemos tener cuidado de limitar a Dios a ciertos lugares. Por mucho que nos quedemos en el ámbito de la religiosidad, la iglesia o el templo, Dios no se queda ahí. “Por consiguiente, el hilo común que corre a lo largo del discurso de Esteban es que el Señor es un Dios que camina y lo hace por tierras extrañas… Siempre está llamando a su pueblo a nuevas aventuras en las que va con ellos mientras están en marcha”. Su enseñanza mostró que en el Antiguo Testamento Dios ya estaba vinculado a la gente, no a los edificios. Nos encontramos con un Dios que camina y camina. Se nos invita a caminar por tierras extrañas, probar la aventura, ir de un lugar a otro y tomar nuevos desafíos. Nos hace un llamado para experimentar una nueva obediencia.

Carlos Scott

jueves, 6 de julio de 2023

Implicancias

Repensar la comunidad 

“El número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.”, Hch 6:7

El tiempo que nos toca vivir nos sigue desafiando a repensar la iglesia y su implicancia para iniciar nuevas comunidades de fe. Harold Segura nos habla de algunos ejes centrales a tener en cuenta: el reino de Dios (no la iglesia institucional), la conversión (no la afiliación eclesial), la fe (no la creencia dogmática) y el Evangelio (no la tradición religiosa). “Los confinamientos nos han invitado a poner el acento eclesiológico donde debían haber estado: la comunidad y no el templo, la misión y no la institución, la pastoral y no el pastor, la espiritualidad y no la religión, la catolicidad y no el catolicismo”. Somos desafiados a salir de un modelo de repetición e imitación para volver al espíritu del pentecostés y comenzar nuevas comunidades de fe. Una iglesia pública, dirigida a toda la gente, saliendo a todos los lugares, abierta al mundo, mirando hacia afuera. Una iglesia que trae alegría y esperanza por medio del evangelio a un mundo necesitado.  

Carlos Scott

miércoles, 5 de julio de 2023

Equidad e inclusión

Progresistas

“Y la palabra de Dios se difundía…” Hch 6:7

El Espíritu Santo trae a su Iglesia personas de toda lengua, cultura y nación. “La iglesia es una comunidad de personas de diversas culturas, tradiciones y costumbres”. El Espíritu de Dios es inclusivo y esto nos desafía a ser una iglesia abierta donde las personas pueden tener voz y ser escuchadas. En la iglesia de ese momento había helenistas que eran personas no griegas que hablaban la lengua griega y adoptan la forma de vida de los griegos. Se les daba el nombre de “griegos” siendo judíos porque se habían criado lejos de Palestina. Su contraste son los “hebreos”, los judíos de Palestina, cuya lengua es el arameo. Los helenistas o “griegos” de la iglesia de Jerusalén eran más progresistas que los hebreos, tanto en su enseñanza como en la práctica. Esteban ocuparía un rol vital en el desarrollo de la misión cristiana y su extensión a todo el mundo. La iglesia al abrirse hacia los “griegos” o judíos griegos, se abrió hacia una parte de la comunidad que pronto serviría de puente para la misión entre los gentiles. El futuro de la iglesia estaría en aquellos “griegos” progresistas: “Y la palabra de Dios se difundía..." Como comunidad del Reino de Dios somos desafiados a que haya equidad e inclusión, justicia y misión. Que todas las etnias y grupos sociales tengan la oportunidad de ser parte de la iglesia.

