miércoles, 31 de diciembre de 2025

Seguir metas valiosas

Alcanzar lo que está delante

“Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.” Fil 3:13-14

Dios nos considera capaces de hacer cosas imposibles, Jn 14.12 y el apóstol nos da tres consejos para poder concretar una mayor obra:

Olvidando lo que está atrás.

¿Ha sido un tiempo difícil? ¿Hemos cometido algunos errores? ¿Nos han maltratado? Ese día se fue. Se acabó. Ya está, se fue. La pregunta ahora es: ¿qué vamos a hacer al respecto? ¿Vamos a vivir en el pasado? ¿Aferrarnos a la culpa? ¿Rechazar la gracia de Dios en nuestras vidas? ¿Negarnos a perdonar? ¿Mantener resentimiento? Es posible que tengamos que llorar por lo pasado o también pedir perdón, pero ahora tenemos que tomar una decisión. Podemos elegir que el pasado nos controle o lo que viene adelante. No ambos. ¿Cuál vamos a elegir?

Afirmando lo que está por venir.

Los mejores días están por venir al seguir a Jesús. El Señor está escribiendo una historia con un final feliz, donde todas las cosas funcionan para un bien final. En este momento tenemos más preguntas que respuestas. Bueno, esperemos. "Ningún ojo ha visto" lo que Dios ha preparado para los que le aman. Tenemos al Espíritu Santo presente y una recompensa futura. Todo está trabajando para su gloria.

Seguir metas valiosas

Sigamos a Cristo. Que nuestras vidas le den honor. Tengamos la mente de Cristo. "Ámense los unos a los otros." Oremos por nuestros enemigos. Hagamos el bien, sin esperar nada a cambio. Llenemos el corazón con más alegría, más acción de gracias mientras servimos a los demás.

Y, más tarde, en esta misma carta a los Filipenses, Pablo comparte que la "Paz de Dios" cuidará nuestros corazones y pensamientos. Estaremos llenos de satisfacción siendo personas más agradecidas para concretar una mayor obra.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

martes, 30 de diciembre de 2025

Dios nos llama a estar abiertos y nos dice “levanta tu mirada”

Levanta la mirada

Dios le dijo a Abraham: “Levanta la vista desde el lugar donde estás, … ¡Ve y recorre el país a lo largo y a lo ancho…! Abram levantó su campamento y se fue a vivir cerca de Hebrón, … Allí erigió un altar al Señor.”, Génesis 13:14-18.

 Estar en el seguimiento de Jesucristo es una continua búsqueda y exploración de todo lo que Él desea para nosotros y para toda la creación.

Dios nos llama a estar abiertos y nos dice “levanta tu mirada”. Hay nuevos territorios que debemos explorar. Hay nuevas metas y sueños a seguir.

Recorrer la tierra y hacer nuestras las promesas de Dios implica superar los obstáculos de nuestra propia mezquindad. Nuestro mayor peligro es quedarnos varados en la zona de la insignificancia. No ahoguemos toda aspiración, todo deseo, todo sueño, toda inspiración. La nobleza del espíritu nos desafía a caminar en Fe y seguir intentando.

Dios nos ha dado el don de la vida para desarrollarnos. No traicionemos los ideales y acortemos las metas. Somos llamados a explorar el lugar de la libertad. No cerremos la puerta al recorrido generoso que nuestro Dios nos propone. El ideal de Dios es espacioso y hay lugar para todos. No caigamos en la asfixia venenosa. Abramos las ventanas de par en par.

Abraham le creyó a Dios y levantó un altar reconociendo que es el único y digno de ser adorado. Dios nos llama a levantar el campamento y seguir caminando en Fe.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

País Vasco

DESAFÍO 2026: INCLUYE AL PUEBLO VASCO Y OTROS PUEBLOS CON LENGUAS MINORITARIAS EN EUROPA 🌍

¡Hola amigos! 👋Para el 2026 les deseamos un precioso año caminando con Jesús ✝️ y queremos compartirles un desafío:

🙏 INCLUYE al pueblo vasco —y a otros pueblos con lenguas minoritarias de Europa— para orar y bendecir.

