viernes, 4 de abril de 2025

La imagen de Dios es el ser humano en comunidad

La iglesia como comunidad del Reino de Dios

Cuando hablamos sobre la iglesia que es la comunidad del Reino de Dios, decimos que somos llamados a ser una comunidad trinitaria. La trinidad es como una danza divina de tres personas que se aman unas a las otras y se reciben plenamente, en donde cada una de ellas se vuelve “una” con las otras. La escritura dice "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza", Gn 1:26. Dios está hablando en plural, es decir que ya está en comunidad. La imagen de Dios es el ser humano en comunidad. La vida del ser humano no puede ser buena a menos que se viva en comunidad. El texto de Juan 17 presenta el modelo del amor trinitario basado en la unidad. El Señor ruega al Padre “que sean uno, así como nosotros somos uno”, Jn 17:22 y abre una nueva perspectiva a nuestra mente. Esta fe y amor trinitario es mutuamente sacrificial donde cada persona renuncia a sí misma para encontrarse realizándose en las otras. Nos desafía a cerrar las grietas en la iglesia y en la sociedad. Esta fe trinitaria es relacional, se experimenta en comunidad y sugiere que seamos semejantes a la unión entre las Personas divinas de la trinidad. Sugiere la unidad en la verdad y el amor. Se nos llama a ser una comunidad trinitaria que es abierta e invita. Nuestro desafío como iglesia es que seamos uno y alcancemos la perfección en la unidad para que el mundo crea, Jn 17:20-21.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

Ore por los Daza en el Chad

Ore por los Daza en el Chad

Los hombres daza ocasionalmente encuentran trabajo estable en aldeas o ciudades. Las mujeres daza trabajan en casa y son responsables de cocinar y limpiar. Los ingresos provienen principalmente de la venta de animales. Los hombres daza usan pantalones holgados con cordones debajo de túnicas de manga larga. Normalmente su ropa es blanca, y a menudo usan turbantes o pequeños gorros musulmanes. Las mujeres daza tradicionalmente llevan vestidos largos. Aunque no se les exige que lleven velo, a menudo lo llevan para protegerse del sol, del polvo o del frío. La sociedad daza está dominada por los hombres. Los matrimonios suelen ser concertados, y las familias intercambian regalos. La mayoría de los daza obtienen el agua de pozos, que a menudo no está muy limpia. Los obreros cristianos, con el equipo y las habilidades adecuados, podrían ayudarles con sus necesidades de agua.

No tenemos conocimiento de ningún seguidor de Cristo entre los daza de Chad. Necesitan escuchar el evangelio de alguien fuera de su cultura.

Enfoque bíblico: "Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza."
- Salmos 66:1-2

Que muchos de este grupo étnico estén haciendo justamente esto muy pronto. Pídele al Señor que llame a gente que este dispuesta a ir a Chad y ministrar el amor y la compasión de Cristo a los daza. Ore para que Dios libere a los daza de su estilo de vida de guerra. Ore para que Dios levante equipos de intercesores que se pongan en la brecha por los daza. Pídele al Señor que levante una red de iglesias fuertes entre los daza.

Nombre de la Etnia: Daza
País: Chad
Población: 565,000
Población Global: 665,000
Idioma Principal: Dazaga
Religión Principal: Islam
Biblia: Porciones
Audio del Nuevo Testamento en línea: No
Película de "Jesus": Sí
Grabaciones en Audio: Sí
Seguidores de Cristo: Pocos, menos del 2%
Estatus: No Alcanzados


jueves, 3 de abril de 2025

Unidad, comunión y solidaridad

Jesús ora por todos nosotros

“No ruego solo por estos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno”, Jn 17:20-22 

Tenemos como Iglesia local y global un desafío: trabajar en unidad, comunión y solidaridad porque Cristo es la verdadera señal de unidad y desde su principio, el Señor nos ha desafiado al trabajo en equipo. José Miguez Bonino nos habla que «la misión puede ser el principio material de nuestra unidad». La cooperación en la tarea práctica de la misión es el primer paso hacia una unidad más profunda. La unidad ha sido lograda por medio de Jesucristo. Tenemos una fe trinitaria que es una fe relacional. Dios en tres personas, pero siempre uno. Su oración es que seamos uno y alcancemos la perfección en la unidad para que el mundo crea, Jn 17:20-21. Como comunidad trinitaria somos desafiados a vivir compenetrados unos con otros. Para describir la trinidad algunos usan la palabra perijóresis o perichóresis que fue tomado o fijado en la iglesia antigua por los Padres Capadocios. Se trata de un término griego que está construido por dos palabras: una es peri (alrededor) y la otra choreo (danzar). Es bailar juntos danzando en círculo o alrededor. Significa “intercambiar lugares”, “danzar en torno”. Una danza de vida y amor. Cada persona de la trinidad provee espacio para las otros dos. Esta fabricación de espacio está asociada con el vaciamiento de uno mismo, Fil 2:6. Hay comunión y comunicación total, donde cada persona existe solamente en la medida que camina y avanza hacia la otra, ocupando su lugar y habitando en ella. La trinidad es una danza divina de tres personas que se aman unas a las otras y se reciben plenamente, en donde cada una de ellas se vuelve “una” con las otras. La permanencia y la morada de una de las tres Personas en la otra significa que son inseparables, que no han de separarse. Hay una compenetración. Cada persona está en el otro y viceversa, sin mezcla, fusión o confusión. Se mantiene la personalidad, sin caer en el individualismo. Hay unidad con distinción, distinción sin mezcla, y unidad sin separación. Que Dios nos ayude a vivir una fe trinitaria. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

Cómo permanecer en Jesús - Andrés Pérez

martes, 1 de abril de 2025

Igualdad, justicia y respeto

Dignidad

“Este es mi mandato: ámense unos a otros.”, Jn 15:17

La dignidad implica reconocer y valorar la humanidad de cada individuo, tratándolos con igualdad, justicia y respeto. “Cuando Dios creó al ser humano, lo hizo a semejanza de Dios mismo… El día que fueron creados los llamó “Seres humanos”, Gn 5:1-2. El mundo del primer capítulo del Génesis es un ideal. Es el ideal de Dios sobre la creación. Es el ideal de vivir en una correcta relación con Dios, con el prójimo y con la creación. Esto nos da esperanza y dignidad. Vivimos tiempos donde se está perdiendo el valor a la vida, el respeto y la dignidad. “La proclamación de que todos somos creados iguales, a la imagen de Dios, desafía categóricamente todo intento de discriminación, desprecio e indiferencia”. A pesar de las diferencias culturales, étnicas y cualquier otra diferencia que se pueda crear, todos provenimos de un Creador que es el Padre Celestial y de nuestro antepasado Adán. Hay principios para tener presente en nuestra vida y carácter. Son fundamentos para que estén activos en toda comunidad y sociedad. Un encuentro entre la verdad y la justicia es un excelente comienzo. La justicia es poner en orden las cosas y dar a cada uno lo que corresponde. La justicia y la paz se unen y la verdad se encuentra con la misericordia. Sin amor somos como un metal que resuena y nada más. En medio de los desacuerdos, divisiones, conflictos y luchas de nuestra sociedad el texto nos llama a que veamos la imagen de Dios en nuestro prójimo y tomemos la perspectiva de Dios: “No seas vengativo con tu prójimo, ni le guardes rencor. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”, Lv 19:18. Volvamos nuestra mirada al Dios creador. “El amor y la verdad se encontrarán; se besarán la justicia y la paz.”, Sal 85:10

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox