La realidad de la vida
“Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando…No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien.”, Ro 12:9-21.
Uno de los grandes desafíos es enfrentar la realidad de todos los días. La vida sigue siendo una muestra del favor de Dios y el sinsentido puede ser confrontado. Podemos seguir caminando con el rostro lleno de esperanza, aunque desprovisto de falsas ilusiones.
Nosotros no vamos a introducir el Reino de Dios, pero somos llamados a evidenciar las señales de este reino que viene. Es un “ya” que ha comenzado en la persona del Señor Jesucristo y es “un todavía no” porque se manifestara en plenitud al final de los tiempos. No creemos en las promesas salvadoras del poder humano, pero podemos afirmar que caminamos con la mirada puesta en el futuro de Dios.
Descansamos en Dios y tenemos fe. Todo esto nos sirve para caminar. Eduardo Galeano escribió en relación con la Utopía: “Ella estaba en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más. Por mucho que yo camine nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar”.
“Los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán el vuelo como las águilas, correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.”, Is 40:31
Carlos Scott

