En el mundo de las misiones se habla poco de estos pueblos, a pesar de la gran necesidad espiritual que existe entre ellos. Muchas veces y tristemente se asume que, por vivir en Estados con lenguas dominantes, no necesitan comunidades de fe en su lengua del corazón ❤️‍🔥. Sin embargo, muchos siguen siendo pueblos no alcanzados.

📖 Dios rompe nuestros esquemas centralistas....
En Pentecostés, el evangelio fue anunciado en las lenguas de cada pueblo:
“todos por igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios” (Hechos 2:11).

🔥 Y Jesús mismo dijo:
“Crucemos al otro lado” (Marcos 4:35). —y lo hizo para liberar a una persona que vivía en tierra gentil.

❓ Por eso la pregunta es: ¿Quieres INCLUIR a un pueblo que muchas veces es dejado al margen?

✉️ Si necesitas información sobre el pueblo vasco, puedes escribirnos.
Y si deseas conocer otros pueblos con lenguas minoritarias de Europa, te invitamos a visitar la web de la organización misionera Linguae Christi, dedicada a compartir el evangelio en estos idiomas.

🚶‍♂️ “Crucemos al otro lado”

Un fuerte abrazo,
Familia Scott Rizzo

Web de Linguae Christi: https://linguaechristi.org/

🎥 Nota: Les compartimos un video (con subtítulos en inglés) que realizamos hace algunos años sobre la misión en las lenguas minoritarias de Europa.

lunes, 29 de diciembre de 2025

La palabra de Dios para la humanidad es la “bendición”

Propósitos y promesas para un nuevo tiempo

Dios revela su propósito y lo hace por medio de una promesa. ¿Cuál fue esta promesa?, Gn 12:1-3

En primer lugar, tiene que ver con la palabra “Bendición”. La bendición es la provisión de Dios para el desarrollo humano. Dios tiene el propósito de “bendecir a todas las familias de la tierra”. Esta promesa se la reveló a Abraham y sus descendientes. Hay una elección particular para un propósito universal. Dios formó al pueblo de Dios con este propósito.

La palabra de Dios para la humanidad es la “bendición”. La bendición es la salvación que abre la puerta para una nueva creación. Dios desea bendecir ahora y su propósito es que haya una comunidad de su pueblo en cada etnia extendiendo su bendición.

El propósito final de Dios será reinar en la nueva creación cuando todas las naciones vivan bajo la plena bendición del Reino de Dios, Ap. 7:9-10, 21:1-2,24-26, 22:1-6.   

Carlos Scott 

domingo, 28 de diciembre de 2025

La Fe es aventura y riesgo porque se nos llama a creer

Salir sin saber dónde ir                                                                      

Salir sin saber dónde ir fue la experiencia de Abraham. “Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber dónde iba… y habito en tiendas de campaña”, He 11:8-9

Dios habla y manifiesta su deseo para su pueblo: “¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!, Gn 12:3b y “Yo te pongo ahora como luz para las naciones a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra”, Is 49:6b

Se trata de una Fe difícil porque Dios muchas veces nos sacude, nos moviliza, hay que partir y no conocemos el camino. La Fe cara y difícil se coloca en una posición de riesgo. Hay que ponerse a caminar, mover la carpa y estar en contacto con otras personas. Implica que no hemos llegado a nuestro destino final. Estamos en progreso y hay que avanzar. Es buscar un nuevo horizonte y llevar el mensaje del evangelio que transforma toda la existencia humana.

El seguimiento a Jesús implica elecciones y decisiones personales, coraje, sufrimientos, esperas. Esto es lo que le ocurrió a Abraham. Camina hacia la tierra prometida, la recorre, se encuentra ahí en situación de extranjero, vive bajo tiendas y cada día tiene que partir. Solo se puede fiar de una voz, palabra y promesa. No puede ser guiado por su inteligencia, sentimiento e intuición.

La Fe es aventura y riesgo porque se nos llama a creer. Es fiarse y confiar en otra persona que conoce el camino. “Creer quiere decir simplemente que otro conoce el camino y sabe dónde esperarnos"

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


sábado, 27 de diciembre de 2025

Dios ha prometido reinar en la tierra

Buenas noticias

“¿Y cómo irá alguien a contarles sin ser enviado? Por eso, las Escrituras dicen: «¡Qué hermosos son los pies de los mensajeros que traen buenas noticias!»., Ro 10:12

Dios ha prometido reinar en la tierra. “¡Qué hermoso es ver llegar al que trae buenas noticias, al que trae noticias de paz, al que anuncia la liberación… «Tu Dios es rey»!”, Is 52:7. Jesús resucitado les dijo a sus discípulos: «Dios me ha dado todo el poder para gobernar en todo el universo”, Mt 28:18. La nueva realidad de la tierra es que Jesús es el Rey supremo de las naciones. Dios bendice a todas las naciones por medio del reino de Jesús. «¡Ya está cerca el día en que Dios comenzará a reinar! Vuélvanse a Dios y crean en la buena noticia.» Mc 1:15. Dios mismo viene a la tierra a reinar y liberar. Es un "ya" y "todavía no". Comenzó a reinar por medio del Rey prometido cuyo nombre es Jesús. Hay un llamado a responder a esta nueva realidad. Jesús inauguró el reino de Dios en la tierra. Es la autoridad y el poder del cielo llegando a la tierra. “Y si yo echo fuera los demonios con el poder del Espíritu de Dios, con eso les demuestro que el reino de Dios ya está aquí.”, Mt 12:28. Su Reino será completado al final de los tiempos. "En realidad, no es que el Señor sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Al contrario, es paciente por amor a ustedes. No quiere que nadie sea destruido; quiere que todos se arrepientan.", 2 P 3:9. Dios ha revelado sus propósitos: Bendecir a todas las naciones, recibir toda la gloria y reinar sobre todas las etnias. Dios quiere derrotar al mal por medio del Reino de Dios.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

Navidad

 


viernes, 26 de diciembre de 2025

Se es capaz de esperar porque se tiene esperanza. Y la esperanza se manifiesta en la disposición de esperar

Tiempo nuevo

“Cuarenta días después de que Jesús nació, sus padres lo llevaron al templo de Jerusalén para presentarlo delante de Dios… En ese tiempo había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que obedecía a Dios y lo amaba mucho… Ese día, el Espíritu Santo le ordenó a Simeón que fuera al templo. Cuando los padres de Jesús entraron en el templo con el niño, para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios diciendo: "Ahora, Dios mío, puedes dejarme morir en paz.» ¡Ya cumpliste tu promesa!» Con mis propios ojos he visto al Salvador, a quien tú enviaste y al que todos los pueblos verán … En el templo estaba también una mujer muy anciana, que era profetisa. Se llamaba Ana, … Cuando Simeón terminó de hablar, Ana se acercó y comenzó a alabar a Dios, y a hablar acerca del niño Jesús …”, Lc 2:22-38
Nos encontramos con un niño de pocas semanas cuyo nombre es Jesús. Obviamente no habla y es llevado en brazos. Los ojos de Simeón están casi para apagarse y Ana es una viuda muy anciana. Ana significa “Gracia” y Simeón quiere decir “Dios ha escuchado”. Ellos esperaban la manifestación de Dios a lo largo del hilo de la espera y de la esperanza. Se es capaz de esperar porque se tiene esperanza. Y la esperanza se manifiesta en la disposición de esperar. Más que acumular experiencias y desilusiones, Simeón y Ana han acumulado esperanza. Ellos sacaron valor de sus propios sueños. Nunca han renunciado a la locura de la espera imposible y no han secado su corazón. Metidos en la estructura del templo y la pertenencia a la institución todavía hay brillo en sus ojos. En ese ambiente antiguo del templo renunciaron a la experiencia de las cosas viejas y se muestran totalmente disponibles a los tiempos nuevos. Se abren a lo nuevo, no se avergüenzan de sus sueños que no eran otros que el proyecto de Dios. De aquel Dios que es siempre nuevo y al que le gusta hacer cosas nuevas. “Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha hecho nacer de nuevo, y nos ha dado una vida con esperanza", 1 P 1:3-5
Carlos Scott

jueves, 25 de diciembre de 2025

El tiempo que nos queda es el tiempo de nacer. ¡Feliz Navidad!