Carlos Scott

martes, 4 de julio de 2023

Una nueva obediencia

Un espíritu libre

”A todo el grupo le pareció buena la idea, y eligieron a Esteban, un hombre que confiaba mucho en Dios y que tenía el poder del Espíritu Santo. También eligieron a otros seis: Felipe, …”, Hch 6:5

Esteban era un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo. Se lo describe también como lleno de la gracia y del poder de Dios haciendo grandes prodigios y señales milagrosas entre el pueblo, Hch 6:8. Esteban ocuparía un rol vital en el desarrollo de la misión cristiana y su extensión a todo el mundo. Mientras los apóstoles enfatizan y retienen el ministerio de la palabra de Dios, “es Esteban quien proclama esta palabra, y da testimonio supremo de ella con su martirio. A consecuencia de este suceso, los cristianos, particularmente los ‘griegos’, se dispersan y con ello se expande la misión, Hch 8:4. Acto seguido, es Felipe, otro de los ‘siete’, quien ocupa el centro del escenario al llevar el evangelio primero a Samaria y luego al eunuco etíope” “Que hubiera sido de la iglesia si Esteban y Felipe hubieran dicho: No, nuestro ministerio es el servicio interno en la comunidad de fe, no el de la palabra, y por lo tanto no hemos de predicar a otros”. El Espíritu una y otra vez llama a la iglesia a una nueva obediencia. El futuro de la iglesia estaría en aquellos “griegos” que habían sido marginados. Muchas veces una de las preocupaciones de la iglesia es su estructura, mantenimiento, gobierno, funcionamiento, etc. Buscamos en el Nuevo Testamento un patrón fijo o un modelo a seguir. El problema, puede estar en seguir patrones de aprendizaje que solo siguen la tradición sobre lo que se ha hecho hasta el presente. “La iglesia de Dios está formada por personas, no en edificios y la palabra de Dios alude a las escrituras, no a las tradiciones. Mientras se preserven estos dos elementos esenciales, no importa si se hace necesario prescindir de los edificios y de las tradiciones. No debemos permitir que estos últimos aprisionen al Dios vivo o impidan su misión en el mundo”

Carlos Scott

lunes, 3 de julio de 2023

Coyuntura y acontecimientos

Nuevos contextos

“Hermanos, escojan de entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y de sabiduría …”, Hch 6:3-4

En el libro de los Hechos vemos que el Espíritu está decidido a hacer nuevas cosas. Está abriendo a la iglesia a un mundo más amplio. Los apóstoles dijeron: “Hermanos, escojan de entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y de sabiduría, para encargarles esta responsabilidad. Así nosotros nos dedicaremos de lleno a la oración y al ministerio de la palabra", Hch 6:3-4. Es importante reflexionar sobre la relación que hay entre una misión que se va ampliando y la transformación de las estructuras de la iglesia y el liderazgo para llevar a cabo esa misión. En Pentecostés ha comenzado un nuevo tiempo y esto requerirá de personas capaces de tener esa visión. Como resultado de las decisiones que se tomaron, el texto de la palabra de Dios nos dice: “Y la palabra de Dios se difundía: el número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían a la Fe”, Hch 6:7. Nosotros como iglesia debemos ver en este tiempo cuáles son las nuevas circunstancias y contextos que nos toca vivir. Debemos preguntarnos cuál es la mejor contribución que podemos hacer a la misión de la iglesia que siempre es cambiante. Pensemos en todas las generaciones de mujeres y hombres para preguntarnos ¿Quiénes?, ¿Dónde y cómo pueden hacer esta diferencia cualitativa?

Carlos Scott

domingo, 2 de julio de 2023

Imparcialidad

Equidad

“Al multiplicarse los creyentes rápidamente, hubo muestras de descontento. Los creyentes que hablaban griego se quejaban de los que hablaban hebreo diciendo que sus viudas eran discriminadas en la distribución diaria de los alimentos”, Hch 6:1

La ayuda a los necesitados llego a ser una práctica diaria de la iglesia naciente. A medida que la iglesia crecía surgió una desigualdad entre los griegos o helenistas que eran los judíos que se habían criado lejos de Palestina y los hebreos de Palestina cuya lengua era el arameo, Estos últimos se consideraban mejores que los de lengua griega y el descontento surgido fue por la injusticia en la distribución de alimentos. La solución fue buscar y elegir personas que estén llenos del Espíritu y de sabiduría para servir en esta tarea. Los creyentes eligieron a personas de la cultura griega o helenista y se les dio la autoridad de administrar los recursos. La visión que está detrás de todo esto es la que deriva del pentecostés. El Espíritu Santo ha traído el tema de la importancia del pluralismo y la participación de todos los sectores culturales y sus respectivas lenguas. El Espíritu Santo nos desafía a ser inclusivos, es poder nivelador destructor de todo privilegio y que todas las voces sean escuchadas. Nos llama a que pueda haber equidad donde no debe prevalecer una lengua o cultura sobre la otra. Al abrirse a los griegos o helenistas la comunidad se transformó en un puente para la misión entre los gentiles o paganos. El futuro de la iglesia estaba en aquellos griegos que habían sido marginados. Este acontecimiento amplio la misión de la iglesia. El Espíritu Santo llama constantemente a la iglesia a una nueva obediencia y junto con esto nos abre un nuevo camino.

Carlos Scott

sábado, 1 de julio de 2023

No ideal

La comunidad real

“Entonces Pedro le dijo: «Ananías, ¿por qué has permitido que Satanás llenara tu corazón? Le mentiste al Espíritu Santo y te quedaste con una parte del dinero. La decisión de vender o no la propiedad fue tuya. Y, después de venderla, el dinero también era tuyo para regalarlo o no. ¿Cómo pudiste hacer algo así? ¡No nos mentiste a nosotros sino a Dios!». En cuanto Ananías oyó estas palabras, cayó al suelo y murió. Todos los que se enteraron de lo sucedido quedaron aterrados. Después unos muchachos se levantaron, lo envolvieron en una sábana, lo sacaron y lo enterraron”, Hch 5:3-6

Lucas nos describe una iglesia con una bella vida espiritual, pero no ideal. La comunidad del Reino de Dios es un conjunto de seres humanos débiles y pecadores donde mora el Espíritu Santo. En la iglesia de Jerusalén también había otros conflictos. “Al multiplicarse los creyentes rápidamente, hubo muestras de descontento. Los creyentes que hablaban griego se quejaban de los que hablaban hebreo diciendo que sus viudas eran discriminadas en la distribución diaria de los alimentos”, Hch 6:1. Ser comunidad es un desafío profundo porque se nos llama a ser una señal del reino venidero, cuando no habrá más necesitados, donde habrá paz y justicia. La misión incluye dar una muestra real, aunque imperfecta del futuro que Dios ha de traer. Esta demostración no solo se da en las vidas personales, sino también en la vida comunitaria de la iglesia. Somos llamados y desafiados a mostrar una esperanza genuina. El pecado puede estar presente cuando no somos capaces de ver la presencia del Espíritu Santo. Ananías y Safira le mintieron al Espíritu Santo y esto los llevo a la muerte. Lo cierto es que seguir a Jesucristo es algo para tomarlo con seriedad y profundidad. Si decimos que todo lo que tenemos es de Dios y luego no ayudamos o se lo negamos a los hermanos necesitados, es burlarnos de Dios y somos infieles a su misión. Somos la comunidad del Espíritu Santo en palabra y obra.

Carlos Scott

viernes, 30 de junio de 2023

Ser creíbles

Personas, apariencias y máscaras

"Todos los seguidores de Jesús tenían una misma manera de pensar y de sentir. Todo lo que tenían lo compartían entre ellos, y nadie se sentía dueño de nada... Entonces ellos lo repartían y le daban a cada uno lo que necesitaba. Esto también lo hizo José, pero los apóstoles le decían Bernabé, que significa «El que consuela a otros” … Había cierto hombre llamado Ananías quien, junto con su esposa, Safira, vendió una propiedad; y llevó solo una parte del dinero a los apóstoles, pero afirmó que era la suma total de la venta. Con el consentimiento de su esposa, se quedó con el resto”, Hch 4:32-36, 5:1-2

