lunes, 15 de enero de 2024

Aventura

 "Fe" 

“Vengan a ver”, Jn 1:39

"Vengan a ver" se trata de una Fe difícil porque Dios muchas veces nos sacude, nos moviliza, hay que partir y no conocemos el camino. Es la misma experiencia que tuvo Abraham cuando la escritura nos dice: “Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber dónde iba… y habitó en tiendas de campaña”, He 11:8-9. Es una Fe peligrosa porque te expone a la intemperie. Se aprende a vivir entre dificultades, demoras e incomodidad. Tampoco hay rebaja en el costo del billete. Hay que ponerse a caminar, mover la carpa, avanzar y tener un espíritu nómada que va en contra de la mentalidad de gueto. Hay éxodo, peregrinación y recorrido. La Fe es aventura y riesgo porque se nos llama a creer. Es fiarse y confiar en otra persona que conoce el camino. “Creer quiere decir simplemente que otro conoce el camino y sabe dónde esperarnos”. Solo nos podemos guiar por una voz, palabra y promesa. “El riesgo fundamental es siempre el de los pasos, no el de las discusiones” El Reino de Dios quiere alcanzar territorios inexplorados por lo tanto Dios nos espera en otra parte.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

domingo, 14 de enero de 2024

Jesús

 “Único”

Juan el Bautista se encontraba con dos de sus discípulos y al ver pasar a Jesús les dijo “¡Aquí tienen al Cordero de Dios!”. La razón de ser del Bautista era testificar sobre Jesús para que fuera revelado a Israel. El éxito de su ministerio era conducir a las personas a Jesús. “Cuando los dos discípulos le oyeron decir esto siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunto: ¿Qué buscan?, Jn 1:37-38. Jesús confronto a estos dos discípulos y también nos confronta a nosotros. Siempre es un buen momento para preguntarnos y pensar, ¿Qué es lo que buscamos de Jesús? Jesús cuestiona a los que les siguen. Más allá de nuestras primeras respuestas y motivos, el Señor nos desafía: “Vengan a ver”, Jn 1:39. “Vengan a ver” es la gran invitación de Jesús. Significa ser semejantes a Él, aprender, aceptar sus condiciones y experimentar poder, Mt 11:28-30. Nos desafía a profundizar nuestro compromiso y continuar un proceso de fe. No siempre buscamos a Jesús por motivos desinteresados, pero Jesús nos quiere llevar más allá. Es camino e invitación. Es crecer en la calidad de la relación con El, con nuestro prójimo, permanecer en sus enseñanzas y unirnos a su misión, Jn 8:31, 20:21

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 13 de enero de 2024

Examinar

 Indagar

¿Qué buscan?, Jn 1:37-38

Estar en el camino del seguimiento de Jesús nos lleva a examinarnos a nosotros mismos y verificar continuamente la autenticidad de su búsqueda. En cuestión de búsquedas debemos ser honestos con nosotros mismos. Existe el riesgo de buscar al Señor por motivos equivocados. No se trata de usar el nombre de Dios para construir el propio monumento de honores, éxito, prestigio, poder y fama. Una cosa es lo que nosotros buscamos y otra diferente puede ser la que Jesús nos presenta. Podemos buscar lo superficial, pasajero o fugaz, pero Jesús nos ofrece lo que es absoluto y duradero. Dios nos llama a una búsqueda arriesgada, de fe, atrevida, que desemboca en la novedad más sorprendente. “Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?”, o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”.  Los paganos andan tras todas estas cosas, pero su Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.  Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas”, Mt 6:31-33. “Verás cosas más grandes que esta. Y agregó: «Les digo la verdad, todos ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, quien es la escalera entre el cielo y la tierra”, Jn 1:50-51

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

viernes, 12 de enero de 2024

Orientar

 Una mirada

“Jesús miró a su alrededor y vio que ellos lo seguían”, Jn 1:38

La gracia de una mirada es la que suele llegar al corazón. Suelen ser miradas que dicen más que las palabras. Jesús nos mira y nos ama. Nos cuestiona, nos invita a ver y es lo nuevo que me espera en situaciones y territorios no conocidos. “Cuando Jesús vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor.” En otra ocasión "Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él. —Hay una cosa que todavía no has hecho —le dijo— … Después ven y sígueme”. Su mirada de amor nos desafía a preguntarnos si Jesús tiene la prioridad sobre nuestras elecciones. “Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe”, He 12:1-2

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

jueves, 11 de enero de 2024

Estrategia

 Logística, formación y libertad

Juan el Bautista no debe haber equipado a sus discípulos con demasiadas cosas. Mateo nos informa que "Juan usaba ropa tejida con pelo rústico de camello y llevaba puesto un cinturón de cuero alrededor de la cintura. Se alimentaba con langostas y miel silvestre.  Gente de Jerusalén, de toda Judea y de todo el valle del Jordán salía para ver y escuchar a Juan; y cuando confesaban sus pecados, él las bautizaba en el río Jordán”, Mt 3:4-6. Su método fue la austeridad y todo centrado en lo esencial. Ha puesto en pie a personas libres. Libres incluso frente al educador. Los discípulos se han despertado gracias a su voz firme. Los ayudo a descubrir y a frecuentar las profundidades, más que a pasearse en las superficies. Preparación significa quitar lo que impide recibir. Se trata de desaprender, o más bien, aprender de otra manera. Los llevo a salir de los esquemas habituales para descubrir las sorpresas. De la formación no debe salir uno que solamente sabe, sino una persona capaz de exponerse sin protecciones a la luz de la Palabra. Juan eligió ser sencillo y tener las manos abiertas para soltar a sus discípulos. «¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!». Sus discípulos más fieles no dudaron en seguir a “Otro” y esta era la manera más hermosa de decirle gracias. Los preparo para que estuviesen dispuestos a ofrecer su vida al seguimiento del único e insustituible Señor. “Los alumnos no son superiores a su maestro, pero el alumno que complete su entrenamiento se volverá como su maestro”, Lc 6:40. Hagamos discípulos y soltemos a la gente a la obra que Dios desea realizar en el mundo.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 10 de enero de 2024

Posición

 El salto

“Siguieron a Jesús”, Jn 1:37

En el momento que nos encontramos con Jesús se requiere tomar una posición. Avanzamos o retrocedemos. Seguir a Jesús implica dar un gran salto y ningún otro puede saltar por nosotros. Es una decisión personal y el salto es posible si uno soporta el vacío bajo los pies. Juan el Bautista acompaño a los discípulos hasta el momento en que el nuevo paso ya no significaba una prolongación más de su servicio, sino una ruptura. Implicaba abrir las manos y dejarlos ir. El tema no era la continuidad, sino arriesgarse a saltar y seguir a Jesús. Somos llamados a no poseer, no controlar, no retener, abrir nuestras manos, dejarlos ir. Hay algo peor que no tener discípulos y es la pretensión de quererlos retener. “Luego agregó: «Presten mucha atención a lo que oyen. Cuanto más atentamente escuchen, tanto más entendimiento les será dado, y se les dará aún más.  A los que escuchan mis enseñanzas se les dará más entendimiento, pero a los que no escuchan, se les quitará aun lo poco que entiendan», Mc 4.24-25

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

lunes, 8 de enero de 2024

Viajeros sin retorno

 Seguimiento

“Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron”, Jn 1:36-37

Cuando él pasa, solamente queda un camino: el suyo. El poder seguirle es algo suyo, no nuestro. No somos nosotros los que elegimos. El seguimiento viene después de la elección. Somos atrapados y fascinados al ser descubiertos por Jesús. El Señor establece un vínculo de amor con nosotros y no podemos colocarle condiciones. “Luego Jesús les dijo a sus discípulos: «Si ustedes quieren ser mis discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a cargar su cruz y a hacer lo que yo les diga”, Mt 16:24, Cuando damos el primer paso nos queda sola una posibilidad: dar todos los demás. Significa ir hacia adelante y ponernos en camino. Es la única manera de ser discípulos y estar en su seguimiento. Jesús que es el “Camino” recluta personas de fe, no viajeros preocupados por el retorno. El éxodo significa saber vivir en salida y se le ofrece a los nómadas. “A eso se refieren las Escrituras cuando dicen: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman», 1 Co 2:9.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

domingo, 7 de enero de 2024

Abramos los ojos

Partir

«¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!»  “Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron”, Jn 1:36-37

Cuando Jesús pasa cerca de nuestro diario andar es un muy buen momento para partir con él. La puerta debe estar abierta de par en par no para hacer entrar, sino para salir. Ahora es el momento oportuno. “Como colaboradores de Dios, les suplicamos que no reciban ese maravilloso regalo de la bondad de Dios y luego no le den importancia. Pues Dios dice: «En el momento preciso, te oí. En el día de salvación te ayudé» Efectivamente, el «momento preciso» es ahora. Hoy es el día de salvación”, 2 Co 6:1-2. Este es el momento de zarpar, salir o comenzar a caminar. Es necesario reconocer al que pasa y dejarse llevar por él. En el capital del tiempo que tenemos hay un instante para establecer el contacto cuando el pasa. Cuando asoma el horizonte de la realidad prometida, de una vida nueva, es el momento de nacer. Él te da la gracia de seguirlo. Abramos los ojos porque el que pasa es Jesús y es todo lo que necesitamos.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 6 de enero de 2024

Estar con Él

 Prisa, prontitud y celeridad

“Cuando vio que Jesús pasaba por allí, les dijo: «¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!», Jn 1:36

Jesús camina y pasa por allí. Quizás está cerca de tu vida, pero no se detiene. No se para y solo te ofrece la posibilidad de decidir inmediatamente. Decirle que vuelva a pasar dentro de poco, es casi imposible o poco probable. No hay demasiado tiempo para examinar la situación. Si deseamos tomar lo poco que tengo, lo indispensable, no lo podríamos alcanzar. Jesús pasa, lo puedes seguir, pero no parar. Te invita a ver dejando atrás todo lo demás. Solo podremos escucharlo cuando otras voces no sean las más importantes. Se alegrará en estar contigo cuando el “camino” se convierta en tu casa y te dará lo necesario al ver que no llevas nada. Jesús tiene un paso rápido, firme y nos llama con urgencia. “Todo el que quiera servirme debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva.”, Jn 12:26

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

viernes, 5 de enero de 2024

Destino

 Domicilio

"—Rabí, ¿dónde te hospedas? (Rabí significa “Maestro”.)”, Jn 1:38

Los discípulos solían ir detrás de un rabí no solo para frecuentar una escuela y estudiar una doctrina, sino para aprender un estilo de comportamiento. La vida de Jesús se hacía enseñanza. Ante la pregunta ¿Dónde vives? podría interpretarse por “¿Cuál es tu modo de vivir?”. Ellos expresan el deseo de conocer su persona, de compartir su destino, de participar en su misión, de vincularse a él para un camino. Jesús responde "—Vengan a ver —", Jn 1:39. Jesús no muestra un programa. Lo que ofrece es un descubrimiento progresivo, una vivencia y un auténtico camino de fe. “Ellos fueron, pues, y vieron dónde se hospedaba. Ese mismo día se quedaron con él”.  Dios nos llama a dar este paso, un salto para entrar en comunión con él. Es acercarnos para profundizar sobre su persona y participar en su proyecto. Nosotros podemos descubrir que la existencia tiene sentido, hay encuentro y vida con Jesús

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 4 de enero de 2024

Motivos

 Profundizar

"Jesús se volvió y al ver que lo seguían, les preguntó: —¿Qué buscan?”, Jn 1:38

El evangelio suele cuestionarnos por medio de las palabras de Jesús. El Señor quiere saber cuáles son nuestros motivos para estar en su seguimiento. Hay búsquedas y búsquedas. No todas son adecuadas y pueden ser no positivas. Hay otras que nos llevan a un verdadero encuentro de vida con aquel que dijo: “Yo soy el camino”. Jesús le dijo a una multitud “—Francamente, ustedes me buscan porque comieron hasta quedar satisfechos, y no por haber entendido los milagros que hice. No se preocupen tanto por la comida que se acaba, sino por la comida que dura y que da vida eterna. Ésa es la comida que yo, el Hijo del hombre, les daré, y ya Dios mi Padre les ha mostrado que yo tengo autoridad … Yo soy el pan que bajó del cielo, y el que cree en mí tendrá vida eterna. Yo no soy como el pan que comieron sus antepasados, que murieron a pesar de haberlo comido.» … Cuando muchos de los seguidores de Jesús le oyeron enseñar esto, dijeron: —Esto que dices es muy difícil de aceptar. ¿Quién puede estar de acuerdo contigo? Pero Jesús les dijo—¿Esto los ofende? … El que da vida eterna es el Espíritu de Dios; ninguna persona puede dar esa vida. Las palabras que les he dicho vienen del Espíritu que da esa vida. Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen… También les dijo que nadie podía ser su seguidor si Dios su Padre no se lo permitía.  Desde ese momento, muchos de los que seguían a Jesús lo abandonaron. Entonces Jesús les preguntó a sus doce apóstoles: —¿También ustedes quieren irse?  Simón Pedro le contestó: —¿Y a quién seguiríamos, Señor? Sólo tus palabras dan vida eterna. Nosotros hemos creído en ti, y sabemos que tú eres el Hijo de Dios”, Jn 6:26-69. Jesucristo nos da la “Vida Entera”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 3 de enero de 2024

Valor

 Coraje

“Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron”, Jn 1.35-37

El que sigue al Señor no debe ser un estorbo, tampoco controlador, asfixiante, entrometido. Es alguien que deja espacio al “Otro” y espacio a la libertad de la gente. Como servidores es necesario desparecer en determinados momentos, no interferir y que cada persona tome su decisión personal. No somos sustitutos, sino servidores que ayudamos a otros a no faltar a la cita con aquel que les dice: ¿Qué buscan? Todo se trata de afrontar el riesgo de una opción personal, de una fe consciente, de un consentimiento a la iniciativa divina. Es el momento de la decisión individual y el coraje para rendirnos a un acontecimiento único, irrepetible, entregando todo no a una idea, a un sistema, sino a “Alguien” 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

martes, 2 de enero de 2024

Claridad

 Discernir e interpretar

"«¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!» Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron”, Jn 1.35-37

Juan el Bautista se caracterizó por ayudar a sus discípulos a discernir e interpretar el momento que les tocaba vivir.  Los discípulos por estar en la escuela de Juan el Bautista terminan por encontrarse con aquel que es “Totalmente Otro” y dejan al viejo maestro. Juan no vio en Jesucristo a un competidor buscando su popularidad y anima a sus discípulos a dejarle donde indica claramente quién es el Señor. "Él debe tener cada vez más importancia, y yo tenerla menos”, Jn 3:30. El personaje principal nunca debe quedar relegado en un rincón. El testimonio como seguidores de Jesucristo debe indicar quien es el verdadero protagonista de toda la historia. El auténtico creyente debe tener claridad de su rol, que sabe entrar en escena, sin miedo, en el momento justo, y sobre todo tener coraje para salir en el momento preciso.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox 

lunes, 1 de enero de 2024

Vivir

 Tiempo

“Al día siguiente, Juan estaba en el mismo lugar con dos de sus discípulos. Cuando vio que Jesús pasaba por allí, les dijo: «¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!» Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron. Jesús se dio vuelta y, al ver que lo seguían, les preguntó qué querían. Ellos le preguntaron: —¿Dónde vives, Maestro? —Síganme y lo verán —contestó Jesús. Ellos fueron y vieron dónde vivía Jesús; y como eran casi las cuatro de la tarde, se quedaron con él por el resto del día.”, Jn 1:35-39

El apóstol Juan nos describe un acontecimiento que cambió toda su vida. Se trata de su propia historia. Este momento transitorio se transformó en un momento decisivo. Las horas comunes se pueden transformar en decisiones que nos regalan una “vida entera”. La sabiduría del corazón consiste no en saber cuánto, sino cómo y para qué se vive. El contenido del día viene dado por el encuentro con el Señor. Tanto para Andrés, Juan y después Simón, y más tarde para Felipe y Natanael, esa jornada ha sido diferente, rica de tiempo, por ser rica de significado. Ellos han aprovechado esta oportunidad, invirtieron tiempo, no faltaron a la cita, no han dejado escapar este momento favorable. Dios nos llama a reflexionar sobre nuestro tiempo que está lleno de todo, pero no siempre de significado, de esencia o trascendencia. Nuestra oración puede ser la misma que el salmista expresó cuando dijo “Enséñanos a pensar cómo vivir para que nuestra mente se llene de sabiduría.”, Sal 90:12 “Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor.”, Ef 1:17

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

domingo, 31 de diciembre de 2023

Cambio

 Autenticidad

La misión de Juan el Bautista fue bautizar para dar a conocer y manifestar la identidad del Señor, Jn 1:29-34. ¿Cómo entendía Juan la identidad de Cristo? Anuncio tres temas fundamentales. Su primer gran anuncio fue ¡Aquí tienen al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!, Jn 1:29. Juan compara a Cristo con un cordero y nos ofrece una imagen de su identidad. Los corderos son vulnerables. Jesucristo se hizo vulnerable para compartir nuestras penas, alegrías, frustraciones y sueños, Fil 2:5-8. Es el cordero de Dios que se hizo vulnerable y quita nuestro pecado. Se rebajó, se humilló. Ser semejante a Jesucristo en su identidad implica que en el Reino de Dios “la sumisión y la quietud son las características de los más fuertes”. Al decir que Jesús quita el pecado del mundo estamos diciendo que lo divino puede tocarnos y cambiarnos a nosotros. Sería muy difícil o casi imposible ver un cambio en nuestras propias vidas si Jesús no quita el pecado. Su segundo gran anuncio fue que Jesucristo es el que Bautiza con el Espíritu Santo, Jn 1:33. Necesitamos de este bautismo para nacer de nuevo y día tras día andar en nueva vida. Es saturar nuestro ser con su Espíritu. Significa hundirnos, sumergirnos, empaparnos de Él. Es algo divino que ningún otro puede hacer, Jn 20:19-23. Su tercer gran anuncio fue que Jesucristo es el Hijo de Dios, Jn 1:34. Conocer la identidad de Cristo es un don del cielo. “En ese momento le había sido revelado a Juan que Jesús no era otro que el Hijo de Dios”. “Nosotros le conocemos porque él escogió darse a conocer”. Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, es el que nos bautiza con el Espíritu Santo y es el Hijo de Dios. ¿Lo crees? Te invito a creer y entregarte a Jesús. Tu pecado es borrado y perdonado, eres bautizado por su Espíritu Santo y una nueva vida comienza porque solo el Hijo de Dios puede hacer esto.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

sábado, 30 de diciembre de 2023

Desaparecer

 Tiempo de salida

"Juan lo miró y declaró: «¡Miren! 
¡Ahí está el Cordero de Dios!», Jn 1:36


Juan el Bautista no se amargó por no tener el papel principal en la película. Se alegró de ocupar su rol y en este caso dejo sus pretensiones teniendo una perspectiva adecuada de sí mismo. Juan alegremente le da el lugar a Jesús, Jn 1:35-37. “La verdadera persona religiosa es ‘uno que cede el puesto’. Es decir, el verdadero testigo no es nunca pesado, asfixiante, absorbente, sino que hace sitio a los demás. Cede el puesto al otro. Concede espacio a la libertad de los otros… El testigo auténtico es uno que sabe desaparecer en el momento justo, para dejar libre el campo a los verdaderos e insustituibles protagonistas del encuentro… paga el precio quizás más difícil: el marcharse de puntillas, para no molestar, sin esperar siquiera un gesto de saludo, o una invitación a la fiesta” En nuestro mundo y contexto es clave en todo tiempo comprender cuál es el tiempo de la acción y el tiempo de la salida.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

viernes, 29 de diciembre de 2023

Posición

 Sin nombramiento oficial

Cuando leemos algunos relatos sobre Juan el Bautista nos damos cuenta de que no tenía un puesto institucional. Los dirigentes y líderes religiosos solían verse amenazados si surgía algún tipo de competencia. La situación de Juan el Bautista por la falta de respaldo institucional era precaria, pero “toda la gente de la región de Judea y de la ciudad de Jerusalén acudía a él". No por esto perdió el sentido u orientación de su identidad. El ejemplo de Juan el Bautista es su servicio humilde, generoso y desinteresado. Esto nos impacta y Jesús habla de Juan como el más grande de los profetas, Mt 11:7-15. Cuando Jesús fue a ser bautizado por Juan, este último trato de disuadirlo: “Yo soy el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?”, Mt 3:14. Jesús como Juan nos muestra el ejemplo de la humildad. Jesús se hizo bautizar por Juan y se solidarizó con las multitudes. Jesús se presenta no separado de los otros, sino en la hilera de los pecadores sin ser pecador, Is 53:12, 2 Co 5:21. Jesús y Juan no sacaron provecho de su posición. La plenitud del Espíritu de Dios se manifiesta en la humildad, la solidaridad con el Pueblo de Dios y la entrega total a la causa del Reino de Dios.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 28 de diciembre de 2023

Significado

 Identidad

“Este es el testimonio de Juan cuando los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas a preguntarle quien era. No se negó a declararlo, sino que confesó con franqueza: Yo no soy el Cristo”, Jn 1:19-20

¿Por qué los judíos enviaron a preguntarle a Juan acerca de su identidad? Para los judíos Juan representaba un enigma, nadie lo conocía, venia del desierto. Su aparición repentina exigía una explicación. ¿Quién eres tú? Fue categórico y su primera respuesta fue: “Yo no soy el Cristo”. “¿Quién eres entonces? –le preguntaron-. ¿Acaso eres Elías? No lo soy. ¿Eres el profeta? No lo soy... ¡Tenemos que llevar una respuesta a los que nos enviaron! ¿Cómo te ves a ti mismo?”, Jn 1:21-22. Juan se veía como una voz que llamaba al pueblo a preparar el camino del Señor. Nada más que una voz, Is 40:3. Lo importante era su función, Jn 1:6-8. Reconocía y hablaba de que solo el Mesías es quien toca y cambia las vidas. Se veía como un instrumento y siervo de Dios. “No era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz”. Daba testimonio de Jesús y anuncio su presencia. “Cualquier grandeza que poseyera provenía de la grandeza de Aquel cuya venida anunciaba”, Jn 3:27. Juan buscaba la sencillez. No buscaba gloria, poder o una posición elevada. No se creía el único o el más importante. Entendía que la gente le pertenecía a Dios. No son las instituciones, nuestros métodos y programas los que cambian a las personas. Con su vida señalaba a Jesucristo. A su vez se veía a sí mismo, como más bajo que un esclavo. “Yo no soy digno ni siquiera de desatarle la correa de las sandalias”, Jn1:27. “Tener en claro nuestra identidad es el principio de un ministerio sano”. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 27 de diciembre de 2023