Camino

En la búsqueda y descubrimiento de la persona de Jesús también emprendemos un camino para conocernos a nosotros mismos. Es un camino áspero, duro y complicado porque debemos enfrentarnos con quienes somos en realidad. Es proyectarnos o mirarnos ante un espejo y descubrir lo más profundo de nuestro ser. Es aquí donde comenzamos a descubrir nuestras contradicciones, miedos, resistencias. Es dejar que salgan a la luz nuestros pensamientos secretos, las intenciones nunca manifestadas. Es un viaje incómodo conocer la confusión del corazón. El evangelio nos anima para que nos acerquemos a la luz y busquemos la opción por la verdad que nos hace libres. Jesús nos dice: —Te aseguro que si una persona no nace de nuevo no podrá ver el reino de Dios.”, Jn 3:3. En el momento que confesamos el deseo de nacer de lo alto, el Señor nos dice: “¡Sígueme!”. Todo vuelve a comenzar. El tiempo que nos queda es el tiempo de nacer. ¡Feliz Navidad!

Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox



miércoles, 24 de diciembre de 2025

Dios nos llama a convertirnos en alegría

Vivir la Navidad

“—Yo soy el camino, la verdad y la vida —contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.”, Jn 14:6

Cristo ha venido a traernos todo lo que el ser humano esta buscando. En Cristo encontramos el camino, la verdad y la vida. Dios nos llama a convertirnos en alegría.

El mensaje de Cristo es un mensaje de salvación, no de condenación. Un mensaje de liberación, no de opresión. Un mensaje de alegría, no de tristeza.

El Señor nos invita en esta Navidad a convertirnos en un regalo para los demás. Hacer de nuestras vidas una entrega sin reservas.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

martes, 23 de diciembre de 2025

Dios experimenta lo humano, para que el ser humano pueda hacer experiencia de lo divino

Todo el amor y toda la verdad

“Aquel que es la Palabra habitó entre nosotros y fue como uno de nosotros. Vimos el poder que le pertenece como Hijo único de Dios, pues nos ha mostrado todo el amor y toda la verdad”, Jn 1:14

Dios experimenta lo humano, para que el ser humano pueda hacer experiencia de lo divino. Jesús nos invita a habitar en su mundo, nos lleva a un territorio desconocido y nos saca de nuestra geografía bien establecida. Nos alcanza en donde nos encontramos para levantarnos, hacernos caminar y “ser otra persona”. Es éxodo, salida, nuevo nacimiento de lo alto. Nos invita a un espacio de libertad donde propone, atrae, pero no fuerza a nadie. El paso decisivo está a cargo nuestro. Se nos desafía a dejar prejuicios y ser introducidos en lo que Dios desea revelar. Todo su amor y su verdad es para beneficio de todos nosotros, pero sigue en pie la línea del límite que hay que cruzar. En esa línea puede estar el rechazo, la ruptura, el abandono y el distanciamiento, pero también se nos presenta una oportunidad de libertad, de “vida entera y plena”, significado y propósito. Cuando definitivamente dejamos atrás nuestro propio mundo, entonces, y solamente entonces, nos podremos encontrar en el territorio de Dios. “Señor, te pedimos la fuerza para arriesgarnos a dar este paso que nos pides para entrar “en otra parte”, “en tu mundo y tu mejor parte”, para que nuestro mundo sea diferente”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

lunes, 22 de diciembre de 2025

El evangelio nos invita a frecuentar la profundidad

Protagonistas

“Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel. El Espíritu Santo estaba con él y le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor”, Lc 2:25-26