En la comunidad de fe había contribuciones a los necesitados que eran voluntarias y continuas. Lucas nos describe a una persona llamada Bernabé y nos ofrece un ejemplo concreto de lo que significaba ser generoso. Seguidamente nos ofrece otro ejemplo y es el caso de Ananías y Safira que se caracterizaron por engañar a la comunidad de fe. Ellos vendieron una propiedad y no tenían obligación de dar su dinero, pero pretendiendo que estaban entregando todo retuvieron una parte de esta. El resultado fue que ellos murieron por haber mentido al Espíritu Santo y darle lugar a Satanás. El pecado no está en dar o no dar, sino en la mentira y esta mentira no es solo ante la comunidad de fe sino ante Dios. Mentir a Dios y a la comunidad no se puede tomar a la ligera. Es algo serio y requiere honestidad. Mentimos muchas veces porque hemos perdido la costumbre de decir la verdad. Justo L Gonzalez lo expresa de esta manera: “Mentimos a la comunidad porque en medio de ella la mentira y la apariencia han venido a ocupar el lugar del amor y la verdad”. Vivir en la apariencia y luego en la mentira es tratar de mostrar lo que realmente no somos. Vivir intentando simular o fingir una cosa cuando realmente soy otra no puede llevarnos en un buen camino. Somos llamados a ser una comunidad del Espíritu Santo que nos conduce a toda verdad y ser creíbles. “Cuando venga el Espíritu Santo, él les dirá lo que es la verdad y los guiará, para que siempre vivan en la verdad”, Jn 16:13. ¡Señor ayúdanos!

Carlos Scott

jueves, 29 de junio de 2023

Decisiones

Audacia y coraje

“Cuando llegaron ante la Junta Suprema, el jefe de los sacerdotes les dijo: —Ya les habíamos advertido que no enseñaran más acerca de ese hombre Jesús, pero no nos obedecieron. A todos en Jerusalén les han hablado de Jesús, y hasta nos acusan a nosotros de haberlo matado. Pedro y los demás apóstoles respondieron: —Nosotros primero obedecemos a Dios, y después a los humanos”, Hch 5:27-29

Hay determinados momentos y circunstancias difíciles que nos llevan a tomar una decision final. En el caso de los apóstoles fue declarar ante el Sanedrín o Junta Suprema lo que creían, a quien seguían y donde estaba puesta su lealtad. Ellos tendrían que haber callado según las órdenes recibidas de las autoridades religiosas, pero siguieron compartiendo el mensaje de Jesús de Nazaret entre el pueblo. Su respuesta ante la Junta Suprema fue determinante: “Nosotros primero obedecemos a Dios, y después a los humanos”. La autoridad absoluta es de Dios y no le pertenece a ninguna autoridad humana. La misión está bajo el signo del coraje, la verdad, de la firmeza y un testimonio que a veces incomoda y provoca. Se trata de Jesús y no de una organización, institución o cualquier otra etiqueta. Las consecuencias fueron que azotaron a los discípulos y luego los soltaron. La misión es siempre arriesgada.

Carlos Scott 

miércoles, 28 de junio de 2023

Coraje

Poder en la dificultad

“Llamaron a los apóstoles y mandaron que los azotaran. Luego les ordenaron que nunca más hablaran en el nombre de Jesús y los pusieron en libertad. Los apóstoles salieron del Concilio Supremo con alegría, porque Dios los había considerado dignos de sufrir deshonra por el nombre de Jesús. Y cada día, en el templo y casa por casa, seguían enseñando y predicando este mensaje: «Jesús es el Mesías», Hch 5:40-42

Pedro y Juan predicaban el evangelio. No lo predicaban para provocar celos, sino para ser fieles a lo que el Señor les había encomendado. Los dirigentes se concentraban en mantener su poder y ellos utilizaron todo tipo de legalismo formal para afirmarlo. Si los apóstoles despertaron celos y envidia, no fue por culpa de ellos, sino por culpa de los poderosos que no estaban dispuestos a que se cuestionara su autoridad. Finalmente, el concilio ordeno que azotaran a los discípulos y que no hablaran más en el nombre de Jesús. Lo sorprendente fue que a pesar de ser azotados salieron con alegría, no se avergonzaron por proclamar a Jesús y compartir en quien habían creído. El castigo y las circunstancias adversas no les quito la alegría. Somos la comunidad del Espíritu Santo y podemos ser fortalecidos confiando en su poder. Encontramos la paz y la alegría que nos da la esperanza porque el perfecto amor hecha fuera todo temor. El perfecto amor de Dios por cada una de nuestras vidas nos hace más que vencedores. Estamos seguros, tranquilos y contenidos en ese amor que quita los temores y hay poder en medio de las dificultades. Ser testigo implica afirmar el valor que hay en seguir a Jesucristo. “En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total”, Ro 8:37