Oportunidades

 Explorar, rastrear e indagar

“Y contemplamos su gloria, la gloria que corresponde al Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad”, Jn 1:14

La gente necesita oportunidades de palpar cómo encarnamos el evangelio (ser, hacer y decir) a fin de que todos puedan creer. La luz necesita testigos y se nos invita a unirnos a la misión de Dios en el mundo. “Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo”, Mt 5:16. “Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad)”, Ef. 5:8-9. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

martes, 26 de diciembre de 2023

Principio

Creer

“En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. El que es la Palabra existía en el principio con Dios. Dios creó todas las cosas por medio de él, y nada fue creado sin él.  La Palabra le dio vida a todo lo creado, y su vida trajo luz a todos. La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla”, Jn 1:1-5

Creer es actuar y es tomar acciones concretas sobre lo que Dios ha hecho. “Cuando Dios viene al mundo lo pone en crisis. La crisis es esta: hay que definirse... Lo que no se puede hacer es permanecer neutral” La escritura nos anima a prevalecer, ser constantes y no volver atrás. La luz vence y nos da valor para continuar. La verdad prevalecerá sobre la mentira, la justicia sobre la injusticia, el amor sobre el odio. ¡No te rindas jamás! No te dejes vencer por lo malo. No te inclines a la oscuridad, a las reglas del sistema a costa de darle la espalda a Dios. El evangelio de Juan nos llama a creer, a ser transformados y esto comienza con el arrepentimiento y la fe.  El verbo creer en este evangelio se usa unas cien veces. Se trata de una manera de vivir. “Es vivir una respuesta positiva a la iniciativa de Dios. Es responder a la acción que Dios ha tomado”. Comienza con el nuevo nacimiento, pero no termina ahí. Tener vida plena implica que estamos siendo transformados a medida que nos acercamos a la luz, todo ser humano la necesita, nosotros la necesitamos. La buena noticia es que Dios desea realizar en nosotros esta transformación.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

lunes, 25 de diciembre de 2023

Navidad

¡Emanuel!, “Dios con nosotros”

Mateo al comenzar el evangelio indica que la presencia de Jesús es prometida para Israel: «La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamaran Emanuel» (Que significa «Dios con nosotros») Mt. 1:23 y las últimas palabras de este mismo evangelio de Mateo dice: «Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo» Mt. 28:20b. En el final de su evangelio su presencia es prometida para todos los discípulos donde estos se encuentren.

Mateo toma la expresión “con ustedes” y “hasta el fin del mundo” de la palabra Emanuel que es “Dios con nosotros” citado en Is 7:14 y Mt 1:23. La permanencia de Jesús está relacionada con el compromiso de sus seguidores con la misión.

En el proceso de hacer discípulos Jesús permanece con todos aquellos que se comprometen a estar en su seguimiento. “En el Antiguo Testamento la presencia del Señor se enfatiza especialmente cuando la misión es peligrosa (Jos. 1:5, Is 43:1-13)”

Algunos pueden preguntar ¿Por qué involucrarnos en la misión de Dios cuando hay peligros? La respuesta es que nos involucramos en la misión porque Jesús está con nosotros. Dependemos de la
palabra sencilla de Jesús, no de algo espectacular o determinadas seguridades.

Es precisamente aquí donde debemos volver a confiar en la palabra sencilla de Jesús y toda la escritura. La última palabra la tiene nuestro Dios. Es el principio y es el final, es la primera y última palabra para la humanidad.

«Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra» (Mt. 28:18). Su autoridad no solamente la tiene sobre la tierra sino también sobre el cielo. Su autoridad es de extensión universal. Por lo tanto, “Si Jesús, en realidad, es Señor de todo, esta realidad tiene que ser proclamada”.

Jesús nos dijo: “Por tanto vayan y hagan discípulos” (Mt 28:19). El hecho que Jesucristo es el Señor y Rey de todo implica una misión global. Su reinado y victoria es final. Se cumple o se cumple, no hay medias tintas o marcha atrás. “Su reinado no tendrá fin” Lc 1:33.

Celebremos su nacimiento no solamente para mirar, ni aun para admirar, sino para compartir su Misión.

Carlos Scott


domingo, 24 de diciembre de 2023

Celebremos al Señor

Feliz Nochebuena

¡La luz resplandece! Jn 1:5

El capítulo primero de Juan está lleno de sorpresas y la más grande de todas es que Dios entró en la historia humana. La escritura nos dice que Dios se hizo hombre en la persona de Jesucristo (Jn 1:14). “Dios se ha metido donde estamos nosotros y nos entiende desde adentro”

Juan nos dice que “en él estaba la vida y la vida era la luz de la humanidad” (Jn 1:4). Jesucristo no solo nos da la vida sino también la luz que nos guía en esta vida. Es una luz que resplandece en las tinieblas y las tinieblas no pueden extinguirla (Jn 1:5). Es un mensaje de esperanza en medio del dolor y el quebranto.

Vivimos tiempos en que muchas veces nos sentimos amedrentados por las circunstancias que nos toca vivir, por un contexto errático, con pérdida de valores y falta de temor a Dios. La impresión es que muchas veces la última palabra la tiene el sistema o el poder imperante, los medios de comunicación, el mercado, la pauta cultural, gobiernos, políticos, periodistas o jueces.

Juan escribe a personas afligidas por las tinieblas. Les da ánimo con su anuncio. ¡La luz resplandece! y quiere animar a los que sufren para que sigan adelante. Es una luz que puede guiarnos en medio de las tinieblas de nuestros conflictos, de los grandes problemas y circunstancias adversas.

Junto con la visión de la majestad de Jesucristo (Jn 1:1-3) nos encontramos con esta buena nueva que la luz triunfa sobre la oscuridad y no puede ser vencida. Esta luz verdadera ha venido a este mundo para alumbrar a todo ser humano (Jn 1:9). La luz vence y nos da valor para continuar.

La verdad prevalecerá sobre la mentira, la justicia sobre la injusticia, el amor sobre el odio. ¡No te rindas jamás! No te dejes vencer por lo malo. No te inclines a la oscuridad, a las reglas del sistema o el mercado a costa de darle la espalda a Dios. Una vez más Jesús nos dice: “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” Jn 8:12

Carlos Scott



sábado, 23 de diciembre de 2023

Luz

Salud

“Dios envió a un hombre llamado Juan el Bautista para que contara acerca de la luz, a fin de que todos creyeran por su testimonio.  Juan no era la luz; era solo un testigo para hablar de la luz. Aquel que es la luz verdadera, quien da luz a todos, venía al mundo”, Jn 1:6-8

El evangelio de Juan nos presenta que la salud física, emocional y espiritual está directamente vinculada con aquel que dijo «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida», Jn 8:12. Es una luz molesta e indiscreta porque descubre nuestras miserias, limitaciones y mezquindades. “Es una luz que no se resigna a ser un puro adorno, sino que compromete, que exige cambios dolorosos en nuestra existencia”. Es una luz fastidiosa y provocativa que nos lleva muchas veces a resistirla y oponernos “porque la luz es lo que hace que todo sea visible”, Ef 5:14. Nos colocamos las manos sobre nuestros ojos en vez de rendirnos ante ella. Solemos creernos personas buenas, razonables, proyectando una imagen de gente correctamente calificada y honesta hasta que la luz nos descubre. Lo paradójico es que hay personas que pierden la vida y odian la luz por su afán de evitar la luz en vez de aceptarla, reconocerla y experimentar un nuevo comienzo. Lo que nos puede dar salud y salvar es lo que muchas veces rechazamos, Jn 3:16-20. “Él sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas”, Sal 147:3

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

viernes, 22 de diciembre de 2023

Tu luz ha llegado

Sorpresas

El capítulo primero de Juan está lleno de sorpresas y la más grande de todas es que Dios entró en la historia humana. La escritura nos dice que Dios se hizo hombre en la persona de Jesucristo. Dios se ha metido donde estamos nosotros y nos entiende desde adentro”. Juan nos dice que “en él estaba la vida y la vida era la luz de la humanidad”, Jn 1:4. Jesucristo no solo nos da la vida sino también la luz que nos guía en esta vida. Es una luz que resplandece en las tinieblas y las tinieblas no pueden extinguirla. Es un mensaje de esperanza en medio del dolor y el quebranto. Juan escribe a personas afligidas por las tinieblas. Les da ánimo con su anuncio. ¡La luz resplandece! y quiere animar a los que sufren para que sigan adelante. Es una luz que puede guiarnos en medio de las tinieblas de nuestros conflictos, de los grandes problemas y circunstancias adversas. Junto con la visión de la majestad de Jesucristo nos encontramos con esta buena nueva que la luz triunfa sobre la oscuridad y no puede ser vencida. Esta luz verdadera ha venido a este mundo para alumbrar a todo ser humano, Jn 1:9.  Somos desafiados a creer en la luz y seguir creyendo. Es una luz que no puede ser extinguida. Ahora bien, tiene un precio creer. Implica acercarnos a la luz y dejar que esta luz nos examine, nos descubra y muestre quienes somos.  La luz divina nos revela lo que muchas veces no queremos aceptar, Jn 3:20. Jesús nos quiere examinar y evaluar, Ef 5:13-14. Vuelve a visitarnos en este tiempo y se acerca a todos incluyendo a los que decimos ser “suyos”. El evangelio de Juan nos llama a creer y a ser transformados. “¡Levántate y resplandece que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!”, Is 60:1

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

jueves, 21 de diciembre de 2023

Abrir el Corazón

Personal

Jesús en muchos casos se dirigió a las multitudes, pero le encanta los encuentros personales. Su palabra se hace diálogo con las historias de nuestra propia vida. Él nos vuelve a recordar "—Yo soy el Mesías. Yo soy, el que habla contigo”, Jn 4:26. "—Lo estás viendo. Soy yo, el que habla contigo", Jn 9:37. Hay una respuesta de fe que Jesús espera y es personal. “Entonces Natanael respondió: —Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios y el Rey de Israel!”, Jn 1:49. “Entonces el joven se arrodilló ante Jesús y le dijo: —Señor Jesús, creo en ti”, Jn 9:38. “Marta le respondió: —Sí, Señor. Yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, que debía venir al mundo”, Jn 11.27. “Tomás contestó: —¡Tú eres mi dueño y mi Dios!”, Jn 20:28. La propuesta universal de Jesús se traduce en un llamado personal. La Palabra se dirige a todos y todas, no excluye a nadie, pero para llegar a su destino es necesario abrir el corazón

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Compromiso con la Vida

Enfoque

 Dios se enfoca en toda la humanidad. “El que tenga sed, venga a mí. Ríos de agua viva brotarán del corazón de los que creen en mí”, Jn 7:37-38. El agua es para toda la gente, es universal, porque la sed es universal. También es universal el pan de la vida. La insatisfacción se encuentra en todos lados y la cruz tiene una atracción universal. “Pero yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo”, Jn 12:32. “Esa luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano”, es lo que el mundo necesita, Jn 1:9. La luz es para todas las personas, porque nos ha creado con este anhelo. El pan, el agua y la vida se ofrecen a todas las gentes porque Dios nunca pierde el corazón. Dios enciende nuestro corazón con esta sed, hambre y exigencia de vida. Lo que se condena es el rechazo por vivir y es cuando me excluyo a mí mismo. El evangelio no es elemento de discriminación y exclusión, sino de compromiso con la vida. Dios nos llama a vivir en una correcta relación con él, con nuestro prójimo y la creación 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

martes, 19 de diciembre de 2023

Un camino

Descubrimiento

En la búsqueda y descubrimiento de la persona de Jesús también emprendemos un camino para conocernos a nosotros mismos. Es un camino áspero, duro y complicado porque debemos enfrentarnos con quien soy en realidad. Es proyectarnos o mirarnos ante un espejo y descubrir lo más profundo de nuestro ser. Es aquí donde comienzo a descubrir mis contradicciones, ambigüedades, miedos, resistencias, cobardías, mentiras, hipocresías. Es dejar que salgan a la luz mis pensamientos secretos, las intenciones nunca manifestadas, ambiciones inconfesables. Es un viaje incómodo conocer la confusión del corazón. El evangelio nos anima para que nos acerquemos a la luz y busquemos la opción por la verdad que nos hace libres. Es un viaje hacia el Invisible pero real. Ese invisible por un lado puedo ser yo mismo. “Nadie parece darse cuenta de los errores que comete. ¡Perdóname, Dios mío, ¡los pecados que cometo sin darme cuenta! ¡Líbrame del orgullo! ¡No dejes que me domine! ¡Líbrame de la desobediencia para no pecar contra ti! ¡Tú eres mi Dios y mi protector! ¡Tú eres quien me defiende! ¡Recibe, pues, con agrado lo que digo y lo que pienso!, Sal 19:12-14. “Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida”, Pr 4:23. Jesús nos dice: —Te aseguro que si una persona no nace de nuevo no podrá ver el reino de Dios.”, Jn 3:3. En el momento que confieso mi propio fracaso y el deseo de nacer de lo alto el Señor nos dice: “¡Sígueme!”. Todo vuelve a comenzar. El tiempo que nos queda es el tiempo de nacer.