Simeón fue una persona que vivía de espera, y por tanto de esperanza. El no podía morir, porque todavía tenía que ver una cosa, la más importante. A diferencia de otros ancianos él no miraba hacia atrás, sino que dirigía sus ojos hacia el futuro. Simeón, a pesar de sus años, no pierde la memoria. Conserva intacta la memoria del futuro. Es el contenido de la espera lo que da sentido y determina la calidad de vida

“Movido por el Espíritu, fue al Templo. Cuando al niño Jesús lo llevaron sus padres para cumplir con la costumbre establecida por la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios:  «Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. Porque han visto mis ojos tu salvación, que has preparado a la vista de todos los pueblos: luz que ilumina a las naciones y gloria de tu pueblo Israel», Lc 2:27-32

La vida de Simeón encuentra su síntesis, su expresión mas alta en ese momento de gracia. Esta gracia implicaba tener fe, confianza y saber esperar. Lucas también señala a Ana con la misma fe. El evangelio nos invita a frecuentar la profundidad. A concentrarnos en lo esencial. “En él estaba la vida y la vida era la luz de la humanidad.”, Jn 1:4

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox



domingo, 21 de diciembre de 2025

"Las costas lejanas esperan su enseñanza", Is. 42:4

"Celebremos a Jesús"

«Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra», Mt. 28:18. Su autoridad no solamente la tiene sobre el cielo sino también sobre la tierra. Su autoridad es de extensión universal. Por lo tanto, “Si Jesús, en realidad, es Señor de todo, esta realidad tiene que ser proclamada”.
Jesús nos dijo: “Por tanto vayan y hagan discípulos”, Mt 28:19. El hecho que Jesucristo es el Señor y Rey de todo implica una misión global. Su reinado y victoria es final. Se cumple o se cumple, no hay medias tintas o marcha atrás. “Su reinado no tendrá fin”, Lc 1:33
Celebremos su nacimiento no solamente para mirar, ni aun para admirar, sino para compartir su misión.
El que era rico se hizo pobre para que nosotros mediante su pobreza seamos ricos. ¡Que esta sublime generosidad de Dios se exprese en generosidad nuestra!
"Las costas lejanas esperan su enseñanza", Is. 42:4
Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

Jesús es nuestra alegría

Alojamiento

“María dio a luz a su primer hijo varón. Lo envolvió en tiras de tela y lo acostó en un pesebre, porque no había alojamiento disponible para ellos.”, Lc 2:7

Jesús nos enseñó: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.”, Mt. 7:7. Pero para María las cosas no fueron sencillas porque las puertas permanecieron cerradas. “Ella se encontraba embarazada y mientras estaban allí se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. Para él no había sitio. Tiene que ir a nacer fuera de la ciudad.

Corremos el peligro de dejarlo fuera. Su presencia nos puede molestar y tal vez tendremos que defendernos de él, pero la luz brilla en las tinieblas. Su vida es una luz que descubre nuestras miserias, nuestras limitaciones, nuestras mezquindades. Es una luz que no se resigna a ser un puro adorno, sino que compromete, que exige cambios dolorosos en nuestra existencia. Es una luz fastidiosa y provocativa

Jesús nos invita a ser abiertos y entregarnos a su Luz. Cristo viene para llenarnos de alegría. “El ángel dijo: «No tengan miedo. Miren que traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy ha nacido en la Ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor.”

Jesús es nuestra alegría. Nos entiende desde adentro, se hace humano. Se hace caminante para recorrer junto a nosotros nuestro mismo camino, compartiendo nuestras penas y miserias, nuestras lágrimas, angustias y esperanzas. Es un Dios que nos trae salvación. “Entonces salgamos al encuentro de Jesús, fuera del campamento…” Fuera de nuestro egocentrismo, de nuestra resistencia para entregarnos a él y seguir su caminar.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox




sábado, 20 de diciembre de 2025

Cuando sentimos que nuestra energía y nuestro entusiasmo menguan, podemos recordar que Él mismo se llamó «la vida»

NAVIDAD

"Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho." — Lucas 2.20

Durante el nacimiento de Jesús, en medio de la suciedad de un establo, se cumplió un milenio de promesas, profecías y esperanzas. Los pastores oyeron, vieron y todo fue como les habían dicho. Años después, Jesús nos diría de tantas maneras diferentes: «Yo soy la luz que ha venido al mundo» (Jn. 12.46), «…yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia» (Jn. 10.10), «Yo para esto nací, y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la verdad» (Juan 18.37). Entonces…

Cuando sentimos la suciedad de la vida en este mundo, podemos focalizarnos en la pureza de Cristo.