Carlos Scott

martes, 27 de junio de 2023

Hacer el bien

Seguir y perseverar

“El sumo sacerdote y sus funcionarios, que eran saduceos, se llenaron de envidia. Arrestaron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública; pero un ángel del Señor llegó de noche, abrió las puertas de la cárcel y los sacó. Luego les dijo: «¡Vayan al templo y denle a la gente este mensaje de vida!», Hch 5:17-20

Las autoridades una vez más envían a la cárcel a los apóstoles y el motivo principal son los celos y la envidia. Seguidamente un ángel o mensajero los libera. Estos mensajeros o ángeles no dan señales de ser distintos de cualquier ser humano. La escritura nos dice: “No se olviden de recibir bien a la gente que llegue a sus casas, pues de ese modo mucha gente, sin darse cuenta, ha recibido ángeles”, He 13:2. Cuando las autoridades nuevamente se dan cuenta que Pedro y Juan están enseñando al pueblo los vuelven arrestar y los llevan ante el Concilio Supremo deseando matarlos. La persona que interviene es Gamaliel y permite que no sean condenados a la muerte. Pedro y Juan fueron castigados severamente con azotes y no todos salían vivos después de esto. La autoridades les dijeron “¡Les ordenamos estrictamente que no enseñaran nunca más en nombre de ese hombre!. En lugar de eso, han llenado a toda Jerusalén con la enseñanza acerca de él, ¡y quieren hacernos responsables de su muerte! Pero Pedro y los apóstoles respondieron: —Nosotros tenemos que obedecer a Dios antes que a cualquier autoridad humana.” Los discípulos fueron muy valientes y obstinados. No retrocedían antes las circunstancias adversas. En este tiempo debemos volver a pensar, orar y tener actitudes concretas que muestren que el seguimiento a la persona de Jesús se basa en la perseverancia. “En cuanto al resto de ustedes, amados hermanos, nunca se cansen de hacer el bien”, 2 Ts 3:13. “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”, Ga 6:9. “¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos!”, Is 26:3. “Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás”, He 10:39

Carlos Scott

lunes, 26 de junio de 2023

Movimiento

Visión y determinación

“Cada día se agregaban al grupo más hombres y mujeres que creían en Jesús”, Hch 5:14

Los estudios que se han realizado sobre el crecimiento de la iglesia han verificado que solo cuando el número de iglesias se multiplica y se plantan nuevas iglesias, crece la proporción de creyentes dentro de la población total en una sociedad determinada. Una investigación sociológica parece sugerir que una vez que una comunidad de fe ha crecido hasta tener muchos miembros, la tasa de crecimiento bajará a menos que se formen nuevas comunidades o plantación de nuevas iglesias. La clave está en equipar y soltar a la gente confiándola a la obra del Espíritu Santo. Ver una sociedad y a las naciones transformadas con el evangelio implica la formación de nuevas comunidades que no dependen de edificios o estructuras institucionales. Si el crecimiento está limitado por las estructuras, propiedades o edificios estamos en un grave problema. La iglesia del nuevo testamento no estuvo limitada por estos factores. La iglesia no es un edificio. Estar más cerca del templo no significa estar más cerca de Dios. La iglesia es la gente. Donde hay dos o tres el Señor ya está presente y hay un mayor involucramiento por parte de todos. El mayor obstáculo para que la iglesia crezca es la falta de visión y determinación en continuar con un movimiento donde se forman nuevas comunidades de fe.

Carlos Scott