Cuando nos sentimos débiles, podemos reposar en el poder de Cristo.

Cuando estamos enfermos, podemos recordar que Él es el Gran Médico.

Cuando estamos confundidos, podemos recurrir a Sus palabras para orientarnos.

Cuando nos sentimos dañados, podemos recordar que Él dijo que no acabará de romper la caña quebrada ni apagará la mecha que apenas arde.

Cuando sabemos que hemos pecado, podemos conocer Su perdón.

Cuando estamos descarriados, podemos recordar que Él se llamó a sí mismo «el camino».

Cuando hemos mentido, podemos recordar que Él se llamó a sí mismo «la verdad».

Cuando sentimos que nuestra energía y nuestro entusiasmo menguan, podemos recordar que Él mismo se llamó «la vida». Y así, podemos orar:

Gracias, Señor Jesucristo, por humillarte y asumir forma de ser humano. Gracias por empujar lejos la oscuridad de este mundo y de mi vida. Gracias por vivir entre nosotros de modo que podamos ver cuánta vida podemos tener. Permíteme vivir las siguientes 52 semanas a la luz de tu presencia y tu poder continuo en este mundo. Y luego poder celebrar nuevamente la Navidad, con alegría.

Mel Lawrenz - Alegría de Navidad

Foto Gilbert Lennox 


La Navidad no es un punto de llegada, sino de partida

El don no se compra, solo se recibe

Navidad es, precisamente, esperar el don. Es poder intuir y creer que la gracia es lo que salva. “En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación”, Tit 2:11.

La paz, la alegría, la buena voluntad, la fraternidad y la justicia la encontramos en Dios. Es ahí donde podemos recuperar la ingenuidad, la confianza, la esperanza, la espontaneidad, el canto, la risa, la naturalidad. Reencontrar la gratitud.

La Navidad no es un punto de llegada, sino de partida. No se trata de una fecha, sino de una realidad dinámica, un acontecimiento sorprendente, abierta al futuro. Se trata de un tiempo distinto. Todo comienza el día después y una nueva historia puede comenzar en nuestras vidas.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

La fe no es pasiva sino activa

NACIMIENTO

"Así que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba acostado en el pesebre. Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho acerca de él, y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca de ellas. Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho", Lucas 2:16-20

Dios eligió a los pastores como las primeras personas en escuchar las noticias sobre el nacimiento de Jesús. Ese es un pensamiento hermoso en sí mismo.

Pero lo que también es interesante es cómo responden los pastores a esta noticia. La fe no es pasiva sino activa. Dios actúa, luego reaccionamos. Y vale la pena imitar la reacción de los pastores.

Los pastores vieron.

Después de escuchar acerca de Jesús, van a investigar. Ellos comienzan a buscar. Esto es importante para nosotros también. El Nuevo Testamento y su mensaje sobre Jesús merecen nuestra consideración. ¿Se puede confiar en los relatos del Evangelio? ¿La resurrección realmente sucedió? ¿Está Jesús vivo y llamándome hoy? Estas son preguntas que vale la pena explorar. Necesitamos ver por nosotros mismos.

Los pastores cuentan.

Después de ver a Jesús, les cuentan a otros acerca de él. Se dan cuenta de que el nacimiento de Jesús es una buena noticia para todos y contaron lo que se les había dicho acerca de él.  Cuando vemos algo grandioso, naturalmente les decimos a los demás y solemos hacer esto. El evangelio no es diferente.

Los pastores adoran.

El texto dice que volvieron "glorificando y alabando a Dios". Esto puede tomar muchas formas. Debemos adorar con nuestras palabras, orando y agradeciendo a Dios continuamente. Deberíamos adorar con el canto. Debemos adorar con nuestras acciones, viviendo rectamente; buscando el amor y la justicia en el mundo.

Para conocer a Jesús, sería prudente aprender de los pastores.

Nate Edmondson

viernes, 19 de diciembre de 2025

Dios se hizo carne en la persona de Jesucristo para estar en el camino

No dejemos a Jesús en el pesebre

Dios tiene una vocación nómada, aunque muchos lo prefieran sedentario. No tengamos prisa por colocarlo en el pesebre. Él prefiere el movimiento. Desea “salir” con cada uno de nosotros. Le gusta mezclarse con la gente, ir a la plaza, entrar en el lugar de trabajo, acercarse a alguien, sentarse a la mesa con nuestra familia, conocer a nuestros amigos, dialogar sobre los problemas. También le gusta llenar la soledad de algún anciano, escuchar al que está afligido, detenerse en la habitación de un hospital, estar con los emigrantes, caminar por los barrios pobres y jugar con los niños.

Dios se hizo carne en la persona de Jesucristo para estar en el camino, porque el lugar de Dios es la carretera. Enmanuel, Dios con nosotros es un Dios sin casa, porque busca a todo ser humano en donde quiera que se encuentre. Es una invitación a imitarlo.

Recordar su nacimiento nos sirve a nosotros. Volver a nacer es su propuesta para cada uno. Es nacer de lo alto.  "El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo.  Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”, Jn 3:6-7. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 18 de diciembre de 2025

La gloria del Señor los envolvió en su luz

PASTORES

"En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar sus rebaños. Sucedió que un ángel del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz, y se llenaron de temor.", Lucas 2:8-9

Los pastores fueron vistos injustamente como personas que eran menospreciadas por su trabajo poco atractivo y "sucio". Y estas son las personas a quienes Dios anunció el nacimiento del Rey. No se parecían a las élites respetadas ni a las muy influyentes. Los ángeles no aparecieron en el centro de Jerusalén. La gloria de Dios se mostró en aquellos sin gloria.

Y esto tiene dos implicaciones importantes para nosotros.

Primero, tenemos que renunciar a nuestra propia gloria. Renunciar a buscar formas de hacernos un nombre y de mostrar que estamos por encima de nuestros pares. Nos comparamos con la esperanza de encontrar algo que nos pueda distinguir ... algo que nos haga gloriosos.

El evangelio nos habla que el camino hacia arriba es el que va para abajo. Dios escogió a los pobres para ser ricos en fe y herederos del Reino. Renunciemos a nuestra propia gloria para que podamos ver la gloria de Dios. Si queremos ver al Rey, debemos convertirnos en esos pastores que no estaban en el centro del poder.

Segundo, tenemos que amar a los que no tienen gloria.

El mundo dará prioridad a aquellos con poder y privilegios.  El evangelio dice: no hay personas ni lugares pequeños. En Cristo, todos son hijos de Dios por la fe.

Esto significa que en las iglesias no debemos favorecer a quienes pueden dar más. No debemos priorizar a las personas en función de su trabajo o educación. No debemos mostrar favoritismo. Somos llamados para amar a todos. Creemos en las personas. ¿Y por qué debemos hacer estas dos cosas?

Porque Jesús hizo estas dos cosas por nosotros.

Nate Edmondson


El evangelio es siempre un inicio, una posibilidad para nacer de nuevo en la persona de Jesucristo

Oportunidad

El adviento es el tiempo de la espera y Jesús viene a nuestro encuentro. “Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes”, Ez 36:26. Es una acción que viene “desde lo alto” y espera una respuesta “desde el llano”. Desde el momento que Dios nos ama busca nuestra salud. Es aceptar su intervención liberadora y vivir con propósito. Su presencia nos libera de nuestro aislamiento, se instala en nuestra soledad para hacer de ella un lugar en comunión. Es vivir con esperanza.

Dios es paciente, no se resigna, espera obstinadamente algo distinto de nosotros y esto constituye una provocación. La espera y la paciencia genera un espacio en que debe manifestarse la novedad. “Dios es muy bueno, y tiene mucha paciencia, y soporta todo lo malo que ustedes hacen. Pero no vayan a pensar que lo que hacen no tiene importancia. Dios los trata con bondad, para que se arrepientan de su maldad.”, Ro 2:4

El evangelio es siempre un inicio, una posibilidad para nacer de nuevo en la persona de Jesucristo. Se abre un nuevo capítulo hacia la esperanza y nos pone en camino hacia el futuro. Pero, para empezar, es necesario que algo termine. La noticia de un final puede convertirse en una “buena noticia”. Cristo es el principio de todo. Con él todo puede comenzar.  “En paz me acuesto y me duermo, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado”, Sal 4:9

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox


miércoles, 17 de diciembre de 2025

Hoy en día hay muchas señales de que Jesús ha realizado algo singular en el mundo

ESTRELLA

"Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de alegría." — Mateo 2:9-10

La estrella de Belén, una señal en el cielo percibida por los sabios, puede que haya sido un acontecimiento milagroso que acompañó la entrada sobrenatural del Salvador en el mundo. O puede que haya sido un fenómeno astronómico natural que Dios usó como señal. De cualquier modo, los cielos hablaban de una forma singular sobre un hecho particular que transformaría el mundo. ¿Tendría que ser algo que nos sorprendiera?

Pero notemos que solo los observadores reconocieron la señal y en este caso eran extranjeros. Dios llevó forasteros a Belén con una palabra que había colocado en el cielo. No tengas dudas de que Él le está hablando al «extranjero» y que aquellos que lo buscan, lo encontrarán. La Navidad es tanto para los creyentes como para quienes aún no han venido a la fe. En aquellos días fue una señal celestial que atrajo la atención de forasteros. Hoy en día hay muchas señales de que Jesús ha realizado algo singular en el mundo, hechos que se levantan y señalan hacia Su carácter santo.

Oración para este día:
Señor, gracias por poner indicativos claros en este mundo y en nuestra vida de modo que podamos saber que eres real y conocer cuál es tu propósito. Que esta Navidad sea una nueva señal para mí.

Mel Lawrenz - Alegría de Navidad

martes, 16 de diciembre de 2025

María de Nazaret se pone a disposición no de lo posible, sino de lo imposible

Lo imposible

—“¿Cómo podrá suceder esto —preguntó María al ángel—, puesto que soy virgen? Y el ángel dijo: —El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios... Porque para Dios no hay nada imposible.”, Lc 1:34-37

Sabemos que ciertas cosas resultan imposibles. Conocemos nuestra debilidad, nuestros límites, nuestras miserias, nuestras incapacidades, nuestras perezas y resistencias, nuestras cobardías e hipocresías. Conocemos el mal que existe en el mundo, en sus formas más horribles, su des humanidad

Otras veces conocemos la lentitud de la iglesia, sus contradicciones, sus retrasos, sus miedos y dudas, los comportamientos no siempre evangélicos de algunos de sus representantes. Como seres humanos conocemos nuestro mal funcionamiento. Le siguen las desilusiones y la escasa fiabilidad.

La perspectiva cambia cuando confiamos en Dios y ver que lo imposible está a nuestro alcance. María oye afirmar que “para Dios no hay nada imposible” y se entrega confiada a esta verdad: —“Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho.” María de Nazaret se pone a disposición no de lo posible, sino de lo imposible. En la lista de nuestras imposibilidades se introduce la presencia de Dios y entonces nuestros cálculos se derrumban. La columna de las cosas imposibles se convierte en la columna de las cosas posibles. Otra humanidad, sociedad, nación e iglesia es posible.

Debemos convencernos de que lo imposible es la única posibilidad de salvación. Cuando Dios interviene, lo imposible se convierte en el único camino posible. ¡Venga tu Reino!

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox